Las Entrevistas de El Gráfico

1973. Las memorias del Beto Menéndez

Por Redacción EG · 25 de marzo de 2019

Estos son los recuerdos y las fotos del “Beto”. El de Sacachispas en la final histórica de los Infantiles Evita. El de los títulos de River junto a tantos "próceres". El de varios trofeos con un Boca de garra y agallas.

Refugiado para siempre en su Barracas. A los 37 años, alejado del éxito y la fama, recuerda los momentos brillantes de su carrera futbolística. River, Huracán, Boca, la Selección nacional... Walter Gomez, Amadeo Carrizo, Loustau, Rattin, Marzolini, Roma... Hechos y personajes de una época desfilan en su evocacion. Un relato cargado de profunda filosofia porteña. Una historia que vale la pena volver a repasar. Es esta...

Norberto Menéndez en 1961 cuando jugaba para Huracán. En el club de Parque Patricios jugó entre 1960 y 1962.

Norberto Menéndez en 1961 cuando jugaba para Huracán. En el club de Parque Patricios jugó entre 1960 y 1962.

Buchón. El rostro regordete, la panza en pronunciada elipse y el cinturón cayendo abajo. La imagen que también dejó en la cancha, con los pantaloncitos displicentemente bajos. Estuve con él cuatro horas en su casa de la calle Iriarte, y mientras observaba ese rostro que acusa una "sota" más que los 37 años de su cédula, pensaba en el otro Beto Menéndez. Y veía un pase-gol con el borde externo de su pie derecho, una devolución de pared incomparable y un medio voleo que inexorablemente sacudiría a la pelota contra la red. El Beto Menéndez que nadie olvidaría. El de Sacachispas en la final histórica de los Infantiles Evita. El de los últimos títulos oficiales de River junto a tantos "próceres" de la número cinco. El de varios trofeos con un Boca de garra y agallas. Hablamos de tantas cosas en esas cuatro horas... Le cuesta volver a todo aquello, abrirse a los recuerdos. Pero un par de coñacs encendió la mecha y comenzó el desfile de imágenes. Consciente de sus errores y debilidades, Beto habla de un jugador actual y se lamenta: "Es un fenómeno, pero no se cuida, da muchas ventajas". Y sobre el pucho reacciona y se rectifica: "Pero qué puede hablar uno que siempre fue un rebelde y no hizo caso a nada..." Este es el Beto del pase-gol, del medio voleo. El mismo Beto buchón y aislado del ruido y de la fama. Que le agradece al fútbol "por lo que conoció'', pero que echó definitivamente el ancla en su Barracas de toda la vida. Para caminar los fatigados adoquines que fueron su cuna y para tomar todos los días su vermut de mediodía con la barra del tiempo ido, jugarse un mus por el honor y ganar el desafío diario de las tres rayas en el billar del café que mezcla "sabihondos y suicidas", como decía Discepolín. De ahí lo saqué temporariamente para meterlo en el fútbol y sus recuerdos.

Menéndez con la banda roja. Debutó en River en 1954 y jugó hasta 1960.

Menéndez con la banda roja. Debutó en River en 1954 y jugó hasta 1960.

Yo aparecí en River de casualidad. Fuimos 5 muchachos del barrio a probarnos, pero yo iba de contrapeso. A los 15 minutos el Tano Cesarini, que dirigía la práctica, me gritó: "Usted salga..." Me fui a cambiar con una bronca bárbara porque me habían rajado tan pronto. Me vestí, cacé el paquetito y me iba. En ese momento me Agarró un delegado y me llamó: "Vamos, pibe, que tenés que firmar ahora mismo". Y entré en la novena. Y ahora te voy a hacer una confesión. Yo no creo en los técnicos. Pienso, si, que de pibe a uno se le pueden enseñar cosas, pero en primera no se corrige más nada. El que sabe, sabe, y el que no, se queda. Pero al Tano le debo casi todo. Ese sabía enseñar. Hablaba mucho y convencía, que es lo importante. No conocí a nadie que supiera como él. Y por más que yo era un rebelde, a él le obedecía. Fijate que cada vez que le quería pegar de zurda me caía sentado. Me tenía horas dándole en el frontón, y al final tuve que aprender de prepo. Nos tenía laburando hasta la noche. Sólo el Tano Cesarini pudo lograr eso conmigo.

El partido más inolvidable de toda mi carrera, aunque suene raro, es el del debut en primera. Aquel partido famoso con Boca en la Bombonera que ganamos por uno a cero, con gol de Prado a los 44'. Sivori ya había debutado el domingo anterior en cancha de River. Yo jugaba por entonces en la sexta y tenía 17 años, Me daban 7 pesos y el sandwiche. El día miércoles Cesarini me dijo: "Te concentras para jugar en la primera". No lo podía creer. Tenía 6 centre-forwards delante mío. Pero Walter Gómez estaba enfermo, a Labruna se le murió el padre el sábado, y ahí aparecí porque Renato le habló a Minella y lo convenció. Entré con un tembleque bárbaro, los gritos, las cabezas de los hinchas que parecían estar ahí no más, la euforia... Me salieron bien las dos primeras y me agrandé. Después ya Colman y los otros de Boca no me parecían esos monstruos inalcanzables que uno veía de afuera. Y pensando en ese partido me convenzo cada vez más de que en la cancha hay que hablar. ¡Cómo hablamos ese dial. El Cabezón, que también era un pibe, me dijo antes del partido que teníamos que cargarlo a Colman. Justo conocía el barrio de donde era él, allá en Rosario, y algunas "cositas" que no le gustaban. Y entramos a "darle a la lengua" desde el primer minuto. ¡Sabés cómo picó! Más todavía porque nosotros éramos dos ilustres desconocidos. Lo veíamos venir en el aire como una tromba, tocábamos y lo dejábamos pagando. Claro que era una goma y enseguida estaba ahí de nuevo, pero cómo nos divertimos... Y yo quedé en reserva sin haber pasado por otras divisiones.

El Beto distendido antes del partido. La foto es del 2 de marzo de 1960, en el Monumental. En el conjunto de Nuñez ganó los Campeonatos de Primera División de 1955, 56 y 57.

El Beto distendido antes del partido. La foto es del 2 de marzo de 1960, en el Monumental. En el conjunto de Nuñez ganó los Campeonatos de Primera División de 1955, 56 y 57.

EI mejor equipo de River que yo he integrado fue el de: Carrizo; Pérez y Vairo; Mantegari, Rossi y Sola; yo, Sivori, Walter, Labruna y Loustau. A mí me usaban Para tirar centros y corners, nada más. ¡Qué querés! Gozaba como loco viéndolos moverse en la cancha. ¡Qué nenes! En 1955 vendieron a Walter y quedé de titular con apenas 18 años. En el 57 venden al Cabezón y la delantera pasó a formar con De Bourgoing, Prado, yo, Labruna y Zárate. A principios del 61 me vendieron a Huracán, pero fue tanga, porque en realidad la plata la puso Boca. Lo que pasó fue que no se podía hacer la venta directamente de River a Boca, y entonces se inventó lo de Huracán. En el "Globo" jugué unos pocos partidos y decidí parar, a ver si todavía me lastimaba y no podía entrar en Boca, como yo quería. Porque esa otra etapa ya la estaba acariciando largamente...

Críe visto jugar a algunos "monstruos", los he enfrentado y he sido compañero de otros. Pero en mi ranking particular los tres más grandes que haya visto en mi vida A han sido: Amadeo, Walter y Loustau. Te aclaro que a Pelé lo aparto porque ése esto fuera de toda discusión. Pensar que hay gente que dice que "antes no hubiera sido tan fenómeno". Para mí no tiene sentido comparar tipos de distintas épocas, pero creo que si el Negro hubiese jugado 20 años antes habría batido todos los records de goles. Con respecto a Amadeo, todo lo que se pueda decir está de más. Las inventó todas en el arco. De Félix te puedo sintetizar fácilmente lo que pienso. Se la pedía al arquero en el área suya, se gambeteaba a los once contrarios, llegaba al fondo y te la ponía atrás para que no tuvieras más que empujarla. Y Walter es el mejor centre-forward que haya visto. No creo en eso de que hay tipos que juegan cuando quieren, pero Walter llegó a convencerme de eso, de que jugaba cuando quería. Mataba dentro del área, el lugar más difícil del fútbol. Un genio incomparable. Además, no podría pagarle nunca todo lo que le debo. ¿Sabes cuántas veces "acusó" y se hizo el lesionado para que yo jugara y me ganara unos mangos? Eso lo hacía en los partidos fáciles en cancha nuestra. ¿Quién hace eso ahora...? Y te podría seguir nombrando fenómenos, pero esos 3 los tengo allá arriba. El Cabezón Sivori fue una barbaridad, sobre todo a su edad, y lo confirmó en Italia. El Flaco Rossi era divino. Llegaba un momento en que uno no sabía si reírse con sus salidas o insultarlo. La agarraba él y entrábamos a jugar todos. Parado en la cancha impresionaba por su personalidad. Como le pegaba Labruna en el área no he visto a nadie. Desde la punta yo los miraba y me extasiaba. En el 56 faltaban 4 ó 5 partidos y ya éramos campeones cómodos. La hinchada de River deliraba: ¡Cuándo volverán a ver equipos como aquéllos...!

La foto corresponde a uno de los Superclasicos más emblemáticos de la historia, el del 24 de noviembre de 1957 donde River ganó por 5 a 3. Menéndez todavía jugaba para River, años más tarde lo haría para Boca.

La foto corresponde a uno de los Superclasicos más emblemáticos de la historia, el del 24 de noviembre de 1957 donde River ganó por 5 a 3. Menéndez todavía jugaba para River, años más tarde lo haría para Boca.

Actualmente me veo seguido con el Rata, con Rossi, Vairo, Raúl Hernández, que es un amigazo, Marzolini, Grillo, Sivori... El pelado Grillo es padrino de mi nene. Y ojalá que en un equipo hubiera 4 ó 5 tipos como él. Influye por temperamento, contagia; uno lo ve entregarse de tal manera que no puede menos que matarse. No habla nunca. A veces hacemos viajes de tres o cuatro horas en coche yendo para afuera y no cruzamos una palabra. Cada tanto saca un faso, me da, y sigue manejando. Y yo me quedo mudo. El Rata fue muy parecido al flaco Rossi en cuanto a personalidad en la cancha. Además tuvo la virtud de que siendo "capo" indiscutible aceptaba que en la cancha gritara alguien que supiera más que él, o que ya, por ejemplo, lo mandara a los caños, Al ajedrez se juega callado, pero al fútbol hay que hablar. A los contrarios, a los compañeros, a todos…

Yo veo Pachamé manda y las pide todas, y él debiera tocarla lo menos posible. Potente sabe más que él y tendría que ser quien gritara y dirigiera. No soy hincha de Boca, pero me gusta que gane siempre. De pibe era de Independiente y allí me hice fana de Grillo.

Mi etapa en Boca fue totalmente diferente a la de River. La hinchada, el presidente, todo. En River salíamos campeones y nos íbamos a festejar de esmoquin. Acá en cambio íbamos en pulóver a una cantina con los dirigentes y en medio de la gente que celebraba. Y uno nació humilde, llegó al fútbol con remiendos en el pantalón y en Boca me sentía identificado. De Boca me quedó grabado el día del penal que le atajó Roma a Delem. Y pienso que ese título lo ganamos por la gente que entró a la cancha. Fue bárbaro. Los dos polacos, Varacka y Cap, fueron a reclamarle a Nal Foino porque el Tano se había adelantado una barbaridad y el referí me dice: "Mirá a estos dos locos, quieren que lo haga tirar de vuelta. ¿Qué pretenden, que me maten...?' ¡Qué fiesta fue eso...! Dios mío, si Boca saliera campeón todos los años lo que sería este país. Esa hinchada aguanta cualquier cosa.

El Beto llegó a Boca en 1962y jugó en el Xeneize hasta 1968. Consiguó 3 Campeonatos de Primera División (1962, 1964 y 1965). La foto corresponde al año 1965.

El Beto llegó a Boca en 1962y jugó en el Xeneize hasta 1968. Consiguó 3 Campeonatos de Primera División (1962, 1964 y 1965). La foto corresponde al año 1965.

En Boca gustan más los luchadores que los jugadores. Por eso a Potente le cuesta triunfar, igual que a Benítez Y seguro que esa hinchada jamas tendrá otro jugado, como Rojitas. Pero en aquella época estaba yo, que más o menos la poma bien, y Marzolini, que sabía. El resto era más fuerza que fútbol. Claro que hacíamos un gol y ya estábamos todos tranquilos. Valentim jugaba donde tema que jugar, Era gol. El problema vino cuando llegó Sanfilippo. Los dos querían hacer el gol y si yo les daba mal un pase se la agarraban conmigo. Estaban celosas. La defensa era fortísima. Silveira era quien más se las rebuscaba de los "fuertes". Yo pienso ahora en ese partido del año pasado que Boca ganaba 4 a 2 y perdió 5 a 4 con River y me quiero morir. ¡Con nosotros no podía pasar!...

El Tano Roma fue un personaje. Parecia que gozaba siendo "punto". Le decíamos que era fortísimo y ponla el pecho para que le diéramos piñas. Le dábamos como mil con alma y vida, él se "atrancaba" y aguantaba todas. Después le tocaba e! turno de pegar y nosotros disparábamos como si tuviéramos miedo. "Está bien, Tano, sos más fuerte", le decíamos. Y se quedaba chocho, aunque le habíamos dado como en bolsa. Terna una mora, infernal. Errea era más arquero, pero con él perdió siempre. Claro que el Tano prefería empatar 0 a 0 y no ganar 5 a 4 con tal que no le hicieran goles. La grande fue cuando los' llevaron a ese concurso de penales por televisión que relataba Veiga. Justo la noche decisiva tenía que tirarle Sanfilippo y nos pusimos de acuerdo en La Candela que se lo tenía que atajar. Y Sanfilippo prometió patearlo a la derecha para que se luciera y ganara el premio. Pero todo era de grupo. El Tano estrenó un equipo nuevo, se dio la biaba en el pelo, infló el pecho y cuando sonó el silbato de Macias se zambulló como una tromba a la derecha. Y Sanfilippo la puso a la izquierda y lo dejó pagando. Nosotros nos tiramos al piso de la risa, pero Sanfilippo tuvo que rajarse vestido de jugador en el coche porque el Tano se lo quería comer de verdad...

Con Pipo Rossi. "El flaco era divino... Uno no sabía si reírse con sus salidas o insultarlo. La agarraba él y entrábamos a jugar todos..."

Con Pipo Rossi. "El flaco era divino... Uno no sabía si reírse con sus salidas o insultarlo. La agarraba él y entrábamos a jugar todos..."

Lo de Suecia fue un golpe tremendo. Argentina no competía en un Mundial hacia 20 años y nos mataron. En nuestra zona estaban Irlanda, Alemania y Checoslovaquia. De Irlanda nos dijeron que era una isla con 100 habitantes. "¿Y cómo van a juntar once jugadores?", pensamos muy convencidos. Ganamos 3 a 1 con un susto bárbaro... "¿Alemania? Chucrut, guerra, no pueden jugar...", dijimos. A los 2 minutos ganábamos 1 a O con gol de Corbatta. Nos pisaron después. Perdimos 3 a 1 y si no veo los goles que le hicieron a Carrizo de 35 metros no lo puedo creer. Ese wing derecho Rahn metió 2 pepas. El dirigente López, de Boca, fue a "espiar" a Checoslovaquia. Nos aseguró: "Ganamos por goleada, mu-chachos"... Nos metieron seis y pudieron ser diez. ¡Qué desastre!... Yo jugué los 3 partidos. Y lo que son las cesas: ese Mundial debió ganarlo Francia con Piantoni, Kopa y Fontaine, pero, ¡sabes lo que eran los defensores...! Creo que el fútbol europeo cambió. Ya no son sólo fuertes y veloces sino que tienen habilidad e inteligencia. ¿No viste que hasta Israel te hace fuerza ahora?

Con Amadeo nos amigamos en Lima. Todo el lío vino por aquel partido que le ganamos en la Bombonera. Bajando al túnel lo toqué de atrás y le dije: "Perdoname, viejo". Y me sacudió un piñón impresionante. Después nos encontramos en Perú jugando Boca y River la Copa y nos amigamos. Con Sanfilippo la bronca vine por el "saque" que le encajó a Deambrosi. Y él sabía que quien no lo ponía era Pedernera. En Alemania, durante una gira, nos encerramos en una pieza y nos dimos. Pero después nos encontramos y nos saludamos normalmente. Ya pasó todo. En general he tenido amigos entre los rivales. Como Ermindo y los dos polacos. El día de la final Boca-River, cuando les dieron aquel penal en el 62, Varacka y Cap me vinieron a cargar y a decirme de todo. Yo me quedé en medio de la cancha esperando que el negro trajera la pelota para mover. Por ahí veo al Tano que saca el tiro de Delem y le metí una escupida en la cara a Varacka y le grité unas barbaridades. Y después, a la noche, salimos los tres de copas juntos. Esas cosas terminaban con el silbato del referee.

Otro Superclásico para la historia. Boca empata 1 a 1 con River y se consagra Campeón en 1964.

Otro Superclásico para la historia. Boca empata 1 a 1 con River y se consagra Campeón en 1964.

De los jugadores de ahora el que más me gusta es Daniel Onega. Tiene personalidad, además de ser muy buen jugador. ¿Alonso? Puede ser, sabe mucho, pero me preocupa ver cómo lo borran en partidos decisivos. No entiendo eso. Lo compararon con Pelé. Es como cuando a mí me comparaban con Walter y yo podía ser un zapato de Walter.

En todos estos años de River hubo algo de fatalidad, porque perdió varios torneos en el disco, pero últimamente no tienen gente de personalidad. Nosotros en el 55 a 56 jugábamos en nuestra cancha con Chacarita o Vélez y salíamos a hacerles la boleta, así después se nos diera contra. Ahora tienen muchos chicos juntos. Y además les cargan la culpa del complejo.

Pensaba largar todo después del accidente, pero vino el flaco Errea y me convenció de ir a Colón. De allí fui a Cerro. Nunca vi un torneo como el uruguayo. Los jugadores de Peñarol y Nacional relajaban a los referís y hacían lo que querían. Yo abría el pico y afuera. Conocí al Pulpa Echamendi y a Pepe Etchegoyen. Son dos tipos tan bárbaros que uno se mata por ellos. Pero me di cuenta que la preparación física no me gustaba, veía que sabiendo más no podía ganarle a un mediocre que te respira los 90 minutos en la nuca, estaba saturado y largué. Futbolísticamente me quedo con la época que jugué en River. Como satisfacción elijo los seis años en Boca.

EI accidente no me lo pude borrar nunca. Estaba en el boliche de mi suegro jugando al billar. Mi señora me esperaba arriba con la cena y ya largaba. En eso cae mi amigo y me pide que lo acompañe hasta Olivos. Le digo a mi señora que demore la cena un rato que enseguida vuelvo. En la esquina enganchamos a otro gran amigo con la señora y los pibes. "Vení con nosotros que enseguida volvemos". Y también lo embarcamos. Íbamos a ir en otro coche. Preferí el mío para volver más rápido. Regresábamos, y de repente, en la curva del velódromo veo que me voy sobre la pared. Veníamos a 150 como tantas otras veces. Le di un toque al volante y salimos despedidos hacia los árboles. El capot entró normalmente debajo de la columna. El techo desapareció. Bajé desesperado y lastimado, voy a agarrar al de atrás y noto que la columna le destrozó la cabeza. Trato de auxiliar al otro y se me muere en los brazos. A partir de ahí quedé arruinado para siempre. Me condenaron a dos años condicional y me inhabilitaron para conducir por espacio de seis años. En estos días vence, pero no puedo manejar. Cuando acompaño a alguien en coche a cada rato me veo el fantasma encima. No me interesaba ir en gana 8 años, pero al menos recuperar a mis dos grandes amigos. Ahí fue cuando decidí largar el fútbol. Al tiempo vino el Flaco Errea, me habló mucho y me convenció para jugar en Colón.

Norberto Menéndez junto a una gloria de Boca, Angel Clemente Rojas.

Norberto Menéndez junto a una gloria de Boca, Angel Clemente Rojas.

 Gané mucha guita con el fútbol. Y gasté mucha guita. Ahora no tengo efectivo, pero al menos tenemos esta casa y un camioncito con un socio. Hacemos fletes al interior. Y acabo de hablar con Armando para comprarle otro camión. Él me ha ayudado siempre y ahora que no soy nadie lo sigue haciendo, por eso para mí es un fenómeno. Con los últimos mangos del fútbol compramos un supermercado que fue la ruina. Quedé en cero. La vida tiene eso, hoy estás arriba, mañana abajo. Pero, ¿quién me quita lo bailado?

Buchón, La cara llena y curtida. Lo dejé después de cuatro horas de hilvanar recuerdos. Me fui con la imagen del pase-gol, la devolución de pared con borde externo, y el medio voleo que finalizaba con la pelota inflando la red. Pero también me fui pensando en que a veces el destino hace justo la jugada del "offside".

 

JOSE MARIA OTERO (1973)

 

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Loco Montenegro: infierno y paraíso

Es el personaje más carismático del básquet argentino. Garantía de espectáculo, dueño de una historia fascinante y el referente de una generación.

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2006. Carrario 100x100

Silvio Carrario jugó en innumerable cantidad de equipos, dice que volvería a todos, cuenta sus pasos por los grandes como Boca y Racing y también por el resto de los clubes.

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