Las Entrevistas de El Gráfico

2007. Maradona 100x100 (+24)

Por Redacción EG · 06 de septiembre de 2019

Celebrando el regreso de Diego al fútbol argentino, compartimos las 100 respuestas (con un bonus de 24 más) que le brindó a El Gráfico en 2007, la mayor figura en la historia del fútbol argentino.

1 Sa­lís a la ca­lle y te lo cru­zás a Shil­ton, ¿qué le de­cís? “Ar­que­ro”, le gri­to, “ar­que­ra­zo”. No me qui­so in­vi­tar a su par­ti­do ho­me­na­je. ¡No voy a po­der dor­mir Shil­ton, qué pe­na!

2 Vas en au­to por el de­sier­to y es­tá Co­de­sal ha­cien­do de­do... Le ti­ro una an­choa.

3 De pi­be, en la po­bre­za de Fio­ri­to, ¿nun­ca se te cru­zó por la ca­be­za ir a ro­bar? No, por­que mi vie­jo me hu­bie­ra ca­ga­do a trom­pa­das. Mi vie­jo me en­se­ñó to­do lo me­jor que pu­do. Me edu­có de­ma­sia­do bien, el mal apren­di­do fui yo con to­do lo que hi­ce mal en mi vi­da. Si vie­ras la ter­nu­ra que tie­ne hoy mi vie­jo en los ojos es al­go in­creí­ble. Yo siem­pre les di­go a mis hi­jas que le mi­ren los ojos a mi vie­jo. El no ha­bla, no di­ce, hay que mi­rar­lo na­da más.

Cebollita. Gordito, en el predio de Argentinos Juniors, ya convocaba fotógrafos.

Cebollita. Gordito, en el predio de Argentinos Juniors, ya convocaba fotógrafos.

4 ¿Por qué te dro­gas­te la pri­me­ra vez? Por in­ves­ti­gar. Y me fue mal.

5 ¿Es­ta­bas con ami­gos y te in­ci­ta­ron? Fue por mí, no le eche­mos la cul­pa a na­die. Aho­ra, te acla­ro otra co­sa: to­dos los que di­cen que no to­ma­ron con­mi­go, to­dos esos to­ma­ron, ¡eh! Te lo di­go a vos: to­ma­ron. No doy nom­bres por­que no soy vi­gi­lan­te, pe­ro si me di­cen al­go, les con­tes­to. Ojo, que no se ha­gan los pí­ca­ros.

6 ¿A qué edad te dro­gas­te por pri­me­ra vez? A los 22 años.

7 Fu­mas­te un po­rro. Co­caí­na.

8 ¿La dro­ga es pa­sa­do o te­nés mie­do de que vuel­va? Sue­ño. Sue­ño y es feo, pe­ro ha­ce tres años que no to­mo na­da.

9 ¿Tu pol­vo más gran­de fue con­tra In­gla­te­rra en el 86, con­tra Bra­sil en el 90 o con­tra Ita­lia en el 90? Ita­lia, por to­das las con­no­ta­cio­nes que tu­vo, y aun­que me ha­ya cos­ta­do un mon­tón de co­sas des­pués, por­que vi­vía en Ita­lia, por­que la Ga­zet­ta de­llo Sport ti­tu­ló “Ma­ra­do­na es el dia­blo”, y por­que los de­ja­mos afue­ra. ¡No sa­bes qué pla­cer, her­ma­no!

Caniggia, Maradona, Burruchaga y los pobres tanos miran cómo la pelota entra al arco italiano tras el cabezazo del Pájaro que, por una tonta amarilla, se perdió la final del Mundial.

Caniggia, Maradona, Burruchaga y los pobres tanos miran cómo la pelota entra al arco italiano tras el cabezazo del Pájaro que, por una tonta amarilla, se perdió la final del Mundial.

10 Cuan­do de­cís que te cos­tó un mon­tón de co­sas, ¿te re­fe­rís a las fac­tu­ras que te pa­sa­ron con el do­ping? Sí, y tam­bién se las pa­sa­ron a Ca­ni (por Ca­nig­gia). Pe­ro si hoy su­pie­ra el fi­nal de la his­to­ria, có­mo ter­mi­na, lo vol­ve­ría a ha­cer de nue­vo. Que no que­de nin­gu­na du­da.

11 ¿Bi­lar­do o Me­not­ti? El téc­ni­co más gran­de que yo tu­ve fue Me­not­ti. Tie­ne las co­sas muy cla­ras, a Bi­lar­do lo en­ten­día a tra­vés del Pro­fe Eche­va­rría. Tác­ti­ca­men­te, Bi­lar­do es diez ve­ces más que Me­not­ti, pe­ro te te­nía en la can­cha mu­cho tiem­po, mien­tras el Fla­co te lo frac­cio­na­ba y te lo ex­pli­ca­ba de una ma­ne­ra que vos lo en­ten­días rá­pi­da­men­te.

12 ¿Bi­lar­do te su­po usar me­jor que Me­not­ti, en­ton­ces? Pue­de ser. Me­not­ti te­nía más el equi­po en la ca­be­za y Bi­lar­do me pu­so un equi­po pa­ra mí, pa­ra que me pu­die­ra rea­li­zar.

 

Bilardo y Maradona.

Bilardo y Maradona.

 

13 En la dis­pu­ta en­tre bi­lar­dis­tas y me­not­tis­tas, los pri­me­ros sa­can cha­pa ar­gu­men­tan­do que los re­sul­ta­dos los ob­tu­vis­te con el Na­ri­gón. Pe­ro no por te­ner re­sul­ta­dos es más gran­de. Cuan­do Pla­ti­ni ga­na­ba cam­peo­na­tos con la Ju­ven­tus, de­cían que yo era un buen ju­ga­dor, un gio­co­lie­re (en ita­lia­no: “ma­la­ba­ris­ta”), un ju­ga­dor­ci­to, por­que Pla­ti­ni ga­na­ba. Des­pués, cuan­do yo em­pe­cé a ga­nar de­cían que Pla­ti­ni era un ju­ga­dor muy tác­ti­co. Pón­gan­se de acuer­do. Los re­sul­ta­dos no ex­pli­can to­do.

14 Va­mos con una fra­se ma­ra­do­nia­na: ¿quién es más fal­so que dó­lar ce­les­te? Uhhhh, hay tan­tos... Se jue­gan el po­dio en­tre Blat­ter, Bec­ken­bauer y Pla­ti­ni. Y un po­qui­to más atrás en­tra el mo­ro­cho... el diez bra­si­le­ño. En otra épo­ca iba pri­me­ro de ca­be­za, pe­ro hoy hay otros. Son to­dos ma­ma­de­ras (sic). Fi­ja­te vos: el Mun­dial se lo die­ron a Fran­cia por­que es­ta­ba Pla­ti­ni y hoy Pla­ti­ni es el pre­si­den­te de la UE­FA. El 2006 se lo die­ron a Ale­ma­nia, a Bec­ken­bauer, otro ma­ma­de­ra. Y aho­ra se lo dan a Bra­sil... Es­tá muy cla­ri­to to­do es­to, por eso cuan­do Blat­ter me in­vi­ta a for­mar par­te de la fa­mi­lia de la FI­FA, yo le con­tes­to: “Por el amor de Dios, a esa fa­mi­lia no la quie­ro, yo ten­go a la To­ta y a don Die­go, ésa es mi fa­mi­lia, la otra de­já...”.

15 ¿Con Pe­lé te ami­gas­te pa­ra su­bir el ra­ting de tu pro­gra­ma o era de ver­dad? Mien­tras él se ga­ne su vi­da, es­tá to­do bien; aho­ra, cuan­do quie­re ca­gar más al­to que el cu­lo, no exis­te.

16 ¿Qué no te ban­cás de él? Que lo ma­me a Blat­ter, a Bec­ken­bauer, a Pla­ti­ni, que es­té que­rien­do me­ter­se per­ma­nen­te­men­te en to­dos los ne­go­cios, eso no me ban­co. Que se ol­vi­de de que fue ju­ga­dor de fút­bol, eso no me ban­co. Ya se lo di­jo Ro­ma­rio, tam­bién Zi­co, los pro­pios bra­si­le­ños. A mí no me gus­ta el ti­po que quie­re lle­gar ram­pi­cán­do­se (en ita­lia­no: “tre­pan­do”) por­que él no lo ne­ce­si­ta, se lo ga­nó den­tro de la can­cha, él no ne­ce­si­ta ser un Blat­ter que nun­ca le pe­gó a una pe­lo­ta de fút­bol y tie­ne que ser ma­món (sic) pa­ra lle­gar a ser el pre­si­den­te de la FI­FA.

Un encuentro cumbre propiciado por El Gráfico; Diego Maradona viaja a Brasil a conocer a su ídolo máximo: Pelé. La crónica y las imágenes de un momento histórico del fútbol universal.

Un encuentro cumbre propiciado por El Gráfico; Diego Maradona viaja a Brasil a conocer a su ídolo máximo: Pelé. La crónica y las imágenes de un momento histórico del fútbol universal.

17 ¿Por qué creés que per­dis­te con Fan­gio en “El gen ar­gen­ti­no”? No sé qué quie­ren in­ven­tar. Yo ya les ga­né a Fan­gio, Mon­zón, De Vi­cen­zo y Vi­las co­mo el me­jor de­por­tis­ta de to­dos los tiem­pos. Les sa­qué un mon­tón de vo­tos a los cua­tro y me die­ron el pre­mio. ¿El gen ar­gen­ti­no? Ga­nó San Mar­tín, ¿no? Si San Mar­tín no cru­zó los An­des, ¿qué me vie­nen a ha­blar? ¿Me van a de­cir que San Mar­tín cru­zó los An­des? ¡¿Y en­ci­ma en bu­rro?! Mi­rá, hoy te al­qui­lás un avión de 50 mil dó­la­res y el avión te ha­ce así (mue­ve las ma­nos co­mo una coc­te­le­ra) y me di­cen que cru­zó los An­des... Men­ti­ra...

18 Da­me tu ran­king de los cin­co de­por­tis­tas ar­gen­ti­nos más gran­des de la his­to­ria.

Sin po­ner­me yo, es­ta­ría Mon­zón, Di Sté­fa­no... Me acuer­do de que una vez, en Es­pa­ña, Al­fre­do en­tró a un res­tau­rante y se pa­ra­ron to­dos a aplau­dir­lo. Fue la pri­me­ra vez que vi al­go así, mien­tras Al­fre­do de­cía “ve­te a to­mar por cu­lo”... Vi­las tam­bién le dio mu­cho al de­por­te ar­gen­ti­no y a mí me hi­zo muuuuy fe­liz Ni­co­li­no Loc­che...

19 De los ac­tua­les. Me en­can­ta Nal­ban­dian. En el mo­men­to en que de­cían que es­ta­ba gor­do, que es­to y lo otro, ca­zó la ra­que­ta y le ga­nó al pri­me­ro, al se­gun­do y al ter­ce­ro. Y pa­ra que no que­den du­das, lo hi­zo dos ve­ces. Y nos ce­rró el or­to a to­dos. Bah, a mí no, por­que siem­pre creí en él, pe­ro a los gi­les que tie­nen la la­pi­ce­ra y el cha­mu­yo fá­cil les ce­rró el or­to.

20 ¿Ad­mi­ras­te mu­cho a al­gún de­por­tis­ta del mun­do por so­bre el res­to? A Mi­chael Jor­dan, Ti­ger Woods y Fe­de­rer.

21 ¿Al­gu­na vez pe­dis­te un au­tó­gra­fo? De chi­co se los pe­dí al Chi­vo Pa­vo­ni y a Ro­ji­tas. Re­cuer­do que cuan­do pa­sé a Bo­ca, El Grá­fi­co nos jun­tó con Ro­ji­tas y fui­mos a co­mer jun­tos. Fue ma­ra­vi­llo­so. Yo vi ju­gar una vez a Ro­ji­tas: ya es­ta­ba gran­de, pe­ro hi­zo dos o tres co­sas bár­ba­ras... Ten­go va­rias anéc­do­tas con ju­ga­do­res vie­jos. Una vez, el que era mi sue­gro, me di­jo: “Acá, a unas cua­dras, va a ju­gar Er­min­do One­ga”. Yo te­nía 16 años, estaba no­viando con Clau­dia. Lo fui a ver y era tan dis­tin­to Er­min­do, ju­gan­do, to­can­do, pe­gán­do­le a la pe­lo­ta. Yo de­cía: “¡Mi­rá qué di­fe­ren­cia, có­mo me gus­ta­ría ser co­mo Er­min­do!”. Ter­mi­nó el par­ti­do y me acer­qué a sa­lu­dar­lo.

22 ¿Quién es Die­go Ma­ra­do­na? Un ti­po que es­tá pe­lean­do la vi­da to­dos los días, que apren­dió a ser fe­liz día a día. Mis ne­nas me en­se­ña­ron que me ten­go que le­van­tar to­das las ma­ña­nas y es­tar con ellas. Las veo siem­pre, y si no pue­do las lla­mo y tam­bién nos man­da­mos men­sa­jes de tex­to. La chi­qui­ta, cuan­do yo es­ta­ba ca­si muer­to, la úl­ti­ma vez, me di­jo: “Pa­pá, te­nés que vi­vir pa­ra mí”. Y eso me lo hi­ce car­ne, vis­te, o sea me le­van­to to­dos los días pen­san­do en eso, no me lo pue­do sa­car de la ca­be­za.

Postal de los 70, en su habitación de La Paternal: ventilador Yelmo, cubrecamas Palette y calcomanía yanqui con Pelé y todo.

Postal de los 70, en su habitación de La Paternal: ventilador Yelmo, cubrecamas Palette y calcomanía yanqui con Pelé y todo.

23 Ha­blan­do de Gia­nin­na, ¿le pre­gun­tas­te si pa­só al­go con el Kun? Me con­tó que lo en­con­tró en Sun­set, pe­ro ya se co­no­cían de an­tes.

24 Si lo te­nés a Agüe­ro ade­lan­te, ¿qué le de­cís? Que sea fe­liz con la per­so­na que es­té al la­do de él.

25 Uno ima­gi­na al hi­jo de una Ma­ra­do­na con un Agüe­ro, y el re­sul­ta­do pue­de ser una bom­ba... ¡Pa­rá, te es­tás pa­re­cien­do a Rial, che! Lo que di­go es que yo, vién­do­la fe­liz a mi hi­ja, es­tá to­do bien. Uno di­ce que es ce­lo­so, que le va a cor­tar la ca­be­za al no­vio y esas co­sas, pe­ro es to­do pa­ra con­ven­cer­se a uno mis­mo...

26 ¿Es­tá en tus pla­nes te­ner más hi­jos? No.

27 ¿Te ves abue­lo? Siiiii, por su­pues­to, me veo un gran abue­lo. Las ne­nas to­da­vía no me dan nin­gún sín­to­ma, pe­ro tie­nen 20 y 18 años.

28 ¿Por qué des­de 1986 Ar­gen­ti­na no vol­vió a ga­nar un Mun­dial y ni si­quie­ra lle­ga a una se­mi­fi­nal des­de 1990? ¿Cul­pa tu­ya? ¿Cul­pa mía? Pa­rá. Yo creo que en la Se­lec­ción fal­ta al­go aden­tro, un re­vul­si­vo en el ves­tua­rio, co­mo di­cen los es­pa­ño­les. Es lo que veo, la Se­lec­ción ne­ce­si­ta un po­co de re­bel­día, al­guien que le dé otro sen­ti­do, otro to­no.

Es mía. Algo hizo el Diez para poder abrazar la Copa en México 86. Inigualable.

Es mía. Algo hizo el Diez para poder abrazar la Copa en México 86. Inigualable.

29 ¿Có­mo se con­si­gue? No sé, no es­toy aden­tro pa­ra en­ten­der­lo. Me en­can­ta­ría es­tar­lo.

30 Ma­ña­na es la fi­nal del Mun­dial, ¿có­mo for­ma­ría tu Se­lec­ción? Es di­fí­cil, yo ju­ga­ría con Cres­po, tam­bién me­te­ría a Te­vez, a Mes­si ti­ra­do atrás, a Ri­quel­me. Tam­po­co fal­ta­rían Agüe­ro, Ga­go, Mas­che­ra­no y Aya­la. La ver­dad que és­ta es una ca­ma­da lin­da de ju­ga­do­res pa­ra aga­rrar, yo es­ta­ba muy ilu­sio­na­do des­pués del úl­ti­mo Mun­dial, pe­ro la rea­li­dad es que hay un téc­ni­co y se da­rá cuan­do se ten­ga que dar.

31 ¿Por qué di­jis­te que te abu­rría la Se­lec­ción? Cuan­do ha­blo de la Se­lec­ción, a los úni­cos que no les quie­ro fal­tar el res­pe­to es a los ju­ga­do­res. Ellos lo sa­ben, por­que lo char­lé con Lio, con Car­li­tos, con Ro­mán. Es­pe­ro mu­cho más de es­te equi­po. En el arran­que de las eli­mi­na­to­rias (la no­ta se hi­zo an­tes del par­ti­do con Bo­li­via) me abu­rrí. Ju­ga­mos con­tra Chi­le y pa­re­cía que ve­nía Bra­sil del 70, co­mo si Biel­sa pu­die­ra cam­biar­les la men­ta­li­dad a sus ju­ga­do­res en un mes. Con Ve­ne­zue­la lo mis­mo, y nos que­da­mos con el to­que fá­cil pa­ra el cos­ta­do.

32 ¿Quié­nes es hoy el me­jor ju­ga­dor ar­gen­ti­no? Mes­si, sin nin­gu­na du­da. Lo si­guen en el po­dio Agüe­ro y Ri­quel­me.

 

Mundial 2010. Maradona dirigió a Messi.

Mundial 2010. Maradona dirigió a Messi.

 

33 ¿Y quién es el me­jor del mun­do? En­tre Ro­nal­din­ho y Mes­si, pue­de acer­car­se Roo­ney.

34 ¿Ka­ká? A Ka­ká lo pon­go en el pe­lo­tón, no lo des­ta­co tan­to, lo veo más atrás.

35 ¿Mes­si po­drá al­can­zar­te? Si es pa­ra el bien del fút­bol ar­gen­ti­no, que me pa­se.

36 ¿Qué fue lo pri­me­ro que sen­tis­te ape­nas vis­te el gol de Mes­si al Ge­ta­fe? No tie­ne na­da que ver con el mío.

37 Las cir­cuns­tan­cias no, pe­ro las ju­ga­das fue­ron pa­re­ci­das, Die­go... No, no, de­já, no tie­nen na­da que ver. De esos go­les, en los en­tre­na­mien­tos, yo hi­ce mi­llo­nes, pe­ro no es­tán gra­ba­dos. No me jo­dás. Si va­mos a ha­blar en se­rio en es­ta no­ta, no me ha­gás de­cir co­sas...

 

El mejor gol de la historia de los mundiales.

El mejor gol de la historia de los mundiales.

 

38 El me­jor ju­ga­dor que vis­te en tu vi­da. Es­tá en­tre Ro­ma­rio y Van Bas­ten.

39 ¿Quién te gus­ta­ría que fue­ra hoy el DT de la Se­lec­ción? Die­go Ma­ra­do­na. El pom­pón mío, que es Gia­nin­na, me lo pi­de to­dos los días. Es quien más me lo re­cuer­da; Dal­ma es­tá un po­co más ale­ja­da y ya ti­ró la toa­lla, pe­ro Gia­nin­na, ca­da vez que hay un par­ti­do, me di­ce: “Pa­pá, ¿por qué no es­tás vos?”. Y no sé, yo no pue­do obli­gar a na­die.

40 ¿Te la lle­ga­ron a ofre­cer for­mal­men­te al­gu­na vez? Te ju­ro por mis dos hi­jas (se ha­ce la cruz con los de­dos so­bre la bo­ca): fue an­tes del par­ti­do con Ale­ma­nia, en el úl­ti­mo Mun­dial. Ca­ra a ca­ra, en per­so­na, Gron­do­na me di­jo: “Die­go, el pró­xi­mo sos vos”. Es­ta­ban Clau­dia y la mu­jer de Gron­do­na co­mo tes­ti­gos. Des­pués no se dio, no sé por qué.

41 ¿Qué sig­ni­fi­ca pa­ra vos el show­bol? Es un vol­ver a vi­vir den­tro del fút­bol, por­que de­cir que uno “fue” co­mo ju­ga­dor es ol­vi­dar­se de los mo­men­tos lin­dos que vi­vió. Y uno no se pue­de ol­vi­dar ja­más de lo que fue el fút­bol.

42 ¿Có­mo se ar­mó? La idea vie­ne de los bra­si­le­ños, que nos ofre­cie­ron ju­gar, nos die­ron un CD con un par­ti­do y nos gus­tó. Reu­ni­mos a los mu­cha­chos que te­nía­mos y fui­mos a ha­cer una prue­ba a Bra­sil. Ellos es­ta­ban acos­tum­bra­dos a ju­gar con la pa­red, no­so­tros na­da, y el pri­mer tiem­po fue 4-0 aba­jo. Al fi­nal ga­na­mos 8-4. No­so­tros ni nos ha­bía­mos con­cen­tra­do, ju­ga­mos re­la­ja­dos, pe­ro los bra­si­le­ños nos hi­cie­ron en­ten­der que era por los pun­tos y nos ca­yó la fi­cha de que de­fen­día­mos la ca­mi­se­ta ar­gen­ti­na. Esa no­che, otra vez vol­vi­mos a sen­tir el fue­go que nos co­rrió du­ran­te to­da la vi­da.

43 ¿Jue­gan en el in­te­rior del país por al­gún mo­ti­vo en es­pe­cial? Es otro de los pun­ta­les del show­bol. En la Ca­pi­tal te cru­zás con Pa­ler­mo, Or­te­gui­ta o cual­quie­ra en la ca­lle, pe­ro pa­ra la gen­te del in­te­rior na­da que ver. Ir a Ba­hía, Men­do­za o Pa­ra­ná y que la gen­te lle­ne la puer­ta del ho­tel pa­ra ver­nos nos enor­gu­lle­ce. Yo soy hi­jo de co­rren­ti­nos y sé lo que es el pro­vin­cia­no, có­mo sien­te, es otro tra­to, otra tran­qui­li­dad.

44 El rit­mo de jue­go es muy in­ten­so, ¿no te preo­cu­pa tu sa­lud? El doc­tor Ca­he me ha­ce aná­li­sis de san­gre ca­da mes. En el úl­ti­mo me sa­lió ba­jo el po­ta­sio, en­ton­ces me dio po­ta­sio. Es­toy muy con­tro­la­do.

45 ¿Có­mo em­pe­zó tu re­la­ción con Man­cu­so? A Man­cu lo co­noz­co de la Se­lec­ción y se­gui­mos siem­pre li­ga­dos, nos reu­ni­mos pa­ra ha­cer es­to del show­bol y me­ti­mos gen­te del ri­ñón nues­tro. Acá no te­ne­mos ca­mi­se­ta, no es ni Ri­ver ni Bo­ca ni San Lo­ren­zo, el úni­co re­qui­si­to pa­ra es­tar en el equi­po es ser bue­na gen­te. No hay na­die que no sea bue­na gen­te.

46 ¿Ra­món Díaz o Bian­chi co­mo DT? Los dos son ca­pa­ces de en­tre­nar a cual­quier equi­po, lo han de­mos­tra­do.

47 De los jó­ve­nes, ¿Cag­na, Si­meo­ne o Mo­ha­med? Si­meo­ne les lle­va una luz a to­dos. El Cho­lo tie­ne un po­co más de em­pu­je, pe­ro Cag­na y el Tur­qui­to son muy bue­nos pro­yec­tos.

48 ¿Al Cho­lo lo ves co­mo el fu­tu­ro téc­ni­co de la Se­lec­ción? No.

49 ¿A La Vol­pe en Bo­ca le hi­cie­ron la ca­ma los ju­ga­do­res? Noooo, La Vol­pe no ga­nó los par­ti­dos que te­nía que ga­nar y por eso se fue.

50 ¿Quién te gus­ta­ría que fue­ra el pró­xi­mo DT de Bo­ca? Rus­so, no hay otro pa­ra di­ri­gir a Bo­ca. Me pa­re­ció de­sa­cer­ta­do, aun­que lo res­pe­to mu­cho, que Di­gón es­té pro­mo­vien­do a Bian­chi en me­dio de un cam­peo­na­to.

51 ¿Có­mo lo ves a Bo­ca en Ja­pón? Bien, con chan­ces. To­dos ha­blan del Mi­lan, pe­ro el Mi­lan es ka­káde­pen­dien­te. No le ten­go mie­do al Mi­lan, yo quie­ro que Bo­ca lle­gue bien fí­si­ca­men­te, que no se des­gas­te tan­to en el cam­peo­na­to.

Posando con la camiseta de Boca, en otra vereda, Mario Kempes, con la de River.

Posando con la camiseta de Boca, en otra vereda, Mario Kempes, con la de River.

52 ¿A quién vo­tás en una en­cues­ta de los má­xi­mos ído­los de la his­to­ria de Bo­ca? A Ro­ji­tas, Giun­ta, Per­nía, Mar­zo­li­ni, el Lo­co Gat­ti, Ri­quel­me, Sche­lot­to, Pa­ler­mo... A Rat­tín no.

53 ¿Y Ma­ra­do­na? Ven­go pe­leán­do­la ahí, pe­ro yo no me me­to nun­ca...

54 Te me­te­mos no­so­tros. (Si­len­cio, es­pe­ra unos se­gun­dos) Me­te­me co­mo pri­me­ro, en­ton­ces (ri­sas).

55 ¿Có­mo es­tás con Bian­chi? Nun­ca lo elo­gias­te de­ma­sia­do a pe­sar de ser el DT más ga­na­dor de la his­to­ria de Bo­ca. Yo le agra­dez­co con el al­ma a Bian­chi los tí­tu­los pe­ro es­tá con Cop­po­la, y él sa­be que si va al cum­plea­ños de Cop­po­la es­tá en mi con­tra.

56 Se es­tán aho­gan­do Ha­ve­lan­ge, Cop­po­la y Co­de­sal, y vos es­tás en un bar­co con un so­lo sal­va­vi­das. Que se mue­ran los tres, no les ti­ro el sal­va­vi­das a nin­gu­no. Yo no per­do­no.

57 ¿En qué te fa­lló Cop­po­la? En to­do, me ca­gó en to­do. Me sa­có la pla­ta de mis hi­jas.

En la década del 90, Coppola y Maradona vivieron momentos inolvidables, con el tiempo, la relación se rompió.

En la década del 90, Coppola y Maradona vivieron momentos inolvidables, con el tiempo, la relación se rompió.

58 Cuan­do te aga­rras­te a pi­ñas con Bi­lar­do, en el Se­vi­lla, ¿qué di­je­ron las tar­je­tas del ju­ra­do? Que ga­né yo.

59 ¿Por no­caut o por pun­tos? Por pun­tos, por­que se me­tió Clau­dia. Pe­ro ya lo acla­ra­mos con Car­los y que­dó to­do bien. Igual, cons­te que te­nía ra­zón yo: le ha­bía pre­gun­ta­do si ju­ga­ba o no, él me con­tes­tó que sí y me pi­dió que me in­fil­tra­ra. Me in­fil­tré y des­pués me sa­có a los diez mi­nu­tos, ¿có­mo no me iba a ca­len­tar?

60 ¿Te hu­bie­ra gus­ta­do ser aho­ra DT del Sub-20? No.

61 ¿Quién fue el peor DT que tu­vis­te? Ot­ta­vio Bian­chi, en el Na­po­li. No sa­bía na­da y te­nía un equi­pa­zo. Era una co­sa la­men­ta­ble.

62 ¿Ha­bía un ri­val al que no que­rías en­fren­tar? Uno que en la no­che an­te­rior de­cías: “Uh, es­te ti­po otra vez, no...” Sí, a Pie­tro Vier­cho­wod, uno que era mi­tad ta­no y mi­tad ru­so. Fí­si­ca­men­te era un ani­mal, te­nía mús­cu­los has­ta en las ce­jas. Ju­ga­ba en la Samp­do­ria, tam­bién en la se­lec­ción de Ita­lia, lo mar­có a Borg­hi en Mé­xi­co 86. Era fá­cil pa­sar­lo, pe­ro cuan­do lo pa­sa­bas y le­van­ta­bas la ca­be­za, es­ta­ba otra vez. Yo lo ha­cía pa­sar de lar­go 2 o 3 ve­ces y a la cuar­ta vez te­nía que pa­sar la bo­la por­que ya me can­sa­ba de ver­lo.

63 De to­das las can­cio­nes, poe­sías y ofren­das en ge­ne­ral, ¿cuál es la que más te gus­ta? La can­ción de Ro­dri­go me pa­re­ce la más lin­da de to­das. Hay un pro­yec­to de jun­tar en un CD to­das las can­cio­nes que me hi­cie­ron y que yo las can­te. Me pa­re­ce fan­tás­ti­co.

64 Su­pon­go que can­ta­rás me­jor que Te­vez... Yo can­to.

65 Vas en au­to y cru­za Rug­ge­ri por la ca­lle, ¿le to­cás bo­ci­na? Lo ig­no­ro.

66 ¿Por qué te pe­leas­te con él? Por­que qui­so ser el ejem­plo, y de nin­gu­na ma­ne­ra Rug­ge­ri es ejem­plo. Le qui­so de­cir a mis hi­jas quién era yo, por eso le res­pon­dí y le voy a res­pon­der. Es otro que es­tá con Cop­po­la. Es un trai­dor. Lo co­noz­co bien a Rug­ge­ri.

67 ¿Vos ima­gi­na­bas, an­tes de em­pe­zar la fi­nal con Ale­ma­nia en el 90, que Co­de­sal los iba a bom­bear? Sí, por­que Gron­do­na me aga­rra en la du­cha, un día an­tes de la fi­nal, cuan­do hi­ci­mos el re­co­no­ci­mien­to de cam­po en Ro­ma, y me di­ce: “Es­tá di­fí­cil ma­ña­na, eh”. Yo le pre­gun­té: “¿Qué quie­re de­cir, Ju­lio?”. Y él: “No, na­da más, Die­go...”

Antes de la final del mundo de Italia 1990 el himno argentino es silbado en el estadio Olímpico. Argentina venía de derrotar sorpresivamente a la selección local por penales. El capitán Maradona levanta el puño, a su lado Goycochea, Simón y Serrizuela.

Antes de la final del mundo de Italia 1990 el himno argentino es silbado en el estadio Olímpico. Argentina venía de derrotar sorpresivamente a la selección local por penales. El capitán Maradona levanta el puño, a su lado Goycochea, Simón y Serrizuela.

68 ¿Y por qué creés que los bom­beó? Por­que es­ta­ba to­do ar­ma­do. No­so­tros le ca­ga­mos a Ma­ta­rre­se (An­to­nio, in­te­gran­te del Co­mi­té Or­ga­ni­za­dor del Mun­dial) y a Ita­lia una fi­nal pues­ta con la ma­no, que era Ita­lia-Ale­ma­nia. Ya es­ta­ba to­do el ne­go­cio, le ca­ga­mos 180 mi­llar­di (mi­llo­nes) al en­te que ha­cía el Mun­dial, le ca­ga­mos la ban­de­ra, le ca­ga­mos la bo­ci­na, le ca­ga­mos el fes­te­jo, la te­le­vi­sión, les hi­ci­mos un de­sas­tre to­tal. Y nos te­nían que pa­sar la fac­tu­ra.

69 ¿Qué fue lo pri­me­ro que pen­sas­te ape­nas vis­te en­trar a la en­fer­me­ra en USA 94, des­pués del 2-1 a Ni­ge­ria? No se me cru­zó na­da. Yo ten­dría que ha­ber sa­li­do en ese par­ti­do, le ha­bía pe­di­do el cam­bio al Co­co, pe­ro él me pi­dió que es­pe­ra­ra, que aguan­ta­ra la pe­lo­ta arri­ba por­que se nos ve­nía Ni­ge­ria. Las úl­ti­mas 2 o 3 ju­ga­das las hi­ce prác­ti­ca­men­te en ap­nea, no me en­tra­ba ai­re por nin­gún la­do. Des­pués sa­lí, se equi­vo­ca­ron con el re­me­dio, el fa­mo­so co­so que me da­ba Ce­rri­ni y fui en ca­na. ¿Qué voy a ha­cer? Ya es­tá.

70 ¿A quién se le es­ca­pó la tor­tu­ga: a vos, a Ba­si­le, al mé­di­co, a Ce­rri­ni o a Gron­do­na? El pri­mer cul­pa­ble soy yo y asu­mo to­do lo que ven­ga, pe­ro en rea­li­dad al que se le es­ca­pa la tor­tu­ga es a Ce­rri­ni y a Mar­cos Fran­chi, que eran los dos que ma­ne­ja­ban la co­sa.

71 ¿En el re­pe­cha­je, con­tra Aus­tra­lia, no hu­bo an­ti­do­ping, no? No hu­bo ni allá ni acá.

 

Repechaje para el Mundial 94, frente a Australia.

Repechaje para el Mundial 94, frente a Australia.

 

72 ¿Eso fue una ma­ne­ra de de­cir­te: “To­má lo que quie­ras que no te va­mos a jo­der, te ne­ce­si­ta­mos en el Mun­dial por­que se nos cae el ne­go­cio”? Yo no mien­to, her­ma­no, por es­tas dos (se se­ña­la el ta­tua­je de sus bra­zos), que no las vea más. Pa­ra mí es­ta­ba to­do arre­gla­do. ¿Por qué no hu­bo an­ti­do­ping con Aus­tra­lia? ¿No se acuer­dan de que sa­li­mos to­dos des­nu­dos por Ca­nal 9, que el Co­lo­ra­do Mac Allis­ter sa­lió en bo­las con Ro­may, y Ro­may no sa­bía si es­tá­ba­mos ju­gan­do fút­bol o rugby? ¡Va­mos, vie­jo!

73 ¿Te lle­gó al­gu­na vez la ver­sión de que Ba­si­le no te que­ría en ese equi­po y no le que­dó otra que lla­mar­te por los cin­co go­les de Co­lom­bia? Pue­de ser que no me ha­ya que­ri­do, pe­ro la pe­lo­ta ha­ce cam­biar de pa­re­cer a mu­chos. Apar­te yo de­fen­día la ca­mi­se­ta ar­gen­ti­na co­mo nin­gu­no y Ba­si­le que­ría lo me­jor pa­ra la Se­lec­ción. Yo le ser­vía tan­to aden­tro co­mo afue­ra de la can­cha.

74 ¿Por qué te eno­jas­te con Ba­si­le? Se ol­vi­dó de los có­di­gos, na­da más. Sa­bien­do que yo le fui de fren­te, él se fue de va­ca­cio­nes con Cop­po­la, me pa­re­ce una fal­ta de res­pe­to. Pe­ro bue­no, es gran­de, es­tá va­cu­na­do, tie­ne to­dos los do­cu­men­tos en re­gla. El ha­rá su vi­da y yo la mía, ca­da uno por su la­do.

75 Tu día más fe­liz y tu día más tris­te en el fút­bol. Los más fe­li­ces fue­ron cuan­do sa­lí cam­peón del mun­do con la Se­lec­ción, con Na­po­li, con Bo­ca, con el ju­ve­nil. Y el más tris­te cuan­do me cor­ta­ron las pier­nas en USA 94, por­que era el úl­ti­mo Mun­dial y por­que íba­mos a ser los cam­peo­nes del mun­do. Cuan­do des­pués de ese Mun­dial me los cru­cé a Ro­ma­rio y a Be­be­to, los dos me di­je­ron lo mis­mo: “Cuan­do vi­mos que le re­mon­ta­ban el par­ti­do a Ni­ge­ria, nos di­mos cuen­ta de que ten­dría­mos que ju­gar la fi­nal con­tra us­te­des”.

Maradona es llevado al control antidopaje tras jugar ante Nigeria.

Maradona es llevado al control antidopaje tras jugar ante Nigeria.

76 El me­jor par­ti­do de tu vi­da. Con­tra Uru­guay, en Pue­bla, por el Mun­dial 86. Ese día en que me anu­la­ron el gol, por plan­cha. Cla­ro, era ita­lia­no el ár­bi­tro. Ese día ju­gué me­jor que con­tra In­gla­te­rra, las ga­né to­das, to­das.

77 ¿Gron­do­na hi­zo más co­sas bue­nas que ma­las pa­ra el fút­bol ar­gen­ti­no o al re­vés? Es­tan­do tan­tos años en un si­llón co­mo el de la AFA ha­brá he­cho co­sas bue­nas.

78 ¿Qué ha­rías hoy si fue­ras el pre­si­den­te de la FI­FA? Le da­ría mu­cha más im­por­tan­cia a los ju­ga­do­res pa­ra que es­tén más cu­bier­tos fut­bo­lís­ti­ca­men­te. Ha­ría ca­len­da­rios pa­ra que rin­dan más y se vean me­jo­res es­pec­tá­cu­los. Si los de rugby ha­cen un Mun­dial de 45 días, ¿por qué los de fút­bol son de 30?

79 ¿Qué le re­co­men­da­rías a Ri­quel­me? Me gus­ta­ría que jue­gue, yo voy a de­fen­der siem­pre a Ri­quel­me, no sé cuál es el pro­ble­ma con es­te chi­le­no, si tie­ne la mens­trua­ción o qué, no lo en­tien­do. Ri­quel­me no es un ju­ga­dor po­lé­mi­co pa­ra de­cir: “No lo pon­go por­que se por­tó mal o ha­ce ca­ma­ri­lla o es jo­di­do”. No es así. Lo co­noz­co bien a Ro­mán.

80 De­fi­ní a Pas­sa­re­lla. Un buen téc­ni­co.

81 ¿Co­mo per­so­na? No lo ter­mi­né de co­no­cer.

82 ¿Por qué se pe­lea­ron? To­da­vía no en­ten­dí por qué fue la pe­lea, creo que te­ne­mos una char­la pen­dien­te y me gus­ta­ría ha­blar de eso, en­tre otras co­sas.

1.11.81. River 2 - Boca 2. Doblete de Diego y expulsión para el Kaiser.

1.11.81. River 2 - Boca 2. Doblete de Diego y expulsión para el Kaiser.

83 ¿Por qué no lo hi­cis­te, si di­jis­te que te­nías ga­nas? ¿No te da pa­ra lla­mar­lo? Yo le­van­té el te­lé­fo­no pa­ra lla­mar­lo cuan­do le pa­só lo del hi­jo, le de­jé men­sa­jes a los te­lé­fo­nos que me die­ron, nun­ca tu­ve res­pues­tas y bue­no, ca­da uno es co­mo es, yo no voy a in­sis­tir.

84 ¿Ra­món Díaz no fue al Mun­dial 86 ni al 90 por­que es­ta­ba mal con vos? A mí no me in­co­mo­da­ba. En la épo­ca de Me­not­ti yo me en­ten­día bien con Ra­món, el pro­ble­ma es que él es­ta­ba del la­do de Pas­sa­re­lla. Yo me lo ban­qué a Pas­sa­re­lla, me lo hu­bie­se ban­ca­do a Ra­món, me ban­qué a Bu­rru­cha­ga, a Rug­ge­ri, me ban­qué a un mon­tón, no ha­bía pro­ble­mas.

85 Por ahí Bi­lar­do no qui­so in­co­mo­dar­te. No creo, y te voy a de­cir una co­sa: Bi­lar­do, en el 90, no lle­va­ba a Ca­nig­gia. Yo lo pa­ré y le di­je: “En­ton­ces bo­rrá a dos”. El Na­ri­gón no en­ten­día: “¿Có­mo?” (ha­ce el ges­to de ajus­tar­se la cor­ba­ta). “Bo­rrá a dos: Ma­ra­do­na y Ca­nig­gia”, le pe­dí: “Ah, no, no, pa­rá, pa­rá”.

86 ¿Es cier­to que en un Na­po­li-Ave­lli­no, Ra­món te man­dó a ti­rar sal? Sí, me man­dó al ma­sa­jis­ta a ti­rar­me sal en los bo­ti­nes an­tes de em­pe­zar. ¿Sa­bés la pa­ta­da en el or­to que le di al ma­sa­jis­ta? Le me­tí el bo­tín bien en el or­to. Y al Pe­la­do lo man­dé a la con­cha de su ma­dre, por­que ésa es de él, lo co­noz­co.

87 ¿No vol­vis­te nun­ca más a ha­blar con Ra­món? Con él no. Ha­blé va­rias ve­ces con el hi­jo, que es na­po­li­ta­no, ten­go bue­na on­da con él.

88 ¿Có­mo vi­vis­te el Mun­dial 78? Vi un par de par­ti­dos en la can­cha, me in­vi­ta­ron con­tra Ita­lia y fui con mi her­ma­no. Tam­bién es­tu­ve en la fi­nal con Ho­lan­da.

89 ¿Por aden­tro es­ta­bas con­ten­to por los éxi­tos o pu­tea­bas por­que te ha­bías que­da­do afue­ra? Me pu­se con­ten­to por los mu­cha­chos, por el fút­bol ar­gen­ti­no, pe­ro yo sa­bía que te­nía que es­tar, yo vo­la­ba en ese mo­men­to. Si vol­ví con Ar­gen­ti­nos y le ga­na­mos a Cha­ca­ri­ta 5-3 y me­tí tres go­les. Igual sa­lí a fes­te­jar al Obe­lis­co co­mo to­dos, pe­ro yo es­ta­ba con­ven­ci­do de que es­ta­ba pa­ra ju­gar ese Mun­dial.

90 Un pe­rio­dis­ta. Hu­bo muy bue­nos pe­rio­dis­tas, me pa­re­ce que Víc­tor Hu­go es una per­so­na ex­cep­cio­nal. Al­gu­na vez ha­bla­mos de su re­la­to de mi se­gun­do gol a In­gla­te­rra y lo fe­li­ci­té. Has­ta el día de hoy me con­mue­ve cuan­do al­gún pi­be me di­ce que tie­ne el ringto­ne con el re­la­to de Víc­tor Hu­go del gol a In­gla­te­rra. Es una de las co­sas que me emo­cio­nan.

91 ¡¿Vos le agra­de­cis­te a Víc­tor Hu­go por el re­la­to?! ¿Y él que te con­tes­tó: “Gra­cia' a vo' pi­be, por la ju­ga­di­ta”? Sí, sí (ri­sas), en rea­li­dad Víc­tor Hu­go lle­gó a Ar­gen­ti­na en el 81 cuan­do yo pa­sé a Bo­ca y es co­mo que le di la bien­ve­ni­da al fút­bol ar­gen­ti­no. Es un hom­bre al que ad­mi­ro mu­cho.

92 ¿Sa­bés de dón­de vie­ne la fra­se “ba­rri­le­te cós­mi­co” del re­la­to de ese gol? Sí, por una de­cla­ra­ción pre­via de Me­not­ti so­bre mí, que era un ba­rri­le­te o al­go así... No, no, yo me ha­go el bo­lu­do pe­ro no soy tan bo­lu­do (ri­sas).

César Luis Menotti dejó afuera de los convocados a Maradona para el Mundial 1978.

César Luis Menotti dejó afuera de los convocados a Maradona para el Mundial 1978.

93 ¿Por qué des­pués del éxi­to de “La No­che del Diez” no se­guis­te con la te­le? El pro­yec­to es ha­cer­lo por las pro­vin­cias y lle­var a los in­vi­ta­dos que no pu­die­ron ve­nir la vez pa­sa­da, pe­ro la ver­dad es que fue mu­cho es­trés, no es fá­cil.

94 ¿Vos, que te ban­cas­te to­das las pre­sio­nes en to­das las can­chas, te es­tre­sas­te por un pro­gra­ma? Sí, por­que era en vi­vo y ha­bía que dar la ca­ra. En el vi­vo te im­po­nen co­sa por co­sa, me hu­bie­ra gus­ta­do ha­cer­lo a mi ma­ne­ra.

95 ¿Qué co­més to­dos los días? ¿Te­nés mu­chas co­sas pro­hi­bi­das? Ten­go una die­ta pe­ro tam­po­co es que de­jo de co­mer lo que quie­ro. Ya no es­toy a pu­re­ci­to co­mo en otro mo­men­to.

96 ¿Cuán­tas ve­ces por se­ma­na ha­blás con tus vie­jos? La ca­sa de mis hi­jas que­da a diez cua­dras de la de mis vie­jos, así que pa­so por las dos. Vi­vo en Ezei­za y voy a De­vo­to to­dos los días... Pe­ro De­vo­to del la­do de afue­ra, eh.

Dos gotas de agua, evidencia de la genética, padre e hijo en la Bombonera.

Dos gotas de agua, evidencia de la genética, padre e hijo en la Bombonera.

97 ¿Qué te di­je­ron tus vie­jos ca­da vez que es­tu­vis­te cer­ca de ir a ju­gar pi­ca­dos con el Bar­ba? Se preo­cu­pa­ron, co­mo to­do pa­dre. Me pi­den que me cui­de, co­mo yo les di­go a mis hi­jas tam­bién. Pue­de ser una guía co­mo yo pue­do ser una guía pa­ra mis hi­jas, pe­ro des­pués de­ci­de ca­da uno.

 

Con Doña Tota, su mamá.

Con Doña Tota, su mamá.

 

98 “Lle­gó el mo­men­to de de­jar­me de hin­char las pe­lo­tas y que­rer­me un po­qui­to más”, ad­mi­tis­te ha­ce seis me­ses, cuan­do sa­lis­te de la úl­ti­ma. ¿Es­tás cum­plien­do? Sí, to­dos los días.

99 El doc­tor Ca­he di­jo, tam­bién en la úl­ti­ma, que en tu ca­so mue­ren 8 de ca­da 10, ¿sos un mi­la­gro no só­lo fut­bo­lís­ti­co si­no tam­bién mé­di­co? Ojo que Ca­he tam­bién di­ce mu­chas bo­lu­de­ces, de ver­dad, así que no le lle­ven mu­cho el apun­te.

100 Ha­ce 15 años, ¿pen­sa­bas que ibas a lle­gar a los 47? Sí, qui­zás no tan bien co­mo es­toy hoy, pe­ro sí.

101 Al­gu­nos “ami­gos” tu­yos ase­gu­ra­ban que no lle­ga­bas a los 40. Y, bue­no, les ga­né.

102 De to­das las ve­ces que co­que­teas­te con la muer­te, ¿en cuál te asus­tas­te más? En la úl­ti­ma, por­que to­qué fon­do. Ahí fue cuan­do Gia­nin­na me pi­dió que vi­vie­ra pa­ra ella. Me lo con­tó Dal­ma, por­que yo es­ta­ba muer­to, no la es­cu­cha­ba, só­lo veía os­cu­ri­dad, me veía pa­ra mis aden­tros y no po­día reac­cio­nar.

103 ¿Te­vez o Ri­quel­me? Te­vez, por la vi­lla.

104 Bue­no, Ri­quel­me tam­po­co na­ció en Re­co­le­ta. Pe­ro Ri­quel­me es más fi­no, vis­te. Te­vez es más vi­lle­ro co­mo yo.

105 Sin­ce­ra­men­te, ¿te gus­ta­ría ser DT o no te ves yen­do to­dos los días a en­tre­nar a un equi­po? No, no, pa­rá que en la Se­lec­ción Ar­gen­ti­na, Ba­si­le no va to­dos los días, pa­rá.

 

Maradona DT de la Selección en el Mundial de Sudáfrica 2010.

Maradona DT de la Selección en el Mundial de Sudáfrica 2010.

 

106 ¿Pe­ro te ban­ca­rías el tra­que­teo del día a día? Sí, si es al­go que me tie­ne ale­gre, sí, que se pue­da dis­fru­tar de un en­tre­na­mien­to.

107 ¿Cuál fue tu ma­yor lo­gro en el fút­bol? Ha­ber lle­ga­do a ves­tir la ca­mi­se­ta ar­gen­ti­na y de­fen­der­la co­mo la de­fen­dí siem­pre: en mun­dia­les, en eli­mi­na­to­rias, amis­to­sos. Siem­pre.

108 ¿Y el ma­yor mi­la­gro fue ha­ber sa­ca­do cam­peón al Na­po­li? Sí, pue­de ser (ri­sas), y tam­bién ha­ber­me sal­va­do del des­cen­so con Ar­gen­ti­nos Ju­niors.

 

Bertoni, Passarella y Maradona, tres argentinos en el Calcio.

Bertoni, Passarella y Maradona, tres argentinos en el Calcio.

 

109 De to­dos los po­si­bles su­ce­so­res de Ma­ra­do­na, ¿quién creés que es el que más se acer­có? Pon­gá­mos­lo a Mes­si, da­le, ha­ga­mos ese jue­go.

110 El Mun­dial 86 lo ga­na­ba cual­quie­ra de los ocho fi­na­lis­tas con Ma­ra­do­na. Ver­da­de­ro o fal­so. Yo era ar­gen­ti­no, soy ar­gen­ti­no y voy a mo­rir ar­gen­ti­no.

111 Ma­ra­do­na era hin­cha de In­de­pen­dien­te y des­pués cam­bió. Ver­da­de­ro o fal­so. Nun­ca fui hin­cha de In­de­pen­dien­te. Yo iba a ver la Co­pa Li­ber­ta­do­res con mi cu­ña­do, el Co­lo­ra­do, que me sa­ca­ba de Fio­ri­to y me lle­va­ba a la can­cha de In­de­pen­dien­te. Pa­ra mí, sa­lir de Fio­ri­to e ir a la can­cha de In­de­pen­dien­te era co­mo ir a Man­hat­tan (ri­sas). Ad­mi­ra­ba al Bo­cha, pe­ro hoy tam­bién lo ad­mi­ro y no por eso soy hin­cha de In­de­pen­dien­te.

112 A Ma­ra­do­na no le po­dés de­cir que no. Ver­da­de­ro o fal­so. Fal­so. Le di en la ca­be­za a Al­do Proiet­to cuan­do era di­rec­tor de El Grá­fi­co por­que pu­so eso del “si­die­guis­mo”. Pre­gun­ta­le a Proiet­to si no le me­tí con El Grá­fi­co en la ca­be­za en el ho­tel de Ita­lia. De­cía que mi her­ma­no ha­bía ju­ga­do en el Ju­ve­nil por ser mi her­ma­no, y el Tur­co la rom­pió. En­ton­ces le di en la ca­be­za con la re­vis­ta. Se me sa­lió la ca­de­na.

113 Ma­ra­do­na es una per­so­na lle­na de con­tra­dic­cio­nes. Ver­da­de­ro o fal­so. Fal­so. Soy co­mo to­do el mun­do.

114 Mun­dial 86, 2-1 a In­gla­te­rra, en­tras­te al ves­tua­rio, ¿en qué mo­men­to se te ocu­rrió la fra­se “la ma­no de Dios”? Es que no lo po­día man­dar al fren­te al re­fe­rí, nos es­ta­ba dan­do una ma­no gran­de...

 

La mano de Dios.

La mano de Dios.

 

115 El re­fe­rí no la vio. El que lo te­nía que ver era el lí­nea, que me te­nía de fren­te. A pro­pó­si­to de eso, te voy a con­tar una anéc­do­ta. Ha­ce un tiem­po vi­no a ha­cer­me una no­ta Gary Li­ne­ker pa­ra la te­le­vi­sión in­gle­sa, le pre­pa­ré un asa­do en la ca­sa de mi ma­má y to­do. En un mo­men­to me di­ce: “¿No te pa­re­ce que vos les ro­bas­te a los in­gle­ses?”. Y yo le con­tes­té: “No, por­que no­so­tros ju­ga­mos así des­de chi­qui­tos, pa­ra no­so­tros es un jue­go, no es que pen­sa­mos que va­mos a ca­gar a al­guien a pro­pó­si­to”. En otro mo­men­to él me co­men­tó: “Los in­gle­ses no ro­ba­mos”. Ah no, fi­ja­te lo que le hi­zo McLa­ren a Fe­rra­ri, que le ro­bó la in­for­ma­ción. Aho­ra, a tra­vés de El Grá­fi­co, me gus­ta­ría de­cir­le a Li­ne­ker que ven­ga a ha­cer otro re­por­ta­je y me ha­ble de los in­gle­ses (ri­sas). Igual, to­do bien con Li­ne­ker, es­tá afi­lia­do a la Igle­sia Ma­ra­do­nia­na.

116 ¿Có­mo se te ocu­rrió la fra­se, te la so­pló al­guien? No, no, pa­ra na­da, pa­rá, a mí no me so­pla na­die las fra­ses; si­ no, no las di­go. Te­nía­mos con­fe­ren­cia de pren­sa ca­da cin­co mi­nu­tos y di­je “fue la ma­no de Dios”, no po­día de­cir “fue con la ma­no”, por­que era vol­ver atrás otra vez, por qué lo hi­cis­te, por qué no lo hi­cis­te, al re­fe­rí lo iban a san­cio­nar de por vi­da, era In­gla­te­rra, los ca­pos del fút­bol, era to­do pa­ra qui­lom­bo.

117 Lo del gol con la ma­no es una pi­car­día, ¿pe­ro con el bi­dón no se les fue la ma­no? Lo del bi­dón es al­go que se le ocu­rrió a Car­los y Car­los es así, ¿qué que­rés que te di­ga? No por na­da di­cen de las agu­jas de Zu­bel­día, di­cen que en esa épo­ca exis­tía el do­ping en el fút­bol ar­gen­ti­no, se di­je­ron un mon­tón de co­sas que no fue­ron pro­ba­das.

118 ¿No in­ten­tas­te fre­nar a Bi­lar­do con el bi­dón? No, pa­ra na­da, por­que no creí que Bran­co fue­ra a to­mar. ¿Qué que­rés que ha­ga, vie­jo? El que iba a to­mar era Olar­ti­coe­chea y le gri­té: “Noooooooo, Vas­co, nooooo”.

119 ¿Es muy jo­di­do ser Ma­ra­do­na? Es el pre­cio que hay que pa­gar por ser ar­gen­ti­no y vi­vir en un país de fút­bol. Por eso cuan­do vos te­nés que ele­gir las va­ca­cio­nes, hay que ir­se a paí­ses don­de no se jue­gue al fút­bol. Te­nés que ir a Tan­za­nia, si hoy en to­dos la­dos jue­gan al fút­bol. Yo una vez me fui a la Po­li­ne­sia con mi hi­ja, al mis­mo lu­gar don­de 25 años atrás no veían fút­bol, y lo pri­me­ro que me di­jo un por­tu­gués ape­nas lle­gué fue: “Ma­ña­na ha­ce­mos un par­ti­do”. Mi hi­ja le re­tru­có: “Pa­rá, por­tu­gués, mi pa­pá es mío, lo tra­je has­ta acá pa­ra te­ner­lo pa­ra mí”.

120 ¿Y a vos te jo­de ser Ma­ra­do­na? No, pa­ra na­da, es­toy tran­qui­lo.

121 ¿Te ge­ne­ra al­go que ha­ya una Igle­sia Ma­ra­do­nia­na o que un ti­po les pon­ga de nom­bres a sus hi­jas Ma­ra y Do­na o ya se ago­tó tu ca­pa­ci­dad de asom­bro? Me con­mue­ven co­mo el pri­mer día, por su­pues­to que to­da­vía ten­go ca­pa­ci­dad de asom­bro. Por eso les man­dé un men­sa­je en vi­deo a los mu­cha­chos de la Igle­sia.

122 ¿Tus hi­jas tie­nen una vi­da tran­qui­la o las vuel­ven lo­cas por el ape­lli­do? Tie­nen una vi­da to­tal­men­te tran­qui­la, la gen­te en­tien­de que son mi hi­jas y que el que hi­zo los go­les fui yo. Apar­te mis hi­jas se ma­ne­jan co­mo Gia­nin­na y Dal­ma, no co­mo Ma­ra­do­na.

123 ¿Sos una per­so­na me­lan­có­li­ca­? ¿Te da ca­da tan­to por sen­tar­te y ver par­ti­dos vie­jos? No, in­clu­so cuan­do ha­blan de mí, bien o mal, cam­bio. Tam­po­co me gus­ta cuan­do di­cen “ge­nio, maes­tro”, esas co­sas.

124 La úl­ti­ma: si pu­die­ras pe­dir tres de­seos. Que mis hi­jas sean fe­li­ces, ser téc­ni­co de la Se­lec­ción y que mi so­bri­no se cu­re.

 

 

Por Diego Borinsky (2007).

 

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