Memoria emotiva

OSCAR "RINGO" BONAVENA EN PRIMERA PERSONA

Por Redacción EG · 25 de septiembre de 2021

En el aniversario de su nacimiento, recordamos reflexiones, pensamientos, sensaciones, humoradas y ocurrencias del gran Ringo, el campeón sin corona.

GALAN. Fuera del ring, se le animó al micrófono: interpretó la famosa canción Pio Pio Pa.

GALAN. Fuera del ring, se le animó al micrófono: interpretó la famosa canción Pio Pio Pa.

ALGO PERSONAL


Nombre: Oscar Natalio Ringo Bonavena
Nacimiento: Buenos Aires, 25 de septiembre de 1942.
Muerte: Reno, Nevada, 22 de mayo de 1976, asesinado por Williard Ross Brymer. Tenía 33 años.
Récord profesional: 68 peleas. Ganó 57, 13 por puntos y 44 por fuera del combate, y empató 1 (con Goyo Peralta). Perdió 9, 6 por puntos, dos por descalificación y una sola antes del límite (Muhammad Alí).
Debut profesional: Nueva York, 3 de enero de 1964, GKO 1 a Lou Hicks.
Último combate: Reno, Nevada, 26 de febrero de 1976, GP 10 a Billy Joiner.
Pérdida del invicto: Nueva York, 28 de febrero de 1965, PP 10 Zora Folley en su pelea número 9.
Campeón argentino de los pesados: Buenos Aires, Luna Park, 4 de septiembre de 1965, GPP 12 a Gregorio Manuel Peralta.
Disputa del título mundial: Philadelphia, 10 de diciembre de 1968, PP 15 con Joe Frazier.
Pelea con Muhammad Alí: Nueva York, Madison Square Garden, 7 de diciembre de 1970, PKOT15 tras sufrir tres caídas.

Más allá de las cualidades que exhibió en el cuadrilátero, Bonavena era un hábil declarante. Desfachatado, audaz, comprador, pícaro y de verba fluida, Ringo promocionaba sus peleas, a partir de sus constantes chicanas, como nadie. O parecido a Muhammad Alí, rey de la oratoria boxística y provocador nato.

Luego de una suspensión en 1963 por morderle una tetilla a Lee Car en el Panamericano de San Pablo, el argentino fue a probar suerte a Estados Unidos. Y allí conoció el circo que montaba Clay antes de cada pelea.

Bonavena imitó su estilo, peleó por bolsas importantes, aunque no logró ser campeón del mundo, y humilló a Alí en el contacto con la prensa previo a la pelea entre ambos. Al grito de “Chicken" (Gallina), el discípulo superó al maestro. Además, antes de su trágica muerte, dejó algunos tantos otros conceptos, reflexiones y humoradas dignas de repasar:
RELAX MY FRIEND, le dijo a Alí antes de la pelea. También le gritó gallina y lo llamó Clay . Ese round, lo ganó por afano.

RELAX MY FRIEND, le dijo a Alí antes de la pelea. También le gritó gallina y lo llamó Clay . Ese round, lo ganó por afano.

“Dios me hizo boxeador. Bueno, yo digo Dios como puedo decir mi mamá. A Dios no lo conozco, a mi vieja sí y es lo más grande que hay”.

“De tanto repetir, casi me caso con la maestra” (abandonó en sexto grado de la primaria).

“-¿Cuántos hermanos son? (Le consultó una vez un periodista estadounidense) -Ocho vivos y yo, que soy el único que trabaja”.

“La calle lo aviva a uno. Nadie es malo de chico, pero no se la puedo vender cambiada diciéndole que era un santo, que hacía bien los deberes, que no fumaba a escondidas bajo el puente y que iba a misa los domingos. Todos me lo cantaban en el barrio: vas a ser boxeador, y a fuerza de repetírmelo, me lo creí”.

“No me gustan las mujeres modernas. La casa o la vida”.

“Yo soy el macho argentino, pero además lo represento en todo sentido, habilidad, picardía y fuerza”.

“La gente no comprende que mi paso por la vida tiene un guión. Es como cualquier película: está el malo y el bueno. Yo, por características naturales, hago siempre de malo, aparentemente. Eso atrae, irrita pero atrae. Por ese motivo lo sigo haciendo”.

“Al fin y al cabo, ¿qué es la guita? La guita no tiene dueño y pasa de mano en mano. Para mí es un asunto fundamental hasta que se firma el contrato. Después se acaba el tema del dinero y lo único que me importa es pelear de tal manera que nunca pueda sentir vergüenza de mí mismo”.

“Los dos Bonavenas son reales. Uno busca la publicidad, el ruido para poder subsistir. El otro, que solamente conocen algunos amigos, vive como cualquier hombre común. Es decir, toma mate, le da un beso a la vieja, cría los hijos y anda en coche. No puedo decir que el showman es menos que el otro, porque son distintas las situaciones en las que se mueven”.

“Quiero decirles a todos que perdí porque quería ganar” (después de caer con Alí).

“En Argentina puedo seguir ganando peleas, seguir volteando gente, y al final me aburriría en la felicidad de esas victorias”.


IDOLO. "Somos del barrio, del barrio de la Quema, somos del barrio de Ringo Bonavena", le cantó la popular de Huracán, club del que es hincha.

IDOLO. "Somos del barrio, del barrio de la Quema, somos del barrio de Ringo Bonavena", le cantó la popular de Huracán, club del que es hincha.

“Aunque no lo parezca, yo soy un tipo muy consciente”.

“Todas las mañanas, a eso de las siete, se repite esta misma escena ante mis ojos llenos de sueño: la pelada del profesor López Aguirre me anuncia que debo levantarme. He decidido perdonarlo porque ya me llama campeón”.

“Mejor perder a lo macho que ganar a lo cobarde”.

“En Estados Unidos me conocen como el gran Ringo y yo tengo que asumir ese papel. Me costó muchos años ganarme un lugar. Ahora es bueno que recoja algo”.

“Sufrí las peores cosas que te da la miseria”.

“Cada rival es un peligro latente. Cada combate es una nueva embestida que la vida nos depara. Cada triunfo es un paso más hacia lo que uno se ha propuesto. En definitiva, el boxeo y los boxeadores no son nada fáciles”.

“Ahora veo que los alojamientos tienen hasta pileta de natación; digo yo: ¿para qué quieren a las mujeres, para hacerles el amor o para bañarlas?”

“Uno siempre tiene algo de pibe. Yo veo a los chiquilines pateando una pelota o remontando un barrilete, y se me van las manos. Y eso es lo mejor”.

“Nacer en Patricios, barrio de laburantes humildes, y llegar a lo que llegué, no es para todos”.

“¿Que podía haber terminado de pie con Alí? Puede ser, pero ése era mi verdadero sueño y, por lógica, los sueños también a veces terminan mal. Fue mi pelea, aunque haya sido derrotado”.

“¿Cómo será eso de tener un conflicto con uno mismo?”


HISTORICA tapa de El Gráfico, la número 2386. Decía: "Si, aplastó un sábado para tomarlo en serio".

HISTORICA tapa de El Gráfico, la número 2386. Decía: "Si, aplastó un sábado para tomarlo en serio".

“Para entrenarme siempre uso camiseta de universidades americanas por dos motivos: a los norteamericanos los quiero mucho y, además, yo soy doctor en la universidad de las piñas”.

“En la calle soy capaz de fumar más que nadie y lo que quieran: negros, habanos, cualquier cosa; pero en el gimnasio, al que fuma lo echo…”

“¿Quieren saber qué es lo único que siento frente a la pelea? Orgullo. Si alguien tiene que sentir miedo, es el negro" (antes de la pelea con Alí).

“Hay que andar en la mala para saber quién es la gente. Claro, me doy cuenta que es difícil andar con un perdedor”.


“Yo no puedo ser escalera para nadie. Yo no puedo dejar que me usen. Yo tengo que usar a los demás”.

“Siempre me paso por el café del barrio. Ahí están los muchachos de siempre, esos que conozco de cuando no era nadie y siguen siendo los mismos tipos desinteresados”.

“Al campeón mundial siempre se le descubren las cosas buenas; las malas quedan para los perdedores. ¿Por qué no puedo ser campeón mundial? Claro, me van a decir que porque soy un desastre. Bueno: déjenme probar”.

“Me fui pensando que Oscar Bonavena no era nada más que un tipo famoso, pero volví sabiendo que acá me había quedado aguardando un público maravilloso" (después de pelear con Alí).

“Mi mano izquierda es una escopeta. Con eso bastará. Lo único que me gustaría es anular la cláusula que exige la terminación de la pelea si alguno de los dos cae tres veces en el mismo round" (antes de la pelea con Alí, en la que caería tres veces en el último round).

“Soy como las momias, ¿viste? Un poco duro, pero no me para nadie. Y cuando los agarro del cogote, chau, olvidate”.

“La experiencia es un peine que te dan cuando te quedás pelado”.


RINGO STAR. El Rolex en su muñeca derecha, un habano fino en la boca y un vaso para empujar, algunos de sus lujos cotidianos.

RINGO STAR. El Rolex en su muñeca derecha, un habano fino en la boca y un vaso para empujar, algunos de sus lujos cotidianos.

“Todos son muy amigos, pero subís al ring, suena la campana y hasta el banquito te sacan”.

“General, con mi guita y su pinta, sabe las cosas que podríamos hacer juntos" (al entonces Presidente Alejandro Lanusse).

“En la vida hay que hacer el bien… Yo por eso tengo muchos bienes raíces”.

“En este país hay tantos chantas que ya no queda plástico… lo gastaron todo haciendo carnets”.


“Yo soy yo. Lo que tengo lo hice yo… Hago lo que quiero con la gente y lleno el Luna Park. Y además, canto porque me gusta y hago teatro porque me gusta. A Ringo Bonavena lo hice yo. Ya no es como antes. A los boxeadores los miraban como a locos, a tarados, a borrachos. Ya no somos más gladiadores. Somos artistas”.

“La risa es el reflejo de la generosidad del alma”.

“Si fuera futbolista, jugaría para Huracán y de ´fulbá centro´, bien en el medio del área, aunque sea zurdo. Sería una especie de líbero. Me gustaría enfrentarme contra tipos grandotes. Primero, evitar el caño, después el amague, después que me pase, y si me falla todo eso, lo corro y le doy una piña. De esa manera, los delanteros no harían goles”.


Mauro Gurevich / Fotos: Archivo El Gráfico

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