Copa América

LO HACE COMO LEO, NO COMO DIEGO

Por Pablo Bomarito · 19 de junio de 2021

Aunque solamente parece un juego de palabras es más que eso, es un cambio de paradigma que nos da un presente y futuro esperanzador. El capitán está feliz y se muestra en su andar.

La renuncia

“Ya lo intenté mucho, me duele mas que a nadie no ser campeón con la argentina, pero es así lamentablemente me voy sin poder conseguirlo”.

El 27 de junio una bomba estalló en New Jersey, Martín Arévalo obtenía la declaración que nadie esperaba y asumo también que nadie quiere dar. Parado al lado del micro y tras una nueva final perdida, la tercera en fila el elegido, el que llegó a cambiar las cosas, tiraba la toalla. Sin inmutarse, sin conferencias multitudinarias, sin apuntados, al mejor estilo Messi.

A la distancia la Argentina toda estaba perpleja, en nuestro país el fútbol es un ministerio sin cartera, una cuestión de estado, un tema de vida o muerte. Rápidamente el operativo “clamor” se puso en funcionamiento: el obelisco se llenó de banderas, carteles, lágrimas y pedidos desesperados. Desde el periodista más reconocido, pasando por las figuras del mundo del espectáculo y terminando en el hombre de a pie, no había una causa más urgente que la vuelta de Messi. Al fin y al cabo el fútbol y sus adyacencias son el único lugar de encuentro común de los argentinos.

La era del "Patón"

Unos días más tarde Gerardo Martino anunciaba también su partida de la Selección Argentina. Preso de un desgaste feroz y con la negativa de los clubes para ceder a los jugadores para los juegos olímpicos de Brasil, el “Tata” pegó el portazo. 
Eran tiempos difíciles para la AFA, la presidencia de Luis Segura rodaba escaleras abajo y asumía a modo de “intervención” la Comisión Regularizadora con Armando Pérez a la cabeza. 
El 5 de agosto asumió Edgardo Bauza como entrenador, con el objetivo máximo de gestionar el regreso de Lionel Messi a la Selección Argentina.
El 11 de agosto el esperado cónclave se llevaba a cabo en la ciudad deportiva del Barcelona, allí lo esperaba Messi junto a Mascherano. El mismo Bauza tiempo después reveló que “los primeros diez minutos de la reunión no llegaron a ser tensos, aunque sí se los dedicamos a estudiarnos. Si bien nos conocíamos, no habíamos estado cara a cara charlando". le confesó al periodista Ari Paluch en "El exprimidor".
"Después, empezamos a soltarnos, a hablar de fútbol, de la Selección, de lo que viene y de mis ideas. Hablamos con convicción, muy sueltos y cada uno dijo lo que sentía. Eso fue lo mejor: yo no escondí nada y ellos tampoco", recordó el entrenador y destacó que la conclusión de dos horas de charla fue que Messi "tenía que estar adentro de la Selección". 

Así anunció Messi su regreso a la Selección Argentina

Así anunció Messi su regreso a la Selección Argentina

 

Messi volvió para el primer partido de eliminatorias al mando de Edgardo Bauza, contra Uruguay, fue victoria 1 a 0 con un gol del mismo Leo siendo la figura del partido. La casa estaba en orden, o al menos eso parecía. El capitán había vuelto y eso era lo importante, pero los tiempos de la selección no fueron los mejores y la clasificación comenzó a complicarse.

Ya con Claudio Tapia electo presidente de la AFA se tomó la decisión de terminar el ciclo de Bauza, pero esa es otra historia. 

La necesidad forja a los héroes

El 10 de octubre de 2017 la Selección Argentina se enfrentaba a Ecuador y llegaba con la soga al cuello. La previa del partido estaba embebida del olor a tragedia que tanto disfrutamos los Argentinos, el fatalismo en el que tanto nos gusta abrevar. Al minuto la selección perdía 1 a 0 con uno de esos goles que te hacen cuando todo va a salir mal. Pero no fue así porque Messi apareció como marca la historia, en el final, en el borde del abismo, la resurrección. Esa noche convirtió los tres goles que otorgaban el pasaje a Rusia. Una gran función que presagiaba el liderazgo definitivo, más allá de los detractores que en ese momento le bajaron el precio a la victoria por la endeblez del rival.

Rusia, paredón y después

Repasar el derrotero de la Selección Argentina en Rusia carece de sentido, mucho se habló, se escribió y televisó. El paso de comedia que significó el paso de Sampaoli por el equipo argentino puso en duda todo. Absolutamente todo. En ese momento Claudio Tapia tomó una decisión que todavía es cuestionada, elegir a Lionel Scaloni al menos como entrenador interino.
Más allá de la renovación tomó una determinación que con el diario del lunes fue acertada: Messi debe descansar. Fueron seis partidos en los cuales el capitán de la selección no estuvo, volviendo contra Venezuela el 22 de marzo de 2019. Habían pasado ocho meses y veintiún días. El último tramo de Leo en la selección estaba en marcha.

Argentina 1 - Uruguay 0

El partido de Messi frente al seleccionado “Charrúa” es el manual de lo que debe y tiene que hacer un líder.Durante todo el encuentro hizo algo mejor que "ponerse el equipo al hombro", eligió liderarlo a la victoria, que no es lo mismo. Salió de ese molde tortuoso de “salvador” para ponerse en el lugar del “motivador”.

En la previa al debut de la Copa América frente a Chile le dio un espaldarazo a su socio en la cancha, uno de los apuntados por la gente en general, "De Paul es un jugador importantísimo, me siento cómodo jugando él” además de respaldar el andar de la selección "Venimos haciendo las cosas bien pero necesitamos una victoria. Siempre es importante empezar con los tres puntos porque te da tranquilidad. Sabemos que es difícil, pero ojalá podamos lograrlo. Si bien llegaron chicos nuevos, creo que la idea y la forma de jugar de la Selección es bastante clara. Creo que es el momento de dar un golpe y esta Copa es una gran posibilidad”.

La elección de Claudio Tapia a favor de Lionel Scaloni y su posterior sostén le dieron la contención al tipo de liderazgo que Messi conoce y en el que se desarrolló toda su vida como jugador del Barcelona. Una idea, una regularidad en el armado del equipo con algún cambio por rendimiento o por rigor táctico, pero una manera sostenida en el tiempo.

Con estas condiciones Messi finalmente se posiciona en el lugar que todos le reclaman como una obligación, no como un salvador ante el desconcierto, sino como un líder que lleva adelante un plan, haciéndolo como Leo y no como Diego. 

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