¡Habla memoria!

1990. Look rock

Por Redacción EG · 11 de septiembre de 2019

Latorre, Mohamed, Zárate y Cabrera surgían como las promesas del fútbol argentino, El Gráfico los juntó y surgió una charla de café. Los separaban los colores, pero los unía la moda.

—¿Qué hacés personaje, cómo te va?

—Cómo querés que me vaya. El Globo en primera y yo con un promedio de un gol por partido.

—Pero si recién va una fecha...

—No tiene nada que ver, Dieguito. Si mañana me muero, el promedio me va a quedar así.

Podría ser la tapa de un disco de rock. Pero no, son ellos al natural. Latorre, Mohamed, Cabrera y Zárate.

Podría ser la tapa de un disco de rock. Pero no, son ellos al natural. Latorre, Mohamed, Cabrera y Zárate.

La primera salida ingeniosa de Antonio Ricardo "Turco" Mohamed podría haber servido para distender cualquier clima. Pero no hacía falta. Tanto su interlocutor ocasional como los otros dos oyentes tenían, por naturaleza y no por predisposición, la mejor de las ondas. Por eso, la charla brotaba y se hacía agradablemente interminable entre las reflexiones filosóficas de Claudio Martín "Chacho" Cabrera, la espontaneidad de Sergio Fabián "Ratón" Zárate, la inteligencia de Diego Fernando Latorre y la desfachatez total del "Turquito" Mohamed. Y así seguía...

—Chacho, quién te ha visto y quién te ve. Estás hecho una fiera...

—No tanto, Ratón. Todavía me falta fútbol y estado físico, pero por suerte ya pasó lo peor. Gracias a los doctores Castro y Valdecantos volví a jugar al fútbol y se terminó la pesadilla. Ahora me queda demostrar lo que sé...

—Y ahí sonaste...

Son distintos. Andan dentro de la cancha COMO fuera de ella: con audacia, alegría, atrevimiento y sinceridad. Son genuinos. No inventan excusas a la hora de justificar bajas actuaciones ("fui un desastre"), ni escatiman elogios en las tardes de luces ("hoy la rompí"), no hay poses ni frases hechas. Personalidad que le dicen.

—Che, ¿sabían que el Coco Basile va a ser el nuevo técnico de la Selección? —informa Latorre.

—No, no sabía esto de ahora, pero cuando Coco estaba con nosotros en Vélez, ya algo se rumoreaba que podía ser el sucesor de Bilardo, —revela Zárate.

—Algo leí y escuché. No me parece mal —comenta Cabrera.

—Yo no sabía nada y eso que lo veo todos los días en los entrenamientos de Huracán. Tengo menos lectura que Steve Wonder (Wonder es un cantante ciego de nacimiento) —remata Mohamed.

 

La producción sigue en Puerto Madero.

La producción sigue en Puerto Madero.

 

Similares formas de vivir y sentir la vida no los hacen iguales. Cada uno tiene sus gustos, sus hobbies, sus costumbres, su historia. Las variantes son muchas y la variedad muy atractiva.

Pase y lea, que arranca Claudio...

—Esto del pelo muy largo es algo que traigo desde chico. Viví peleándome con todas las maestras y profesores en la primaria y la secundaria. Me gusta así y no voy a cambiarlo mientras pueda y me crezca. En la cancha uso colita, porque si no, me llega el flequillo hasta el pecho. No hago cosas por snobismo, estoy aprendiendo a tocar el saxo y voy a un profesor para eso. No lo hago para pasearme por la calle con el instrumento y no saber ni cómo se agarra. Es mi descarga y me lleva mucha práctica, tanto que por eso dejé el hábito de la lectura ¿Qué leía? Khail Gibran y todo lo que se refería a modos y costumbres de las civilizaciones. El resto del tiempo que me deja la música y el fútbol trato de dedicárselo por completo a mi familia y a Marian, que es mi novia desde hace cuatro años y medio. Esas son las cosas y la gente de las que nunca querría apartarme.

Y córrase, entre amagues y amagues viene encarando Zárate...

—Soy bastante despreocupado. No me informo mucho y soy feliz con lo que tengo. Toda mi vida tuve en claro que lo único que me interesaba era llegar a jugar en primera división. ¿Sueños? Sí, pero siempre relacionados con lo mismo, me coparía ser campeón del mundo con Vélez o con la Selección. Mientras tenga discos de los Beatles y los Rolling Stones, existan mi familia y mis amigos y siga con Gisela como desde hace cinco años, yo estoy mucho más que satisfecho.

Enseguida, Gambetita Latorre quiso hacer honor a su apodo, pero no lo dejamos. Así como es, directo y concreto, contó:

—No tengo tiempo para salir. El fútbol ocupa muchas horas de exigencia y muchas de cuidado. Por ahora ando solo y ni pienso en casarme, todavía quiero seguir madurando. El grupo que se armó en Boca y mi familia son mis sostenes, y jugar al tenis, mi pasatiempo favorito.

Por último y con la risa a cuestas le tocó el turno al Turco...

—Me compré un departamento y me voy a ir a vivir solo. El número de teléfono y la dirección pregutáselos a mis viejos porque yo fui mil veces pero todavía no me aprendí los "numbers". Sé que es en Almagro. Mi vida privada es como la de cualquier pibe de 20 años. Salgo y me divierto, pero por eso nunca dejo de entrenar y estoy siempre perfecto para jugar. Adiará por favor, es un pedido de mi vieja, que somos de familia árabe y no turcos. En casa se quieren morir cuando me gritan... "Turco corazón..." y yo saludo.

—A vos eso de saludar y colgarte del alambrado te disgusta mucho, —ironiza Cabrera.

Latorre estaba en Boca, Cabrera en Argentinos Juniors, Mohamed en Huracán y Zárate en Vélez. Los divide la camiseta, pero los une la forma de mirar la vida.

Latorre estaba en Boca, Cabrera en Argentinos Juniors, Mohamed en Huracán y Zárate en Vélez. Los divide la camiseta, pero los une la forma de mirar la vida.

—Chacho, vos sabés muy bien lo que yo siento por Huracán y me pone muy orgulloso saber que este año le voy a regalar a toda esa gente más de 15 goles.

—Mirá que esto no es el Nacional "B", —advierte y alerta Zárate.

—¿Y vos sabés lo que es la "B"? Te matan a patadas y la' gente te dice de todo. A mí con la colita y las calzas me gritaban: "Ci-ccio-lina" y "Andá al ginecólogo".

Latorre entona una carcajada y pregunta: —¿Es cierto que si te dan un millón de dólares aceptás jugar en San Lorenzo?"

—Imposible, loco, soy quemero de alma. Además, si alguien tiene un palo verde se lo va a ofrecer a Van Basten o a Careca. A mí, imposible.

Cabrera, Latorre, Mohamed, Zárate. Se nos ocurrió juntarlos para mostrar el look de los jugadores del '90. Así vienen, así son. Nos parecen bárbaros.

 

 

Por DANIEL CZWAN (1990).

Fotos: NORBERTO MOSTEIRIN.

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