Diego Eterno

Historia de un desencuentro: la Copa América, la gran espina de Maradona

Diego apenas disputó tres ediciones del máximo torneo continental, la gran deuda de su carrera en la Selección Argentina.

Por Redacción EG ·

19 de junio de 2024

DIEGO ARMANDO MARADONA es acaso el emblema histórico por excelencia de la Selección Argentina. Desde su debut en 1977 hasta su fatídica despedida en 1994, en los Estados Unidos tras el doping, disputó un total de 91 partidos con un registro de 34 goles y 29 asistencias.

La estadística dura es de excelencia, pero su imagen trascendió los números y quedó en la historia para todas las generaciones gracias a la conquista del Mundial de México 1986.

Antes, en 1979, después de haber debutado en la mayor y de haber quedado afuera de la lista el Mundial 1978, también había descollado en el Mundial Sub 20 en Japón. 

Más sobre el final de su ciclo en la Selección pudo festejar un título más, el último de su vitrina: la Copa de Campeones Conmebol.-UEFA, entre el campeón de América y el campeón de Europa. Fue en Mar del Plata, en 1993 bajo el nombre de Copa Artemio Franchi, con un triunfo por penales tras el 1-1 ante Dinamarca. 

Imagen Maradona, en su primera Copa América, en 1979.
Maradona, en su primera Copa América, en 1979.
 

Maradona, sin embargo, habrá tenido para siempre una espina clavada con la camiseta de la Selección: nunca pudo ganar la Copa América, el certamen de Selecciones más antiguo de todo el mundo.

Con la vasta trayectoria que lo maridó con la celeste y blanca, incluso tienen sabor a poco los escasos partidos que jugó por el torneo continental: apenas 12 apariciones, con cuatro goles y sólo cuatro victorias.

Para encarnar lo que fue la contrariada historia de Maradona con la Copa América hace falta apenas mencionar un dato que caracterizó su estreno absoluto: el eterno Diez jugó con la camiseta número 6.

Maradona, con la 6 ante Brasil 
Maradona usó la 6 contra Brasil en el Maracaná.
 

Fue en 1979, en una de las viejas ediciones que se jugaban durante medio año en el segundo semestre, con grupos de tres equipos. Diego no pertenecía al grupo de jugadores principales de César Luis Menotti, el técnico de entonces, por lo que su primera aparición fue en la segunda fecha, ante Brasil en el Maracaná. En el arranque la camiseta número 10 la había usado el lateral Juan Carlos Bujedo, por lo que Diego no pudo usarla y debió figurar con la 6. El astro marcaría apenas un gol en su primera edición: fue en la tercera fecha, en el 3-0 ante Bolivia en la cancha de Vélez.

Después del Mundial de 1982, que decretó una guerra fría entre Maradona y El Gráfico, el eterno Diez estaría casi tres años alejado de la Selección Argentina. En ese lapso quedaron incluidos los dos años de gracia que le dio Carlos Salvador Bilardo desde su asunción como técnico, en marzo de 1983, hasta la reaparición de Diego en mayo de 1985, apenas un año antes del Mundial de México. En ese lapso también cayó la Copa América de 1983, la última con formato largo sin sede, en la que Maradona no participó.

Su segunda presencia en el certamen continental fue en la siguiente edición, la de Argentina 1987. Ya con el titulo del mundo en los brazos y como amplio favorito, el equipo de Bilardo se preparaba para tener una gran celebración con la conquista en territorio local. 

Imagen Maradona y Valderrama, en la Copa América 1987.
Maradona y Valderrama, en la Copa América 1987.
 

La actuación, sin embargo, quedó muy lejos de la premonición: la Selección apenas le ganó a Ecuador, en la fase de grupos, y empató con Perú. Se clasificó a la segunda fase pero quedó eliminada tras caer 1-0 ante Uruguay en el Monumental, por las semifinales. Después, otro golpazo: perdió 2-1 contra Colombia, también en Núñez, en el choque por el tercer puesto.

Para Maradona no fue un mal desempeño, pero Argentina protagonizó una gran decepción dado que tenía todo para festejar un nuevo título continental en casa. Marcó un gol 1-1 ante Perú y dos en la goleada 3-0 ante Ecuador, destellos que no fueron suficientes para una Selección que no dio la talla.

La Copa América 1987 de Maradona 
Maradona, en la Copa América 1987.
 

Si bien la Copa América de 1989, en Brasil, determinó la mejor ubicación de la Selección de Maradona, porque finalizó en el tercer puesto, quedó la imagen de la frustración. Para Diego fue la única de las tres ediciones que jugó en la que no pudo marcar goles. De hecho el conjunto de Bilardo, que seguía como vigente campeón del mundo, apenas metió dos goles en un total de siete partidos.

Los dos festejos de Claudio Caniggia fueron para vencer 1-0 tanto a Chile como a Uruguay, en una primera fase que terminó con dos empates sin goles frente a Bolivia y a Ecuador. En el cuadrangular definitorio Argentina se fue sin pena ni gloria: perdió ante Brasil, también cayó contra Uruguay y apenas igualó frente a Paraguay.

El Maradona versión Copa América 1989 
La última Copa América de Maradona.
 

Un epílogo de desencuentros

Argentina cortaría la sequía de 32 años sin títulos en la Copa América de Chile 1991, con el Coco Basile como entrenador. Durante aquella edición, meses después del subcampeonato mundial de 1990, Maradona permanecía suspendido por el recordado doping del 6 de abril de 1991, que lo tuvo marginado de las canchas durante 15 meses, por cocaína y tras ser denunciado por narcotraficante, sin ninguna prueba aparente, entre Italia y Argentina.

La suspensión fue a raíz del análisis tomado el 17 de marzo pasado en el partido entre Napoli y Bari, que sería el cierre de su ciclo en Nápoles. Tres semanas después del fallo, el 26 de abril, tuvo lugar su detención en un departamento de la calle Franklin al 896, en el barrio de Caballito, por presunta tenencia de drogas. Un contexto muy lejano a una eventual participación en aquella Copa América.

Imagen Maradona, detenido: fue en abril de 1991, mientras estaba suspendido. Imagen: AFP.
Maradona, detenido: fue en abril de 1991, mientras estaba suspendido. Imagen: AFP.
 
Para la siguiente edición, la de Ecuador 1993, Maradona se había despedido de Sevilla y estaba por recalar en Newell's. Pudo haber jugado aquella Copa América, pero el técnico Basile no lo convocó. Argentina revalidaría el título continental.

Ese mismo año, sin embargo, tendría lugar su último regreso a la Selección Argentina, en un momento bisagra: el repechaje ante Australia para entrar por la ventana al Mundial de Estados Unidos 1994. Diego tenía 33 años y estaba sin equipo. La Selección padecía una situación dramática: después de la pesadilla ante Colombia, que impulsó la afamada tapa negra de El Gráfico, Basile decretaría la vuelta de Maradona. La serie fue con un empate 1-1 en Sidney y un triunfo 1-0 en Buenos Aires. Clasificación al Mundial, el cierre definitivo de su carrera en la Selección: el doping tras el choque ante Nigeria, la enfermera que se lo llevó del campo de juego, la historia conocida. Ni pensar en la Copa América de 1995...