¡Habla memoria!

1955. Cincuentenario de Platense

Por Redacción EG · 08 de abril de 2019

La historia inicia con una fija en el hipódromo que pagó un “kilo” de guita. En la noche de festejos, este grupo ganador, decidió dar inicio a un sueño que llevaba tiempo: fundar un club.

Largaron! Mucha gente había esa tarde en el hipódromo. Pero apenas un changador de la estación Retiro, Antonio Meragia, y algunos amigos a quienes él había repartido el dato, esperaban la victoria del potrillo Gay Simon. Y contrariamente a lo que ocurre siempre con las fijas, el potrillo del stud Platense ganó aquella carrera y pagó un kilo.

Actualmente Platense juega con casaca blanca, cuello y puños marrón y el distintivo con las letras C.A.P. sobre el bolsillo izquierdo.

Pero no son éstos los colores iniciales del club. Los primeros fueron los del stud que le dio el nombre: camisa roja con cuello y puños negros y una banda con tres calamares también negros. (Los jugadores delgados y chiquitos parecían jockeys...). Luego se cambiaron por la camiseta blanca con una franja marrón horizontal sobre el pecho. Y usaron mil colores más...

La circunstancia provocó el lógico entusiasmo de aquellos modestos muchachos, habitantes del barrio de la Recoleta, y a la noche, en la euforia del triunfo y de los pesos, resolvieron dar forma a una idea que desde tiempo atrás les venía trabajando la cabeza. Y así, el 25 de mayo de 1905 quedó fundado allí, en la esquina de Callao y Posadas, un nuevo club de fútbol, al que había que ponerle nombre. Ya tenían los pesos, retirados de la ventanilla de Gay Simon. Pero pese a la disposición burrera de los presentes y a la admiración que tenían por el pingo, no podían darle su nombre al club. Quedaría feo que una entidad futbolística, o atlética, como se la llamaba entonces, se denominase Club Atlético Gay Simon. Entonces, en homenaje al potrillo y a los pesos que habían permitido la creación del club, se le dio el nombre del stud, Platense, cuyos colores también vestirían los jugadores de la institución recién formada.

 

Platense de 1913. Usaba entonces casaca blanca con la franja marrón sobre el pecho. En la foto, de izquierda a derecha: Germán Guassone, presidente en ese momento; Colombo, Bellinzona, Perico, Abraham Pérez, Martínez Ferreiro. Abajo: Pisa, Annaratone, Adán Pérez, Sinigaglia y Cotero. Ese día faltó Ansaldo, que era capitán.

Platense de 1913. Usaba entonces casaca blanca con la franja marrón sobre el pecho. En la foto, de izquierda a derecha: Germán Guassone, presidente en ese momento; Colombo, Bellinzona, Perico, Abraham Pérez, Martínez Ferreiro. Abajo: Pisa, Annaratone, Adán Pérez, Sinigaglia y Cotero. Ese día faltó Ansaldo, que era capitán.

 

Y así nació a la historia de nuestro fútbol un club más. Muy poco antes, apenas un mes y unos días, se había fundado Boca Juniors y desde unos años atrás las entidades que se dedicaban a la práctica del apasionante deporte proliferaban por toda la ciudad. La semilla de los ingleses marineros y de los hijos de la lejana Albión que venían a vivir en nuestra tierra había comenzado a germinar. Ya el fútbol estaba adquiriendo esa fuerza que habría de llevarlo a ser el más popular de nuestros deportes.

Fue en los primeros años del siglo cuando sacó la carta de ciudadanía argentina... Y a Platense le cabe el honor de ser uno de los constructores de su actual grandeza. Platense ascendió a primera en 1912. Actúa en la división superior, en consecuencia, desde un año después: 1913. Y en los 42 años que lleva en primera nunca le ha tocado la amargura del descenso. Es el único club que sin pertenecer a la media docena de "grandes", no ha' descendido jamás a segunda.

 

* * *

 

Platense cuenta con más de 170 socios vitalicios, los que acaban de fundar una entidad que los agrupará con fines mutualistas. Estos son los jugadores, titulares y suplentes, que integraron los distintos equipos de Platense cuando cumplió sus mejores actuaciones:

1916: (29 a 4 puntos de Racing, que se clasificó Campeón).

Cositorto. Pérez, Céliz y Maffé; Ansaldo, Berti y Maglione; Santángelo, Zacheo, A. Felisari y Mazzin1; Balmaceda, Fraga, L. Felisari, Sinigaglia. Amores. J. García y Pérez.

1926: (39 a 8 puntos de San Lorenzo y a 9 de Independiente, Campeón).

Orlo, Mazzini. Cortella y Ferrarlo; Alberico, L. Monti, Mastroiani, Shourths y Fabián; León, Cracco, Duarte, Indaco, Pardal, García y Ambrosetti.

1936: (69 detrás de River, San Lorenzo, Racing, Independiente y Boca).

Curtí, Ibáñez. Blanco, Corral, Mosquera, Pacheco, Esperón, Spitale, Fernández, Pajoni, Ricciardi, Andrés, Campilongo, Molina, Pérez, Sánchez, Beristain, García, Mezzadra, Tello, Diana, Prado. Aguirre, Lavanchy, Menutti.

1949: (29, junto con River, detrás del campeón Racing).

Cozzi y Domínguez: Menéndez, Gallardo e Iglesias; Sandoval, Maldonado, Giúdice. Romero, M. Rodríguez. García, Mamanna. Croas: Hoffman, Vernazza, And, Blazquez, Padrón, Báez, Costa, Estrella, Geronis, Deleva, F. Rodríguez. Cerione, Gamoy. Sayago y Marángelo.

Al iniciarse la era profesional, en 1931, era presidente Sagazola y el primer equipo estuvo integrado por los siguientes jugadores: Gualco; Cerviño y Ferrario; Contales, Santamarina y Arrese; Campilongo, Landolfo, Sánchez. Ferrara y Beristain.

 

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No hay mayores datos en los archivos del club acerca de aquellos pasos iniciales. Pero las publicaciones que se han ido haciendo en todo el transcurso del medio siglo que abarca las dos fechas topes, y que hemos podido reunir en una búsqueda profunda, entrevistando a viejas figuras de la historia de Platense, nos permiten dar una lista de nombres — entre quienes faltará alguno, sin duda — de quienes en distintas épocas fueron elaborando esta grandeza de hoy, orgullo de una barriada y expresión de fuerza dentro del panorama futbolístico nacional.

En tiempos lejanos tuvo Platense un equipo donde actuaban unos cuantos morochos oscuros.

Algunos bien negritos. Y como la cancha de la plaza japonesa estaba siempre cubierta de barro y los muchachos jugaban muy bien allí, un día el periodista Antonio Palacio Zino los bautizó con el nombre de calamares. Calamares en su tinta... Ahora no hay negros y no hay barro. Pero siguen llamándose calamares.

José Viviani fue el primer presidente. Estuvieron a su lado en aquellos m omentos César, Julio y José Pianarolli, Santos Aliverti, José Rogeroni, Carlos Garbagnatti, Leopoldo Lacoste, Roque Jaureguiberry y como no podía ser de otra manera, también los acompañó desde ese instante

Antonio Meragia, que había sido casi sin quererlo el generador del club, cuando repartió el dato de Gay Simon. Las reuniones iniciales de los dirigentes del Club Atlético Platense, que así fue su nombre específico desde el primer momento, se realizaron en casa de los hermanos Garbagnatti, que vivían en la calle Callao 2058. Y allí formaron el primer equipo, que con el entusiasmo propio de sus fundadores debía comenzar a defender los prestigios de una nueva entidad. No hubo mayores discusiones. Y no había tampoco mucho que discutir. No abundaban los voluntarios que jugaran al fútbol. El equipo quedó integrado con los siguientes jugadores: Cantello, los hermanos Pianarolli, Garbagnatti, Lacoste, Genaro, Moyano, Barrionuevo, Sosa, Aresi, Del Nero, Isidro Cotero, que llegó a ser gran figura, Meragia, Berni, Annaraitone, Genaro Barreto, Alfredo y José Perico y algunos otros que sólo actuaron en pocos partidos.

 

Este es el equipo que en 1916 obtuvo el segundo puesto, actuación que Platense repitió 33 años después, cuando por coincidencia también Racing fue campeón. En primera fila: Fraga, Calvetti (juez de raya); Berti, Abraham Pérez, Ansaldo, Goodfellow, (presidente) y Adán Pérez. En el banco: Santángelo, Zacheo y Alberto Felisari. En el suelo: Ángel García, Luis Felisari, Sinigaglia Balmaceda y Amores. Ya usaban otra casaca...

Este es el equipo que en 1916 obtuvo el segundo puesto, actuación que Platense repitió 33 años después, cuando por coincidencia también Racing fue campeón. En primera fila: Fraga, Calvetti (juez de raya); Berti, Abraham Pérez, Ansaldo, Goodfellow, (presidente) y Adán Pérez. En el banco: Santángelo, Zacheo y Alberto Felisari. En el suelo: Ángel García, Luis Felisari, Sinigaglia Balmaceda y Amores. Ya usaban otra casaca...

 

Ya tenían camisetas y equipo. Necesitaban una cancha un poco más reglamentaria que aquel terreno resbaladizo y desparejo que formaba el baldío de la mal llamada Plaza Japonesa, ya que no había tal plaza. Algunos años después se instaló en el lugar el Parque Japonés. Los voluntarios de Platense, agotados los pesos de Gay Simon, comenzaron a poner el dinero de sus bolsillos y así, esfuerzo tras esfuerzo, fueron levantando los arcos, marcando las líneas de la cancha y poniendo alguna vez una pava sobre el fogón para hacer el tradicional té del intervalo. O compraron las naranjas para los adversarios, como se acostumbraba. Los primeros pasos, inciertos, ya estaban quedando atrás. Los muchachos hacían las cosas con mucho amor y como los éxitos fueron aumentando su entusiasmo, al poco tiempo advirtieron que aquel terreno ya les estaba quedando chico. Y decidieron jugarse una aventura. Uno de los hermanos Garbagnatti era empleado municipal. Una noche, durante una reunión uno de sus compañeros de comisión le dijo:

—¿Vos, no tenés algún amigo en la Municipalidad? ¿Para qué trabajas ahí?

—Sí ... pero, ¿qué se puede hacer?

—Pedir concesión para un terreno ... Hay tanto por ahí . .

Garbagnatti hizo los trámites. Y tuvo suerte. Les dieron, como concesión precaria, un amplio solar en las calles Blandengues Y Manuela Pedraza, en lo que era entonces "el bajo". Y allí instaló Platense su cancha. La Asociación, para conceder la afiliación, exigía cancha con casilla para vestuarios y agua corriente. No podían hacerla en el terreno que habían usado hasta entonces para jugar, pero sí pudieron en el nuevo solar. Y a muy pocas cuadras de allí estaba el viejo Hipódromo Nacional. No hay dudas que Platense tiene una profunda raigambre burrera...

 

En 1951 Platense realizó una gira por Europa, con no satisfactorio resultado. Jugar al fútbol en días como el que indica la foto no es frecuente aquí. .. Los jugadores se dirigen a la cancha.

En 1951 Platense realizó una gira por Europa, con no satisfactorio resultado. Jugar al fútbol en días como el que indica la foto no es frecuente aquí. .. Los jugadores se dirigen a la cancha.

 

Ya está Platense en un terreno que no es propio pero lo parece. Y se ha afiliado a la Asociación, donde hay otras entidades que van haciendo la historia del fútbol. Platense ha dejado atrás los torneos organizados por las ligas independientes llamadas Central y Eureka y comienza su ver-dadero camino. Se inscribe en segunda división en 1912. Ya están en el club, además de aquellos primeros voluntarios que siguen trabajando todavía, otros hombres que van toman-do el testimonio en esta posta interminable del fútbol. Don Germán J. Guassone, que sería posteriormente un gran árbitro argentino — en el piso de la comisión de árbitros de la AFA hay un busto erigido a su memoria — es ya activo militante y uno de los directivos que más trabajan per el club. Es el propio Guassone, acompañado siempre por aquellos visionarios del principio, quien colabora eficazmente en las tareas de instalación de las primeras dependencias. Ya se han agregado otros nombres: el técnico Domingo Fiorito, Colombo, Gianolli, Campi, Aranda, Decatre, Buraschi, Vasallo, Martín Álvarez, Lema y varios otros, savia nueva que se va agregando ,a los hombres que siguen trabajando desde el primer momento.

José Saccone fue intendente del club durante varios años y delegado de divisiones inferiores.

En 1926, la segunda ganó el Campeonato de Competencia venciendo tres veces a Racing. Y Saccone, de nervioso, se arrancaba los botones del saco cada vez que una pelota se acercaba a un arco. Por suerte terminó el partido, si no el delegado iba a tener que comenzar a arrancarse los botones de los pantalones... ¡Ya no le quedaban otros!

Cuando ellos consideran que todo está terminado solicitan la inspección de las instalaciones. Va el inspector, mira, estudia, saca conclusiones. Y cuando los muchachos esperaban ansiosamente el aprobatorio sí, surge la voz antipática del veedor que dice:

  • ¡No! ...

Se hacen algunos arreglos, se modifican detalles, se agrega una canilla y se pide otro inspector. El nuevo empleado municipal es menos exigente. Y aprueba lo hecho. Platense tiene cancha y... afiliación. Y unos deseos enormes de inscribir su nombre en los registros y en los campeonatos de la Asociación.

 

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En 1912 se produce el primer cisma del fútbol. Y como consecuencia de la situación creada el Club Atlético Platense pasa a actuar en primera división en el torneo de 1913. Y se clasifica tercero. En los dos años siguientes ocupa puestos intermedios, pero ya en 1916 reúne un conjunto de hombres de gran capacidad y cumple una de las dos actuaciones más destacadas de su historia: llega segundo, a sólo 4 puntos de Racing. Otra vez, muchos años después, volvió a clasificarse segundo. Fue en 1949, cuando ganó el campeonato Racing, otra vez, como 33 años atrás...

Platense ocupó el tercer puesto en la tabla, además del año 1913, ya consignado, tres veces consecutivas, en 1924, 25 y 26.

Pero ya que en el orden cronológico hemos llegado a otra época, conviene consignar que hubo otro cambio en la ubicación de sus instalaciones. Desde 1917 su campo de juego está en Manuela Pedraza y Crámer, donde se han escrito también muchas páginas gloriosas de su historia. Ese campo se inauguró oficialmente el 9 de julio de 1917, contra Provincial de Rosario.

Hay un acontecimiento verdaderamente insólito en la vida de Platense. Con absoluta certeza, único dentro de nuestro fútbol mayor. Sucedió en 1921, cuando ya el club formaba parte de la Asociación Amateur, en cuyo torneo se clasificó en octavo lugar, entre 20 participantes. Pero el 17 de julio la crónica periodística registró un acontecimiento curioso y sorprendente: Platense había jugado en el torneo de la Asociación Amateur... ¡y en la Asociación Argentina! Uno de los equipos de Platense, el que estaba en la Amateur, perdía frente a Estudiantes 1 a 0. ¡Y el otro, el sorpresivo, el "nuevo", se daba el lujo de empatarle a 1 nada menos que al campeón, Boca Juniors!

 

Muchos años después que hablan dejado de jugar en forma oficial, y cuando ya ostentaban su innegable condición de veteranos, se tomó esta nota en la que aparecen los siguientes jugadores: Adán Pérez, ex arquero, de particular; Castelucci, Botta, Cancino, Ferrario, Quilindro y Mastroiani. Y abajo la famosa delantera: León, Cracco, Duarte, Bissio y Pardal.

Muchos años después que hablan dejado de jugar en forma oficial, y cuando ya ostentaban su innegable condición de veteranos, se tomó esta nota en la que aparecen los siguientes jugadores: Adán Pérez, ex arquero, de particular; Castelucci, Botta, Cancino, Ferrario, Quilindro y Mastroiani. Y abajo la famosa delantera: León, Cracco, Duarte, Bissio y Pardal.

 

¿Qué había sucedido? Nada extraño para quienes estaban en el asunto, pero indescifrable para el aficionado que no conocía el origen de aquella división con duplicado. El suceso ocurrió más o menos así. Y aclaramos que "más o menos" porque a pesar del tiempo transcurrido desde entonces, las versiones siguen siendo confusas. Cuéntase que ante unas elecciones que se presuponían muy disputadas, uno de los candidatos, a la sazón el doctor Recio, inscribió un numeroso grupo de nuevos socios, a quienes, como los reglamentos no exigían determinada antigüedad para votar, pudieron ejercer ese derecho el día de las elecciones. El doctor Recio venció, pero su triunfo fue impugnado y un día, muy poco tiempo después, el problema doméstico se ahondó y los dos bandos se consideraron dirigentes de la entidad.

Antes de la elección el presidente era el doctor Goodfellow. Y lo siguió siendo. El doctor Recio y sus amigos, por su parte, formaron lo que podía llamarse "un gobierno en el exilio". Y con jugadores que reunieron en pocos días iniciaron su camino por la senda de la Asociación Argentina. El problema de entrecasa no era pequeño. El hecho de que el sector al que pertenecía el doctor Recio haya jugado durante cuatro años explica la profunda división que desunió al club... El tiempo transcurrido — 30 años — hace que en este momento podamos acercar, en un solo párrafo recordatorio, a los hombres que entonces fueron enemigos irreconciliables. El equipo que jugó en la Amateur estaba integrado así: Cositorto, Santángelo y Mazzini; Dimau, Tettamanti y Felisari; Cracco, Duarte, Goin, Balmaceda y Pardal. El que jugó contra Boca Juniors, es decir, el que luego se quedó en el camino, fue éste; Franzino, Millón y Castro; García, Ríos y Argenorroy, Romeo, Techera, Lolato, Ruiz Y Gabelich.

 

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En 1917 Platense inauguró su actual campo de Manuela Pedraza y Crámer. Y un año después, en 1918, llegó al club, como jugador, Alejandro Cositorto. Era arquero, había nacido allí a tres cuadras y nunca había salido del barrio. Tenía entonces 20 años. Jugó mucho tiempo en Platense y cuando ya no pudo tirarse más detrás de la pelota, porque venía muy ligero, se quedó en el club como empleado. Han pasado muchos años más. Y Cositorto sigue allí. Es el mayordomo del club, función que cumple con el mismo celo y el mismo cariño con que jugó, allá en sus años mozos. Y dos de sus hijos, Francisco y Alejandro, son jugadores de basquetbol de Platense. El mayor, Francisco, fue uno de los grandes jugadores que tuvo nuestro básquet.

 

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Desde que actúa en primera división Platense ha ocupado en dos ocasiones el segundo puesto; en cuatro fue tercero; catorce veces se situó entre el 49 y el 89 y en los restantes estuvo debajo del 99. En el campeonato de Competencia de 1944 fue semifinalista y perdió frente a Boca Juniors 1 a 0. Ese mismo año 1944 se disputó el Campeonato de la República, en el que se había clasificado semifinalista junto con Boca Juniors, Huracán y Newell's Old Boys, pero ese torneo... ¡todavía no se definió!

En 1948 obtuvo la copa Círculo Militar, a la caballerosidad deportiva.

 

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En Sufriategui y la Avenida General Paz —a sólo 5 cuadras de Cabildo — se levantan ya las instalaciones del nuevo estadio que Platense construye con capacidad para 80.000 personas. A fin de año se inaugurarán parte de las instalaciones, entre ellas canchas de bochas, piletas de natación, canchas de pelota, de tenis, pistas de bailes y patinaje, y otras dependencias accesorias. En Manuela Pedraza y Crámer quedará el velódromo y otras instalaciones. Es decir que Platense, que sigue creciendo, no se irá del todo de un barrio que lo vio crecer, hacerse grande y llegar al medio siglo de vida. Y cuando concluya su nuevo estadio, lo verá seguir su camino, siempre cubierto de gloria.

 

Por Ampelio M. Liberali

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