¡Habla memoria!

A la carta: MONO 100X100

Por Redacción EG · 28 de julio de 2018

El Sr. Pablo Anglesi nos solicitó el picante reportaje publicado en EL GRÁFICO en 2007, a un arquero emblema de Boca: Carlos Fernando Navarro Montoya. 100 preguntas 100 respuestas. IMPERDIBLE


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MONO 100X100

Con 41 años recién cumplidos y 23 de trayectoria, el Mono asegura compartir el podio de los más grandes con Amadeo, Gatti y Fillol. Picante, sin eufemismos, afirma que nunca compitió con Chilavert, que en la Selección está censurado a pesar de la habilitación de la FIFA y que jamás pactó con ninguna barra.

 

1. ¿Quién te dijo “Mono” por primera vez? Adrián Castillo, un compañero de inferiores de Vélez, más que nada por mi agilidad, porque era un tipo inquieto. En Vélez era Mono o Loco, por mi parecido a Gatti, porque me gustaba atajar como él.

2. Pero el apodo te calza justo: más cara de mono no podés tener. Se puede decir que el apodo quedó bien puesto (risas).

3. ¿En qué te sentís argentino y en qué colombiano? Soy colombiano de nacimiento, porque nací en Medellín el 26 de febrero de 1966 cuando mi viejo atajaba en el Independiente de la ciudad, y llevo sangre colombiana, porque mi madre es de allí, pero yo me siento cien por ciento argentino.

4. La verdad, ¿no te dolió que te recibieran en la Bombonera con consoladores cuando fuiste con Independiente? No, porque sé de dónde venían, de un grupo, de La Doce, no de la gente común. Y la verdad es que nunca congenié con ellos, nunca pacté. Durante muchos años, La Doce cantaba por los jugadores de Boca empezando por el número dos, hasta que un día empezaron por el arquero, quizás porque les gané por cansancio, por mis buenas actuaciones.

5. ¿Fuiste arquero por imposición de tu viejo? Si hubo alguna imposición fue genética, porque mi padre nunca me obligó a nada. Desde que tengo uso de razón tuve claro que quería ser arquero.

6. ¿Por qué sos tan cirquero con los buzos? Para nada cirquero, podrán ser coloridos. A mí me gusta empilchar bien. Y para mí, un partido de fútbol es como ir al teatro, te tenés que poner la mejor pilcha. Yo, antes de un partido, me baño, me afeito y me empilcho, no hay mejor fiesta para mí que un partido de fútbol. Aparte siempre digo que el arquero se tiene que ver. Es bueno que el delantero sepa que el arquero está, que lo vea. Si me ve, el delantero ya se preocupa.

7. ¿Pero no vas a negar que aquel buzo blanco con el dibujito tuyo manejando el camión no se parecía a un piyama? ¡¿Qué se va a parecer a un piyama, por favor?! Ese buzo creó una época. Lo diseñé con la gente que vestía a Boca en ese momento y nos pareció simpático. Fue una gran pegada, uno de los buzos más vendidos en Argentina.

8. ¿Cuántas veces te apuntaron con un revólver? Unas cuantas. Una vez, entrando a mi casa en Devoto, me apuntaron con tres pistolas en la cabeza al mismo tiempo: una de cada lado y otra de atrás. Cuando fuimos a grabar el programa El Sello otra vez nos asaltaron, pero no eran violentos, sabían lo que hacían, así que tampoco me puse nervioso. Y otra vez iba en mi auto por la calle, me golpearon el vidrio, y cuando lo bajé tenía a un pibe apuntándome con un revólver. “¡Uy, Monito, justo te vengo a chorear a vos, no te puedo creer, sos mi ídolo!”, me dijo, y se agarró la cara. “¿Entonces no me vas a sacar el coche, no?”, la seguí yo. “Bueno, dame algo para morfar y listo”, la terminó.

9. ¿Cuándo intuiste que el partido con Colo Colo del 91 terminaría mal? Cuando miré a los alcanzapelotas y vi que tenían bigote (risas).

10. ¿Esa noche pegaste más de lo que recibiste o al revés? Pegué más de lo que recibí. En medio de la trifulca, por instinto sentí algo atrás, me di vuelta y vi venir al perro, por eso no me agarró de lleno, sino de costado y sólo me tuvieron que dar dos puntos.

11. ¿Recordás cómo te dijo Basile que ibas a debutar en la Primera de Vélez, en 1984? “Pibe, vas a jugar vos”. Así de simple y directo como es el Coco, que ya tenía su vozarrón inconfundible hace veintitrés años. Basile me ayudó mucho, ésa era una época en que poner a un joven era toda una rareza, no como hoy que lo extraño es ver a un veterano. Igual, yo venía preparado, porque desde hacía dos años me entrenaba con la Primera. No olvidemos que a los dieciséis años fui suplente de Pumpido con el Toto Lorenzo de entrenador.

12. ¿Es cierto que el Toto te echó de una práctica por imitar a Gatti? Sí, yo le había caído a una práctica con unas bermudas estilo Gatti, y el Toto me mandó al vestuario a cambiarme: “Gatti hay uno solo, usted es Navarro Montoya y va a ser uno de los mejores arqueros del fútbol argentino, pero tiene que ser Navarro Montoya, no Gatti”. Fui al vestuario y me cambié. Había entendido perfectamente su mensaje.

13. Alguna travesura de juventud. Me colaba en el tren para ir a entrenarme a Vélez. Yo vivía en Floresta y prefería guardarme la plata que me daban para el colectivo para comprarme el pancho y la coca. Después, colarse en el tren no era complicado.

14. ¿De quién eras hincha de pibe? De Boca, y bastante fanático. Ibamos con mi viejo y mi hermano a la bandeja del medio, con La Doce. Yo pertenezco a la época en que el viejito Busico vendía caramelos en la popular. Fui entre el 72 y el 81, cuando empecé en Vélez, de local y visitante. El ritual era comerse un choripán en lo de Quique, después ver el partido, y volver en el auto tranquilos.

15. ¿Por qué agarraste del cogote a Fantino en 1996? Cuando él llegó del campo, con el plantel le abrimos todas las puertas, venía con nosotros a las peñas, le enseñamos muchas cosas. Y en un momento criticó con mala leche, entonces después de una cena, en Corrientes, lo puteé, lo agarré y bajamos a la playa a pelearnos. Al final no lo hicimos y con el tiempo él aceptó que había estado mal. El otro día fui a su programa de tevé.

16. También fuiste a encarar a Lucho Avilés a Canal 9. Sí, había dicho una gran mentira que me perjudicó en lo personal, que había estado con no sé quién, cuando había estado en mi casa. Fui a la puerta de Canal 9 y apenas aparecí me dijo: “Pero, Monito, si vos sos mi ídolo”. Al día siguiente se rectificó en cámara, por lo menos tuvo ese gesto.



17. ¿Te sentís un poco responsable por la ida de Tabarez de Boca en el 93? Para nada.

18. ¿Qué te generan las palabras “halcones” y “palomas”? Risas. Se agrandó todo, porque Boca es así: se va al extremo en el éxito y en la derrota. Ahora se volvió a hablar de halcones y palomas cuando se perdió el título a fin de año, es así. Yo no conozco un plantel del que se diga que es un gran grupo si no sale campeón. Y estoy cansado de escuchar que los campeones son todos un gran grupo humano. Mentira. Yo conocí planteles que no eran un gran grupo y fueron campeones. Porque los mismos que fuimos halcones y palomas en el 93 habíamos sido campeones en el 92. Pasa en todos lados: un grupo de 6 o 7 muchachos con más afinidad entre ellos, y otro grupo por otro lado.

19. Tu podio de los tres mejores arqueros argentinos hoy. Germán Montoya (Belgrano), Carlos Kletnicki (Gimnasia) y Leo Franco. De los de afuera, me gustan el tano Buffon y el holandés Van der Saar.

20. ¿Vos no te ponés? Ya estoy por encima de esas cosas.

21. ¿Cuáles son las principales falencias de los arqueros actuales? La falta de técnica. ¿En qué se nota? En que se rechaza mucho y no se retiene, en la posición a la hora de recibir un centro y en que no se entrega bien la pelota, entonces el arquero siempre ataja dos veces. Porque si como indica la técnica, el arquero fuera un elemento más a la hora de jugar, la pelota estaría siempre para su equipo, pero como en general el arquero la divide, después tiene que volver a atajar. Se ve mucho que le pasan la bola para atrás y el arquero la tira a cualquier lado en vez de buscar al compañero.

22. ¿No se trabaja la técnica? Cada vez menos. La mayoría de los ejercicios es tendiente a rebotar la pelota, se trabaja en lo físico, en la velocidad, en la reacción de piernas, y todos implican no agarrar la pelota.

23. ¿Por qué cada vez el arquero sale menos del arco a cortar un centro? Porque se cree que tener a los defensores cerca es una manera de protegerse y es todo lo contrario, una manera de acentuar el peligro. En todos los equipos en los que estuve hablaba esto con mis compañeros y con el entrenador para que no se metieran en el área. Es básico: si vos tenés el área rodeada de compañeros y rivales, no podés salir. Por eso, los centros que se patean entre el borde del área grande y la línea de fondo son los más complicados, ahí inevitablemente el defensor tiene que venir con el delantero, pero si la pelota parada es desde más lejos y los defensores se paran en el borde del área grande, todo el área pasa a ser del arquero. Y si viene uno rompiendo de atrás, lo ves y podés ganarle. Y si no llegás, le avisás a un compañero. A veces el arquero no ataja con las manos sino con la boca, con una indicación. Y eso se ha perdido porque muchas veces el arquero sólo mira la pelota, y debe mirar la pelota y al adversario, porque el que hace el gol en general es el que llega, salvo un remate franco de lejos.

24. La principal virtud que debe tener un arquero, entonces, es la técnica. Exacto. La técnica, tanto para el jugador como para el arquero, es la llave para abrir todos los problemas del fútbol actual: la reducción de espacios, la presión, la velocidad de juego y la velocidad de la pelota. Las virtudes técnicas en un arquero serían: saber salir, saber posicionarse, manejar bien la pelota con los pies, tener lectura del juego.

25. Fillol no tenía una gran técnica pero fue un monstruo. El Pato era un arquero físico, que se basaba en su tremenda potencia de piernas. Por ahí no anticipaba, pero por su capacidad física solucionaba los problemas en segunda instancia.

26. ¿Cuál es el secreto en el mano a mano? La zona más difícil para el arquero es abajo, porque no llega, por eso cuando salgo, lo hago con las manos cerca del piso, con los brazos paralelos al cuerpo. Y la clave es anticipar la jugada: cuanto más cerca esté el delantero, mejor. Por una cuestión de ángulos, cuanto más cerca está el delantero del arquero, más lejos está del gol.

27. ¿En qué etapa de tu vida aprendiste más cosas del puesto? La etapa de aprendizaje aún no termina, las innovaciones te obligan a seguir aprendiendo. Pero el tipo que más me enseñó fue mi viejo, sobre todo en inferiores. El siempre me habló de la técnica, de anticipar, de saber dónde está parado el equipo, de pensar en el contragolpe. El mamó la escuela de Amadeo Carrizo, y es un poco la que yo seguí después, coincidiendo en que tuve como ídolo a Gatti, que es de esa rama. Todo confluyó para que yo al final fuera un arquero de esas características.

28. ¿Cuál fue el pelotazo más jodido que te comiste? Ninguno en particular: la pelota no lastima. El arquero nunca puede tener miedo al pelotazo, debe mantener siempre los ojos abiertos y muchas veces no lo hace. Eso se debe a muchos entrenamientos actuales: se remata sin sentido desde muy cerca y termina generando miedo en el arquero. Hay veces que el delantero te termina pateando a dos metros. Eso no sirve.

29. Jugaste en las décadas del 80, 90 y 2000. ¿Qué diferencias notás en el jugador? El futbolista de antes amaba más el fútbol, lo vivía más: las charlas en los vestuarios, en el café, eran más de fútbol. Hoy en día no es así, los chicos tienen otras inquietudes, se habla mucho menos de fútbol de lo que a mí me gustaría, pero es un reflejo de la sociedad. A favor del actual, hoy el futbolista está más preparado socialmente. Y en relación con el juego, no tengo dudas de que los futbolistas de antes, con su capacidad técnica, podrían tranquilamente jugar. Es mucho más fácil adquirir una capacidad física que una técnica.

30. ¿Por qué en los mundiales recientes no se supo quién iba a ser el arquero titular de Argentina hasta último momento? Porque no hubo un referente, un indiscutible, como en otras épocas. Creo que el único indiscutible, de muchos años a esta parte, soy yo, y todos saben que hubo impedimentos, que hay impedimentos, que no me permiten jugar en la Selección.

31. ¿Por qué decís que todavía hay impedimentos? La historia es así: yo jugué dos partidos para Colombia en las eliminatorias del Mundial de México 86 con diecisiete años, después no me dejaron representar a Argentina, yo planteé un amparo en la Justicia y en el 98 me dieron la razón. Pero me faltaba el OK de la FIFA, que me habilitó en el 2004. Igual, realmente dudo que a la FIFA le agrade que yo juegue en la Selección Argentina, sabemos que la FIFA es renuente a que se acuda a la justicia ordinaria de un país. Sé que don Julio hizo muchos esfuerzos para recibir la gracia de la FIFA, que tiene un puesto de privilegio allí, pero no decide estas cosas. Así que supuestamente yo estoy habilitado, pero en el fondo creo que estoy censurado.

32. ¿Siempre la tuviste clara o te llegaste a ilusionar con ir a un Mundial? Yo siempre me ilusiono, si les preguntás a todos si merecía estar entre los tres arqueros de cada plantel en los últimos mundiales, me parece que no hay discusión. Y para el último, en Alemania, realmente me sentía muy bien.

En el 2007, el Mono atajaba en Nueva Chicago, el 12° club en su carrera. Foto: Jorge Dominelli

En el 2007, el Mono atajaba en Nueva Chicago, el 12° club en su carrera. Foto: Jorge Dominelli



33. ¿Te arrepentís de haber jugado para Colombia? Sí, me arrepiento, fue un pecado de juventud, una decisión apresurada. Tenía diecisiete años, me llamaron para jugar el repechaje de un Mundial, contra Paraguay, y dije que sí de cabeza. Tenía la ilusión de ir a un Mundial. Y perdimos.

34. ¿Y después Colombia no te volvió a convocar para otro Mundial? Lo que pasa es que a los dieciocho tomé la nacionalidad argentina y perdí la colombiana. O sea que futbolísticamente hablando yo soy un apátrida: no puedo jugar para Colombia porque no tengo más la ciudadanía ni para Argentina porque jugué dos partidos para Colombia. O sea: soy un bo... o como quieras llamarlo.

35. De no haber jugado esos partidos, ¿creés que tendrías un par de mundiales encima? Sí.

36. ¿Jugar un Mundial es la gran cuenta pendiente de tu carrera? Sin dudas.

37. ¿No te da bronca pensar que si a tu viejo no se le hubiese ocurrido ir a jugar a Colombia, tendrías varios mundiales sobre el lomo? Prefiero pensar que si mi viejo no hubiese ido a jugar a Colombia no habría conocido a mi vieja y yo no habría nacido.

38. ¿Creés que merecerías aunque sea un solo partido amistoso en la Selección por todo lo que luchaste? Yo quiero algo que signifique competir, no quiero un partido porque lo merezco, un premio consuelo. Si puedo pelear un lugar y el técnico cree que estoy capacitado, bien; si no, nada.

39. ¿Con Basile hablaste últimamente? Hace unos años. Desde que está en la Selección, no tuve contacto con él.

40. ¿El penal que le atajaste a Marangoni (Supercopa 89), a Hernán Díaz (Apertura 92) o a Berti (Supercopa 94)? El de Maragoni. Fue mi primer título, el primero de Boca después de ocho años, y en un Boca que nada tiene que ver con éste, un Boca que si no hubiera sido por la aparición de Alegre, Heller y la Comisión Directiva, no sé si no desaparecía. Además, fue el campeonato que me permitió dar la vuelta olímpica con mi hermano Edgar, que poco después falleció. Aquella noche en que le ganamos por penales a Independiente fue mi día más feliz en el fútbol.

41. ¿Y el más triste? El día que se murió el Pato Pastoriza. Habíamos ido a entrenarnos, nos avisaron, nadie entendía nada...

42. ¿Se te va a piantar un lagrimón cuando superen tu récord de 824 minutos sin goles en el arco de Boca? No, esa marca ya lleva varios años (15) y tengo asumido que los récords están para batirse.

Atajó tres partidos para la Selección de Colombia en 1985, tenía 17 años. Abajo, el Pibe Valderrama.

Atajó tres partidos para la Selección de Colombia en 1985, tenía 17 años. Abajo, el Pibe Valderrama.



43. ¿Por qué perdieron el campeonato con Gimnasia en 2005? ¿Arrugaron? No arrugamos, lo perdimos porque empatamos dos partidos de local: contra Tiro porque no fuimos claros, y contra Newell’s porque Villar tuvo una gran tarde.

44. ¿No se equivocaron en mostrarse tan triunfalistas con las declaraciones? El clima es el que suele haber en esos casos, pero yo tengo muy claro que los campeones son los que dan la vuelta olímpica.

45. ¿Creés capaz a Juan José Muñoz de haber mandado a apretar a los jugadores para que perdieran con Boca? Muñoz no es del ambiente, tiene un carácter que lo hace apresurarse en su discurso y en sus actos, pero tiene que ver con un aprendizaje que irá ganando. Después si pasó o no pasó lo que se dice, no lo sé. Lo que está claro es que no se tienen que permitir ese tipo de cosas.

46. ¿Te pasó alguna vez? Sí. En Independiente jugábamos la última fecha contra Newell’s, y los jefes de la barra nos vinieron a pedir que perdiéramos por la amistad que había entre las hinchadas, para que saliera campeón Newell’s. Les dijimos que íbamos a salir a ganar, que la camiseta de Independiente estaba por encima de cualquier cosa. Discutimos, con educación, ellos siguieron en su postura y nosotros en la nuestra. Y ganamos 2-0. Si yo hubiera estado en Gimnasia, habría actuado igual: de hecho, Estudiantes fue varias veces campeón y los hinchas del Lobo siguieron siendo del Lobo. En Boca también hubo un problema cuando Aimar sacó a Marangoni del equipo para poner a Villarreal, y La Doce vino a pedir que jugara Marangoni. Nosotros fijamos nuestra postura. En estos casos hay que manejarse con honestidad.

47. ¿Nunca tuviste miedo? No hay que darles cabida y listo.

48. Si tuvieras que decir uno, ¿cuál creés que es el hincha que más te quiere? El de Boca. Igual, yo viví cosas muy fuertes en Independiente, en Gimnasia y en Chacarita, me trataron demasiado bien, sobre todo viniendo de Boca, con la rivalidad que existe. A mí me ven en la calle y me dicen: “Ahí va el arquero de Boca”, ¿entendés? Por eso siempre resalto la grandeza de esa gente.

49. ¿Y el que menos te quiere? El de Racing. Todo empezó con aquel problema de los petardos y bueno, el hincha de Racing es muy pasional.

50. ¿En algún equipo no atajarías, hoy? Y... en River y en Racing no podría atajar, tampoco creo que me busquen.

51. ¿River te buscó oficialmente alguna vez? En el 88, estando en Vélez, me buscaron de River y de Boca. Incluso llegué a ir a la casa de Santilli, pero la verdad es que era demasiado hincha de Boca.

52. ¿Tenés en mente una fecha para el retiro? ¿Cuál es la señal? No hay fecha de vencimiento ni tengo idea cuál puede ser la señal.

53. ¿Cuál sería tu retiro ideal: en qué equipo, en qué circunstancia? Yo me voy a retirar como llegué, callado, jugando un partido de fútbol, tranquilo.

54. A Comizzo, uno de los últimos mohicanos, lo terminaron retirando, ¿no tenés miedo de que te pase lo mismo? No sé si lo retiraron, al Flaco lo sacaron del equipo, después recibió propuestas, no las aceptó y decidió retirarse.

55. ¿Por qué seguís jugando? Porque amo el fútbol, lo disfruto. Les digo a los chicos que valoren eso. Mi hermano, cuando se enteró de su leucemia, quería vivir para poder jugar al fútbol. Y no pudo.

Posan para El Gráfico disfrazados de los apodos que les dio la vida: el Ruso Siviski, El Mono, La Vieja Reinoso, el Maestro Bochini y el Indio Malvárez.

Posan para El Gráfico disfrazados de los apodos que les dio la vida: el Ruso Siviski, El Mono, La Vieja Reinoso, el Maestro Bochini y el Indio Malvárez.



56. ¿Cómo sobrellevaste la enfermedad de tu hermano? Fue muy duro. El jugaba en Español, un día se sintió mal, se desmayó en una práctica y le diagnosticaron leucemia. Estuvo un año y medio peleándola. Yo dormía con él en la pieza, después me fui a dormir con él al hospital. En ese momento la gente de Boca me bancó muchísimo. Una vez, en el 89, nos enfrentamos, pero él no entró, fue suplente.

57. ¿Qué vas a hacer después del retiro? Me gustaría trabajar en el periodismo, en televisión, o ser director técnico.

58. Un técnico como quién. Uno que tenga la claridad de Menotti, la confianza que transmite Basile, la lealtad al futbolista de Pastoriza, la manera de manejarse de Bianchi y el interés de Tabárez por la persona. Un compendio de todos ellos.

59. ¿Por qué precalentás dentro del campo? Lo inicié en Gimnasia porque sentí la necesidad de hacer ejercicios en el campo: en un vestuario no te podés tirar al piso. Como en tantas otras cosas, en eso también fui precursor. Hoy lo hacen varios.

60. ¿Tres descensos al hilo en España no te bajonearon? No, repasemos cómo fue todo. Al Extremadura llegué al final de la primera rueda con el equipo ya descendido y en la segunda rueda terminamos cuartos y fui elegido para jugar el partido de las estrellas. Con el Mérida jugué todos los partidos, pero el Mérida es tradicionalmente un equipo de Segunda, y fui elegido por la agencia EFE como uno de los tres mejores sudamericanos con Roberto Carlos y Rivaldo. Y en el Tenerife me fracturé la mano al chocar con el travesaño y jugué 11 partidos nada más.

61. Si atajaste tan bien, ¿por qué no te buscó un grande? Después de Extremadura estuve a punto de firmar para Valencia, incluso viajé a la ciudad, pero justo perdió un partido y se fue Valdano del club.

62. ¿Qué te sorprendió de Motta y de Chicago? Motta es uno de esos personajes que son hijos de nuestras tradiciones futbolísticas, de la picardía, un tipo que le gusta el buen fútbol, a pesar de que digan que es ultradefensivo, que mamó mucho de los Lorenzo, los Labruna. Y con Chicago me pasó lo mismo que con Chacarita y Gimnasia: un equipo que lleva mucha gente pero que por otro lado te hace vivir cosas que no se dan en los grandes, el hincha viejito que te viene a hablar todos los días o que se sienta en la tribuna para ver las prácticas, el hincha folclórico, esas cosas son divinas.

Con Edgar, su hermano fallecido, se enfrentó una vez.

Con Edgar, su hermano fallecido, se enfrentó una vez.



63. ¿No te dolió haber retirado a tu ídolo? No lo retiré yo, se retiró él cuando decidió no seguir jugando. Igual, el Loco es inmortal.

64. ¿Recordás qué te dijo Gatti ese día en que tomaste su posta? No me dijo nada. Lo que yo rescato es eso que te comentaba de la lealtad de Pastoriza. Cuando fui a Boca todos decían que era para ser suplente de Gatti y yo decía que iba a pelear el puesto. Y lo hablé con el Pato: “Si yo le demuestro que estoy mejor que el Loco, le pido que me dé una oportunidad”. Me dijo que sí y cumplió.

65. ¿Y cómo fue el primer día en una práctica con tu ídolo, en el 88? Fue muy lindo. El ya sabía que lo tenía de ídolo, porque lo había declarado en la prensa, incluso manifestó que yo era su sucesor. Así que fui y lo saludé. Es raro, pero aún hoy, con mis 41 años, cada vez que me acerco al Loco me sigue corriendo algo por adentro. Sigue siendo mi ídolo.

66. Fuiste al fútbol colombiano en 1986 y volviste en menos de dos años, ¿por qué? Llegué joven a un medio que no era muy profesional y me chocaron muchas cosas. En un partido, el ayudante del técnico del otro equipo me hacía como que me disparaba con una pistola. Yo decía: ¿dónde estoy metido? Después, no había control antidoping, no estaba acostumbrado a ese tipo de cosas, me asusté un poco y me volví.

67. ¿No te arrepentís de haber apoyado a Menem? Al contrario: sigo pensando que fue el político que más hizo por Argentina y que hay un antes y un después de Menem: modernizó al país como nadie.

68. ¿Lo decís a pesar del efecto del 1 a 1? Los efectos no fueron del 1 a 1 sino de la Alianza, hubo gente que durmió durante mucho tiempo en la Alianza, un insomnio general. Para mí, el efecto de la Alianza fue devastador para el país. Sí creo que Carlos se equivocó en querer perpetuarse en el poder.

69. ¿Menem quiso llevarte a River? El quería que jugara en River, y me lo decía.

70. ¿Bilardo te limpió de Boca por menottista? No, creo que hay que repartir culpas: mi convicción y mi manera de pensar siguen siendo las mismas, pero equivocamos el camino, y los dirigentes tuvieron que tomar la decisión políticamente correcta, más en un ciclo nuevo: respaldar al entrenador. Con el tiempo, debo reconocer que me equivoqué en hacer pública una discusión que tendría que haber terminado en el vestuario. La discusión fue porque Carlos no se manejaba bien con los jugadores, no los trataba bien.

71. Dijiste que te había prohibido “cosas tontas”. ¿Cuáles? Cambiar una camiseta después de un partido, estar cruzado de brazos en una práctica. Me parecen tonterías que no te hacen mejor ni peor jugador.

72. Pero vos lo provocaste: no sólo cambiaste tu buzo con Yorno sino que te lo pusiste para ir a una práctica de Boca. Yo no puedo negarle a un ex compañero y amigo una camiseta. Y es una costumbre mía ir a entrenarme con las camisetas que me daban mis colegas.

73. ¿No fue un error pedirle a Bilardo una nueva oportunidad cuando ya te había dicho que no te quería? El me dijo que no me tenía en cuenta y al día siguiente a las 3 de la mañana me llamó a mi casa para decirme que era un referente y que quería que volviera. Hubiera sido un error volver si yo cambiaba mis convicciones, pero no lo hice y chocamos nuevamente porque mantuve mis ideas.

74. Bilardo siempre dice que hizo el trabajo sucio y limpió el plantel, para que después Bianchi ganara todo. ¿Coincidís? Eso es colgarse una medalla que no le pertenece, porque él formó un equipo nuevo con más de veinte refuerzos. Después vino el Bambino y armó el nuevo equipo, que fue subcampeón de un súper River a un punto. Y la coronó Bianchi con un gran trabajo.

75. Que haya sido Sandro Guzmán el que te quitó el puesto en Boca, ¿no es una mancha en tu currículum? El no me quitó el puesto, a mí me sacó Bilardo, y después él puso a otro en mi lugar. En todo caso, habría que preguntarle por esa decisión a Bilardo.

Gatti es su ídolo y espejo: fue su suplente y después lo remplazó y lo retiró.

Gatti es su ídolo y espejo: fue su suplente y después lo remplazó y lo retiró.



76. Cuando Tabárez volvió a Boca en 2002, ¿te ilusionaste con tu regreso? No, yo no me ilusiono cuando ex entrenadores míos asumen en equipos nuevos hasta que el entrenador me llama y me dice que quieren contar conmigo, como hizo el Pato cuando me llevó a Independiente.

77. ¿No te molestó que el Maestro haya elegido a Márcico como ayudante? Parece que se quedó con los Halcones. Dejate de joder, ya te lo expliqué: en todo grupo hay afinidades, en todo grupo las hay.

78. ¿No te ponés los pantalones demasiado arriba? Yo soy de la época en que se usaban así. Es por comodidad. Igual, los grandes modistos dicen que los pantalones se usan así, bien arriba.

79. ¿Tuviste representante alguna vez? No, al principio me manejaba mi viejo, después hay gente amiga que me ayuda. Tal vez, si hubiera tenido representante, quizás estaría jugando en el Barcelona. En su momento me vinieron a buscar del Barsa y Heller me declaró intransferible.

80. ¿Qué no te bancás del fútbol actual? La violencia. Aquí no se toman las decisiones que se deben tomar: se quiere curar el cáncer con una aspirina. Se ponen cámaras, se levantan alambres, se crean pulmones en las tribunas, pero no se cumplen las leyes, no hay voluntad política para hacerlo. Hay connivencia, sin duda, crearon un mounstruito que se les fue de la manos.

81. El mejor tipo que conociste en el fútbol. Un montón, te nombro a mis amigos: Soñora, Musladini, Villarreal, Pastoriza.

82. ¿Nunca fuiste a Schwanek por el tema del pelo? Sí, pero no salí en los diarios como otros. Yo perdí mucho pelo por los nervios cuando fue lo de mi hermano, después lo mantuve. Igual, lo único que detiene la caída del pelo es la resignación. Y el piso.

83. ¿Seguís con la escuela de fútbol? Sí, son 80 chicos, los entreno desde un punto de vista diferente. Para mí, la competencia no sirve en los chicos, es nociva. Busco que jueguen y en el juego que vayan aprendiendo. Me llamaron de varios clubes para que mande jugadores por intercambio y dije que no.

84. ¿Mantenés la idea de ser algún día presidente de Boca? Estoy convencido de que los jugadores tenemos que involucrarnos más en la parte dirigencial, en la toma de decisiones. Es una tendencia que tiene su cuna en el fútbol alemán y se está expandiendo. Es una gran noticia lo de Platini en la UEFA, lo de Villar en España....

85. ¿Basile, Pastoriza o Menotti? El Pato.

86. A mediados del 2006 te mencionaron como refuerzo para Boca, ¿te llegaste a ilusionar? Sí, aunque nadie había hablado conmigo, sabía que había gente en Boca que quería que volviera.

87. ¿Creés posible que te puedas retirar en Boca o ya fue? Creo que la chance todavía está, depende de mí. Si es verdad que estuve entre los candidatos el año pasado, como dicen, ¿por qué no voy a estar si sigo manteniendo el nivel?

88. ¿Qué es ser camarillero? No sé, ¿qué es camarilla? Para mí no existe.

89. Macri o Heller, ¿a quién votás? A Menem.

90. Definí a Carlos Heller. Un gran dirigente, que me falló a mí por no fallarle al club.

91. Dijo que fuiste “un protagonista perverso en la historia de los grupos”. ¿Qué pasó? Lo de Carlos es muy simple: me había prometido que si llegaba una oferta por una determinada suma de dinero, me vendía. Vino el Barcelona con esa plata y me declaró intransferible. Me falló porque si cumplía su palabra, los hinchas lo mataban. Ahí se cortó la relación. Después, cuando perdió las elecciones con Macri dije que volvería a ser un oscuro dirigente bancario. No sé si estuve bien o mal, pero estaba muy dolido, y él me respondió con todo, ya estábamos en la guerra. Ya pasó.

Boca se preparaba para dar la vuelta en el Apertura 92: Márcico, el Mono y Cabañas.

Boca se preparaba para dar la vuelta en el Apertura 92: Márcico, el Mono y Cabañas.



92. Liniers, 16/6/96, Vélez 5-Boca 1, dos goles de Chilavert. Entrás al vestuario, ¿te querías meter en un pozo y no salir más? Yo estaba caliente porque Castrilli nos había perjudicado: nos cobró un gol que no fue, y un penal que no fue.

93. Chilavert te verdugueaba por los medios y te clavó dos goles. No me digas que no te querías balear en un rincón. Nunca competí con Chilavert. Yo estaba en Boca, era el número uno, era normal que él me quisiera hacer un gol, pero a mí me era indiferente. Encima, esa noche me los metió un arquero que pateaba muy bien, no uno cualquiera, una virtud de él. Por eso yo destaco a Chilavert, les daba un plus a sus equipos, no fue como otros que por esnobismo empezaron a patear.

94. ¿Por qué creés que Chila te tomó de punto a vos, si nunca le contestaste? Porque se creó un personaje que le sentaba bien y porque yo era un referente. Pasaron Goycochea, Islas, Chilavert, Comizzo, Gatti, con todos hubo una disputa futbolística: era Navarro Montoya y..., Navarro Montoya y... Pasaron veintitrés años y yo sigo estando.

95. ¿Nunca te molestó que Chilavert te provocara? Para nada, era su manera de manejarse. Yo tengo otra.

96. ¿En qué puesto te ponés en el ranking histórico de los arqueros del fútbol argentino? Entre los cuatro mejores, con Amadeo, Gatti y Fillol. Entre los cuatro, no cuarto, eh. Puedo estar tercero o segundo. Primero no, porque ahí está Gatti, el mejor arquero que vi en mi vida. Fue un adelantado el Loco.

97. Sí, tan adelantado, que se comió un montón de goles de emboquillada. ¿Y cuántos salvó?

98. ¿A Chilavert en qué puesto lo ponés? Chilavert fue un muy buen arquero, no un fenómeno. Después, le agregó, juntamente con Higuita, la posibilidad de marcar una diferencia con los tiros libres y penales. Fue un referente, pero para mí no está entre los cuatro mejores. Pumpido, por ejemplo, fue mejor arquero que Chilavert. Ves, el de Nery es un acto de injusticia, quizás porque no era carismático, pero él siempre te salvaba la pelota de gol y sacaba como los dioses. Para mí está entre los cinco o seis mejores de la historia.

99. ¿No queda mal decir que estás entre los mejores? ¿Por qué? Es una opinión como otras. El Pato Fillol decía una gran verdad: que se entrenaba para ser el mejor y que dentro de la cancha el arquero tenía que sentirse invencible.

100. ¿No me recomendás tu psicólogo? Tenés la autoestima por las nubes. Yo soy un tipo con mis dudas también, con mis inseguridades, pero al psicólogo no fui nunca, no creo en la psicología .

 

DIEGO BORINSKY (2007)
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¡Habla memoria!

1945. Remigio y Mathieu

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2004. Cómo me voy a olvidar

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