Fútbol Argentino

RIVER, UN CAMPEÓN SIN RIVALES NI COMPETENCIA

Por Panqui Molina · 26 de noviembre de 2021

Con el 4-0 contra Racing se terminó de dar lo que era una cuestión de tiempo. El repaso de la conquista que le faltaba a Gallardo.

 

Gallardo se rinde ante Julián Álvarez, en estado de gracia durante la Liga Profesional (FOTOBAIRES)

Gallardo se rinde ante Julián Álvarez, en estado de gracia durante la Liga Profesional (FOTOBAIRES)

 

A la gloria no se llega por un camino de rosas. Aunque la consagración era inexorable (palabra que hasta hoy solamente se usaba para hablar de la ley del ex), River debió superar incontables adversidades, a partir de las bajas, entre lesiones (fueron 30 desde junio) y convocados en fechas FIFA para llegar a este presente. 

Paradójicamente, la eliminación contra Atlético Mineiro en los cuartos de final de la Copa Libertadores le allanó el camino y concentró todas las energías para conseguir el título local, la gran deuda del exitoso ciclo de Gallardo. 

Pero para llegar al final hay que empezar por el principio. Es posible encontrar puntos de inflexión a lo largo del campeonato.

 

 

Entre lesiones y convocados, en el 1-0 contra Banfield presentó un equipo emparchado (FOTOBAIRES)

Entre lesiones y convocados, en el 1-0 contra Banfield presentó un equipo emparchado (FOTOBAIRES)

 

 

Basta ver cómo formó el equipo en el debut contra Colón, allá por julio, en la derrota 2-1 en el Monumental. Es cierto que aquella jornada cayó entre medio de la serie de octavos de final contra Argentinos por Copa Libertadores y Gallardo apostó por la rotación. Los 11 fueron Armani, Vigo, Rojas, Maidana, Pinola, Angileri, Enzo Fernández, Zuculini, Paradela, Carrascal y Fontana.

Vigo, Paradela y Fontana no pudieron asentarse nunca en el equipo. Maidana y Pinola sufrieron la falta de ritmo y fueron más suplentes que titulares. Salvo Armani, el resto alternó. Hubo posibilidades para todos y costó encontrar un 11 de memoria.

En un principio la entrada de Zuculini en el medio le aportó solidez e intensidad. En la delantera estaban Matías Suárez y Braian Romero. Los goleadas frente a Unión (4-0) y Lanús (3-0) hacían sentir que el equipo ya estaba, pero nada de eso pasó. 

 

 

Suárez, una baja importante que River supo reemplazar (FOTOBAIRES)

Suárez, una baja importante que River supo reemplazar (FOTOBAIRES)

 

 

Tras quedar afuera en la Libertadores llegó a estar en el puesto 12, a cuatro puntos de la cima. La regularidad la encontró a partir de triunfos en partidos en los que no brilló pero que al día de hoy se valoran mucho más (2-1 vs Sarmiento, 1- 0 vs Arsenal, 3-1 vs Central Córdoba y 1-0 vs Banfield). 

 

 

El partido contra Newell's, un punto de inflexión para Julián Álvarez (FOTOBAIRES)

El partido contra Newell's, un punto de inflexión para Julián Álvarez (FOTOBAIRES)

 

 

El 4-1 contra Newell’s en la fecha 11 fue fundamental para Julián Alvarez. Desde entonces tuvo un rendimiento determinante. Resulta difícil encontrar un jugador que en estos más de siete años del ciclo Gallardo haya sostenido su nivel durante tantos partidos: Pisculichi era letal con la pegada, Alario supo ser un delantero exquisito, Juanfer fue un héroe intermitente, Pity Martínez hizo goles importantes, Borré es el máximo goleador del ciclo, Enzo Pérez es emblema, símbolo y hasta arquero, a Matías Suárez el físico le jugó una mala pasada en su mejor momento, Nacho Fernández supo ser muy regular pero no era ganapartidos, o bien, no era ganatantospartidos. 

No hay punto de comparación entre todos los citados con este Julián Álvarez: Marcó 17 goles y es el máximo anotador del certamen. Los hizo de a dos, de a tres y hasta de a cuatro. Dio cinco asistencias y brilló en el Superclásico contra Boca.  Y todavía faltan tres fechas para seguir mejorando sus números. 

Justamente el triunfo contra Boca marcó el rumbo del campeonato. River venía de una seguidilla de triunfos sin mostrar su mejor versión. Del otro lado estaba el Boca de Battaglia, en crecimiento, con buenos resultados, con un estilo que parecía definido y con la ilusión de poder meterse en la pelea. Pero el equipo de Gallardo le dio un baño de realidad y terminó logrando un triunfo justo pero ajustado. Fue 2-1 con una actuación estelar de Julián Álvarez. En esa fecha 14 agarró la punta y no la volvió a soltar. 

 

 

River agarró la punta después de ganarle a Boca el Superclásico y no la largó más (FOTOBAIRES)

River agarró la punta después de ganarle a Boca el Superclásico y no la largó más (FOTOBAIRES)

 

 

 

La chapa de campeón la terminó de sacar en la 17 contra Talleres, cuando no tuvo problemas en jugar con uno menos desde los 7 minutos y se impuso 2-0 con oficio y categoría. Lo que siguió fue una sucesión de triunfos, casi por inercia, para el gozo y deleite de todos sus hinchas.

 

River no encontró rivales que le ofrezcan resistencia en la lucha por el título. En algún momento corrió de atrás y vio cómo la punta se la intercambiaban fecha a fecha. Llegaron a estar en lo más alto San Lorenzo, Racing, Independiente, Estudiantes, Lanús y Talleres. En cuanto encontró la regularidad, Talleres se quedó sin nafta, Boca se quedó en ilusiones y el resto padeció la irregularidad del fútbol argentino.

Una difícil tarea para el lector sería armar el 11 ideal del campeón. Armani, David Martínez, Enzo Pérez y Julián Álvarez se imponen, sin dudas. La competencia interna y las variantes a lo largo del certamen dificultan el resto e invitan al debate. Tomando como referencia la imagen de la recta final, Angileri, De La Cruz y Suárez podrían no ser parte de esa formación. Pero en el fútbol todo es discutible. 

Robert Rojas se terminó adueñando del lateral derecho. Por allí empezó Montiel y también pasaron Casco y Vigo. Paulo Díaz se afianzó como central, pero Peña Biafore también cumplió cuando le tocó. Angileri padeció las lesiones, pero fue letal mientras estuvo. Casco volvió a mostrar que no tiene problemas de perfil. En el medio hubo tiempo para Zuculini primero y para Enzo Fernández después. El destino quiso que Ponzio diga presente el día de la vuelta olímpica. De La Cruz brilló hasta su lesión. Palavecino terminó siendo una fija luego de un semestre de adaptación. Con su verstilidad, Simón supo jugar de lateral derecho, hizo la banda y algún partido jugó de extremo. Demostró ser un proyecto sin techo, igual que Rollheiser. Carrascal tuvo sus chances y pasó a ser una buena opción cuando le tocó ingresar desde el banco. Braian Romero terminó con un muy buen promedio de gol.

 

River es el campeón de la Liga Profesional 2021

River es el campeón de la Liga Profesional 2021

 

 

Ante este abanico de posibilidades hay que decir, por si hiciera falta aclararlo, que el artífice de todo esto se llama Marcelo Gallardo, que supo reinventarse ante tantas adversidades, sus jugadores respondieron ante tantos ajustes y construyó un equipo a imagen y semejanza. Como mínimo, el Muñeco se ganó el derecho a decidir qué hacer con su futuro. 

El que más puntos sumó, el que más partidos ganó, el que más goles hizo, el que mejor diferencia de gol tiene, el jugador que más goles hizo, la figura del campeonato. River es campeón, no tuvo rivales ni competencia. River y Gallardo ya no se deben nada.

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