Thiago Almada, el héroe silencioso del Centenario que se hace lugar a fuerza de fútbol en la Selección Argentina
Tras integrar el equipo campeón del mundo, pasó por una suerte de "ostracismo" en la Albiceleste hasta volver con todo y convertirse en opción destacada para Lionel Scaloni.

THIAGO ALMADA le dio a la Selección Argentina el valioso triunfo en el Centenario contra Uruguay que la puso con un pie y medio en el Mundial de 2026. Su derechazo cruzado al ángulo izquierdo del arquero Sergio Rochet se convirtió en una verdadera obra de arte además servir para firmar el 1-0 definitivo.
Desde los días previos se manejaba la posibilidad de que el pibe de Fuerte Apache tuviera una nueva oportunidad como titular, tras la fallida experiencia en el encuentro con Venezuela en Maturín. Aquella tarde de octubre de 2024 las condiciones se desnaturalizaron por la torrencial lluvia que convirtió el campo en una piscina y condicionó su actuación.
Por eso, podría decirse que el entrenador Lionel Scaloni"le debía" otra chance para demostrar su valía, algo que pudo hacer ante la ausencia de Lionel Messi. Almada fue figura y manejó los hilos futbolísticos de la Albiceleste, más allá del golazo de su autoría.
Después de haber integrado el elenco campeón del mundo en Qatar, al que ingresó "por la ventana" junto con Ángel Correa por las lesiones de Giovani Lo Celso y Nico González y se dio el lujo de disputar unos minutos, entró en una suerte de ostracismo con participaciones cada vez más espaciadas.

Inclusive se quedó afuera de la Copa América de Estados Unidos para ser líder de la Sub 23 de Javier Mascherano que participó de los Juegos Olímpicos de París.

Pero en silencio volvió a ganarse su sitio por sus grandes actuaciones en Atlético Mineiro, donde fue campéon de la Copa Libertadores antes de emigrar a Lyon de Francia. Vive un presente en el que Scaloni le da protagonismo y todo indica que estará desde el vamos nuevamente en el clásico contra Brasil.
El ex Vélez está llamado a ser uno de los grandes protagonistas de la renovación Albiceleste de cara al inexorable recambio de piezas que incluirá con el tiempo al mismísimo Messi, justamente el hombre al que reemplaza en esta doble fecha de Eliminatorias pero que no parece representarle ningún tipo de presión negativa.







































