Selección Argentina

Revelación: quién fue el jugador número 27 de Argentina en el Mundial

Marcos Acuña hizo una impactante confesión al conmemorar los 9 meses de la obtención de la Copa.

Por Redacción EG ·

18 de septiembre de 2023

LA SELECCIÓN ARGENTINA ganó con estricta y absoluta justicia el Mundial 2022. Sin dudas fue el mejor equipo de la competencia y el premio que se llevó de Qatar fue el que merecía.

Lionel Scaloni logró amalgamar piezas que brillaron individualmente y que conformaron un conjunto insuperable. Por eso superó a todos sus rivales, más allá de algunos guiños del destino y de la suerte que quizá hayan cumplido su papel.

El fútbol es un terreno propicio para las cábalas, sobre todo el argentino. Muchos hinchas e incluso protagonistas tienen alguna costumbre que no pueden alterar o amuleto al que recurrir, y le confieren además una decisiva injerencia en el resultado, como si las cosas no dependieran estrictamente de los futbolistas.

El minuto 123 de la final disputada el 18 de diciembre de 2022, hace exactamente 9 meses, quedará marcado en la memoria de todos: allí se produjo la monumental atajada de Emiliano Martínez ante Kolo Muani, que evitó el cuarto gol de Francia que hubiese puesto fin a la ilusión Albiceleste.

 

La inolvidable atajada de Dibu Martínez a Kolo Muani.
 

Un observador protagónico de esa situación fue Marcos Acuña, que había ingresado a los 19' del segundo tiempo por Ángel Di María y que, ante la inminencia de lo que era la interrupción de un sueño, echó mano a un recurso inesperado.

"En la atajada de Dibu contra Francia yo estaba detrás de Kolo Muani y cuando le pega no me quedó otra que decirle: 'Kiricocho'", relató el futbolista de Sevilla en una entrevista con el programa Llave a la eternidad, de TNT Sports.

 

Imagen Acuña reveló que recurrió a una cábala para neutralizar a Kolo Muani en la atajada de Dibu.
Acuña reveló que recurrió a una cábala para neutralizar a Kolo Muani en la atajada de Dibu.
 

¿Pero qué o quién es Kiricocho? La historia se remonta a los años '80 y nació en el seno del Estudiantes de Carlos Bilardo. La palabra se suele pronunciar para darle mala suerte a un rival y que éste falle a la hora de resolver una situación.

Kiricocho era un hincha del Pincha en la década del 70 y que al parecer tenía poca fortuna. El inefable Doctor, cuando era DT del cuadro de La Plata, lo enviaba a recibir a los rivales para transmitirle su mala vibración y allí quedó sellada su leyenda, que trascendió a Estudiantes y se convirtió en poco menos que universal.

Ahora, no sólo los fanáticos sino hasta los jugadores como Acuña recurren a Kiricocho para que subsane lo que ya quedó fuera de su alcance. Y en el caso del defensor campeón del mundo, al parecer rindió sus frutos.

IMAGEN DE PORTADA: Odd ANDERSEN / AFP