Dos roturas de ligamentos en un partido, los antecedentes del caso San Lorenzo
El Cuervo sufrió las lesiones de Ezequiel Cerutti y Gastón Hernández en el empate ante Boca en La Bombonera.
La lesión del ligamento cruzado anterior se ha convertido en una verdadera epidemia para el fútbol argentino en el inicio de este año. Este tipo de afección se produce cuando el ligamento se distiende o se desgarra parcial o completamente, siendo el desgarro completo la forma más habitual y grave de esta lesión. Los especialistas señalan que los mecanismos causantes más frecuentes incluyen los cambios rápidos de dirección, las paradas bruscas, las malas caídas tras un salto o los impactos directos sobre la rodilla.
La temporada 2026 está marcando un récord preocupante de inactividad para los planteles profesionales, ya que se han contabilizadodoce casos en apenas los primeros 70 días del año. La situación crítica en los departamentos médicos se profundizó este miércoles tras confirmarse que Ezequiel Cerutti (segunda rotura) y Gastón Hernández (tercera en su carrera), ambos futbolistas de San Lorenzo, se sumaron a la extensa lista de bajas por esta misma patología.
En el Ciclón se recuerda cuando a finales de octubre de 2010 los defensores Gastón Aguirre y Fernando Meza sufrieron graves lesiones en sus rodillas derechas, padeciendo ambos la rotura de ligamentos cruzados y colaterales de manera casi simultánea, lo que derivó en intervenciones quirúrgicas y una inactividad de seis meses.
El caso de Gastón Aguirre fue particularmente dramático, ya que la lesión se produjo durante un entrenamiento el 24 de octubre, apenas poco tiempo después de haber regresado a las canchas tras recuperarse de una rotura en el tendón de Aquiles. Esta recaída marcó la tercera vez que el defensor debió operarse de los ligamentos en poco más de un año, enfrentando incluso complicaciones severas donde su propio organismo rechazaba el injerto de la rodilla.
Por su parte, la desgracia de Fernando Meza ocurrió en el marco de la alta competencia, precisamente durante el clásico contra Huracán el 20 de octubre. La pérdida de ambos centrales en una misma semana dejó un vacío difícil de llenar para el conjunto de Boedo, subrayando una vez más cómo la fragilidad de los ligamentos puede ensañarse con un mismo equipo en un periodo de tiempo extremadamente corto.
Este alarmante registro de lesiones en el inicio del 2026 encuentra su antecedente más cercano y llamativo en lo ocurrido durante la temporada 2024. En aquel entonces, los futbolistas de Platense, Raúl Lozano y Ciro Rius, protagonizaron un hecho inédito al sufrir la rotura del ligamento cruzado anterior de sus rodillas, derecha e izquierda respectivamente, en el mismo partido frente a Lanús.
La fatalidad de aquel encuentro se dio bajo una secuencia de eventos casi inverosímil: Lozano, quien comenzó como titular, debió abandonar el campo a los 15 minutos de juego tras lesionarse. Su reemplazante directo fue Ciro Rius, quien increíblemente también tuvo que ser retirado en camilla apenas en el minuto 31, dejando su lugar a Lisandro Montenegro tras romperse los ligamentos en una acción fortuita pocos instantes después de haber ingresado.
Este historial de infortunios en el fútbol argentino tiene su antecedente más recordado en la máxima categoría durante un Superclásico de octubre de 2012. En aquel encuentro correspondiente a la fecha 12 del Torneo Inicial, tanto Ramiro Funes Mori como Martín Aguirre fueron víctimas de sendas roturas de ligamento, lo que condicionó prematuramente el esquema del equipo millonario.
La fatalidad golpeó de manera consecutiva en el inicio del derby, obligando a River a realizar dos modificaciones en apenas 15 minutos de partido. A los 4 minutos, Funes Mori debió abandonar el campo tras caer mal en un salto, siendo reemplazado por González Pirez, mientras que a los 13 minutos fue el turno de Martín Aguirre, quien dejó su lugar a Ariel Rojas tras confirmarse la gravedad de su lesión ligamentaria.
Por su parte, la desgracia también alcanzó al club Tigre en octubre de 2017, durante un encuentro ante Rosario Central que terminó con dos jugadores afectados en sus rodillas en un caso que, si bien fue impactante, no llegó a la gravedad extrema de lo sufrido por el Calamar. Aquella jornada quedó marcada por la salida prematura de dos futbolistas que ocupaban la misma zona del campo de juego en un lapso muy breve.
El primero en caer fue Ezequiel Rodríguez, quien a los 43 minutos del primer tiempo sufrió la lesión al disputar una pelota con Germán Herrera. Instantes después, el defensor fue reemplazado por Esteban Giambuzzi, quien apenas pudo completar el período inicial y disputar un solo minuto del complemento. En una acción desafortunada, Giambuzzi intentó rematar un balón ingresando al área y chocó con Washington Camacho, lastimándose seriamente la rodilla izquierda.
Finalmente, el parte médico oficial de aquella tarde aclaró el panorama para el Matador: Giambuzzi fue diagnosticado con un esguince del ligamento interno de la rodilla izquierda, mientras que la peor parte se la llevó Ezequiel Rodríguez con la rotura del ligamento cruzado anterior y meniscos de la rodilla derecha.
Un antecedente recordado en el ámbito internacional ocurrió en abril de 2017, durante un partido de la Europa League entre el Manchester United y el Anderlecht. En aquella jornada europea, el equipo inglés sufrió un golpe devastador al perder simultáneamente a dos de sus figuras principales: el delantero sueco Zlatan Ibrahimovic y el defensor argentino Marcos Rojo.
El parte médico oficial emitido por el club tras el encuentro confirmó la gravedad de lo sucedido, detallando que las pruebas realizadas determinaron que tanto Rojo como Ibrahimovic sufrieron una fractura significativa del ligamento de la rodilla. Ambos futbolistas requirieron ser tratados por especialistas en los días posteriores, marcando un hito de mala fortuna para el plantel conducido en aquel entonces por José Mourinho, que perdió a dos pilares fundamentales de su estructura en un mismo compromiso internacional.
La racha de infortunios también se trasladó al fútbol femenino, con un episodio que afectó a las jugadoras del Bristol City durante su partido del año 2020 frente al Liverpool. En un comunicado que conmocionó a la liga inglesa, el club confirmó que dos de sus futbolistas sufrieron la misma lesión de gravedad en un lapso de tiempo sumamente reducido.
Las víctimas de esta coincidencia médica fueron la defensora Meaghan Sargeant y la delantera Elise Hughes, quienes fueron diagnosticadas con la rotura del ligamento cruzado anterior. Este caso se sumó a la lista de antecedentes históricos donde un mismo equipo pierde a dos piezas clave por la misma patología en una sola jornada, subrayando la vulnerabilidad de los atletas ante este tipo de traumatismos, sin distinción de género o categoría.
Otro caso de gran impacto en el fútbol inglés fue el del Aston Villa, ocurrido también en enero de 2020. Durante un cotejo frente al Burnley por la Premier League, la institución de Birmingham confirmó una doble fatalidad médica que marginó a dos de sus figuras por el resto del calendario competitivo.
En aquel encuentro, tanto el experimentado arquero Tom Heaton como el delantero brasileño Wesley —quien incluso había marcado un gol en ese mismo partido— sufrieron importantes daños en los ligamentos de la rodilla. La gravedad de las lesiones obligó a ambos futbolistas a pasar por el quirófano y enfrentar una extensa recuperación, dejando al equipo diezmado en dos posiciones neurálgicas del campo de juego durante toda la segunda mitad de la temporada.
Finalmente, en el plano de las selecciones nacionales, el comienzo de las eliminatorias para la Copa del Mundo de 2026 dejó un saldo agridulce para el conjunto paraguayo. A pesar de que Paraguay derrotó en Asunción a Bolivia por 1 a 0 con un gol de Antonio Sanabria, lo que inicialmente se perfilaba como una jornada de celebración se transformó en una noche negra debido a las graves lesiones sufridas por dos integrantes fundamentales del equipo guaraní.
La primera de las bajas sensibles fue la de Alberto Espínola, futbolista de Colón de Santa Fe, quien debió retirarse del campo a los 67 minutos. En una acción desafortunada, el lateral intentó volver sobre sus pasos para recuperar un balón y su rodilla se le trabó, confirmándose posteriormente el diagnóstico de rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha.
Casi en simultáneo, la fatalidad alcanzó a Héctor Villalba, jugador de Libertad, quien en una jugada dividida trabó una pelota con un rival y sufrió una torsión en su rodilla izquierda. Tras los estudios de rigor, se constató que Villalba padeció la misma lesión que Espínola, cerrando una jornada de Eliminatorias marcada por el dolor de dos de sus protagonistas, quienes se sumaron a esta preocupante tendencia de dobles lesiones ligamentarias en un mismo compromiso.
FOTO DE PORTADA: BAIRES




































