Bakú, el callejero que ilusiona a Franco Colapinto: las claves del circuito
La Fórmula 1 se muda a Azerbaiyán, donde el argentino sumó sus primeros puntos en la Máxima.

FRANCO COLAPINTO retorna este fin de semana al circuito callejero de Bakú, escenario donde en 2024 dio su gran golpe en la Fórmula 1 al sumar sus primeros puntos en la categoría en la que significó su segunda carrera tras debutar en Monza con Williams.
Caracterizado por su dificultad y los accidentes frecuentes que allí suceden, la pista cuenta con curvas de 90 grados y tramos estrechos, pero también con una larga recta de 2.2 kilómetros en la que los autos llegan a alcanzar los 360 kilómetros por hora. La Curva del Castillo es reconocida por el reto que plantea para los pilotos.
A diferencia de Monza, donde el motor hizo prácticamente imposible que Alpine pueda competir, el gran desafío en Bakú será la configuración del monoplaza: quien logre el mejor equilibrio entre potencia y carga aerodinámica para afrontar un trazado tan diverso se verá beneficiado.

El último año Franco experimentó en el GP de Azerbaiyán las dos caras de la moneda. Protagonizó un accidente en la primera práctica libre al perder el control en la curva cuatro y colisionó el costado izquierdo del monoplaza, pero se repuso y alcanzó la Q3 para largar octavo.
En la carrera, sobrepasó a su hoy compañero Pierre Gasly y a Nico Hülkenberg y aprovechó un accidente entre Checo Pérez y Carlos Sainz para finalizar 8° y llevarse 4 puntos, los primeros para un piloto argentino después de 42 años.
El trazado consta de 6 kilómetros, 20 curvas y 2 zonas de DRS. Charles Leclerc logró el récord de vuelta en 2019 al girar en 1:43.009.






































