100 años de El Gráfico

Fotógrafos: Ricardo Alfieri

Por Redacción EG · 31 de mayo de 2019

La historia y la obra de un gigante del periodismo y uno de los pilares de la centenaria vida de El Gráfico. Ricardo Alfieri nos transmite los secretos de sus fotos más famosas. Por Carlos Irusta.

Cumplió 50 años con la fotografía, siempre en Editorial Atlántida. Lo festeja exhibiendo su obra en una exposición. Ya asistieron 28.000 personas.

Las fotos de Don Ricardo

Test: ¿cuánto tarda usted en leer esta línea? Haga el cálculo. Si lo ha hecho rápido, a lo sumo empleó siete segundos. En esos siete segundos el Universo ya se ha transformado y jamás será el mismo nuevamente. Usted está algo más viejo, un Jumbo partió del aeropuerto Kennedy de Nueva York y ya recorrió 583 metros en el aire, un niño dio su primer berrido, el sol se ha desplazado, un tren que está marchando a cien kilómetros por hora se trasladó 194 metros. Y es posible que también dentro de esos siete segundos, una mirada rutinaria y solitaria encontró a otra y haya nacido el amor...

Guillermo Vilas. RAQUETAZO. "Me fui para despuntar el vicio. Fue el partido Vilas-McEnroe, en 1983. Me senté en primera fila con un teleobjetivo de 300 milímetros, y en lugar de sacarla con un 500 de velocidad —lo lógico—, le puse nada más que 300."

Guillermo Vilas. RAQUETAZO. "Me fui para despuntar el vicio. Fue el partido Vilas-McEnroe, en 1983. Me senté en primera fila con un teleobjetivo de 300 milímetros, y en lugar de sacarla con un 500 de velocidad —lo lógico—, le puse nada más que 300."

Ahora le propongo un ejercicio mucho más difícil. Le ruego que preste atención. Tome un segundo. Sí, un segundo, nada más que uno solo. Divídalo por 500. Pero divídalo en 500 partes, no haga trampas. ¿Se animó? Sí, seguro. Pero también es seguro que no pudo ni darse una idea... ¡Es que un segundo dividido en 500 partes casi no existe!

Y sin embargo, una unidad compuesta de sensibilidad-ojo-cámara, un todo compacto y único, logró atrapar y congelar para siempre cosas que seguramente usted y yo —al fin y al cabo, simples mortales— ni hubiéramos apreciado. Un raquetazo de Vilas que se dibuja con un espíritu juguetón. Un auto perpendicular a la tierra, dispuesto a caerse para siempre. Un chasquido torrentoso de agua sepultando a un golfista. Un abrazo del alma... Y todo apenas en esa partecita invisible de un segundo dividido por quinientos...

1978. Final del Mundial. Ricardo Alfieri el día que realizó su foto más famosa.

1978. Final del Mundial. Ricardo Alfieri el día que realizó su foto más famosa.

Bueno, m'hijo, pero usted exagera. Es cuestión de suerte. ¿Qué quiere que le diga?

—¿Suerte? No, no creo en eso, para mí usted es casi un brujo, un...

—No. Yo soy un fotógrafo afortunado, qué sé yo. ¿Sabe las veces que me di cuenta de que tenía una gran foto recién al revelarla?

—Y algunas veces, lo habrán puesto triste...

—Sí. Triste sí. Por ejemplo, aquel domingo en Olavarría, cuando lo vi saltar una zanja para saludar a sus hinchas. "Me perdí la foto", pensé. Entonces me dije: "Bueno, lo agarro cuando salte de nuevo. Va a salir mejor, porque se le va a ver la cara". Puse el foco de la cámara a 7 metros, esperé y lo retraté. Un rato más tarde supe que había sacado la última foto de mi amigo Juan Gálvez con vida. Por supuesto, no pensé en la foto. Pensé en mi amigo. Era una buena persona...

EL SALTO DE LA MUERTE. "Yo todavía andaba con las ya viejas Speedgraph, que solamente cargaban doce fotos. Y no era automática: había que medir los metros y disparar. Cuando Juan Gálvez saltó para saludar a sus hinchas, creí que me había perdido la foto, pero pensé que esperándolo lo iba a hacer mejor: con la cara hacia la cámara. Fue la última foto de Juan —gran amigo mío— y una de las que más me dolió: era marzo de 1963, en Olavarria…¨

EL SALTO DE LA MUERTE. "Yo todavía andaba con las ya viejas Speedgraph, que solamente cargaban doce fotos. Y no era automática: había que medir los metros y disparar. Cuando Juan Gálvez saltó para saludar a sus hinchas, creí que me había perdido la foto, pero pensé que esperándolo lo iba a hacer mejor: con la cara hacia la cámara. Fue la última foto de Juan —gran amigo mío— y una de las que más me dolió: era marzo de 1963, en Olavarria…¨

—Comprendo: ¿Le puedo pedir un recuerdo feliz?

—Sí. Siempre me sentí feliz cada vez que salía para una nota. Hoy a los 74 pirulos también estoy feliz cuando agarro el violín (así llama él a su cámara).

—Sí, claro. Pero alguna foto que...

—¿Me haya hecho reír? Sí... (Y se ríe). Yo quería hacer una foto de golf, pero con un efecto raro: el golfista dándole a la pelotita en una laguna, levantando un torrente. Una mañana en Palermo se lo propuse a un profesor amigo, Ricardo Rossi. Se cambió de ropa, yo me puse en calzoncillos, nos metimos en una laguna y la hicimos. Pero todavía pienso que "la foto" era alguien que nos hubiera sacado a los dos.

PETROLEO. "Fue, seguramente, una de las situaciones más cómicas y curiosas que viví. ¡Para lograrla, me tuve que meter en calzoncillos en una laguna para sacarla! La hice con una Rollei Flex de 6 milímetros por 6, una cámara muy noble, que lamentablemente ya casi no se usa. Apenas tiré dos fotos —nada más que dos—, porque de otra forma hubiera terminado bañado por completo. Salió tal cual la habla soñado. Todavía me da gracia..."

PETROLEO. "Fue, seguramente, una de las situaciones más cómicas y curiosas que viví. ¡Para lograrla, me tuve que meter en calzoncillos en una laguna para sacarla! La hice con una Rollei Flex de 6 milímetros por 6, una cámara muy noble, que lamentablemente ya casi no se usa. Apenas tiré dos fotos —nada más que dos—, porque de otra forma hubiera terminado bañado por completo. Salió tal cual la habla soñado. Todavía me da gracia..."

—Y alguna será la más querida, la más...

—¿Popular?

—Sí, la más querida y...

—La más querida y la más popular es "El abrazo del alma". Es un clásico. Me la piden siempre. Yo trabajaba como fotógrafo del Mundial '78, pero también hacía mis cositas para EL GRAFICO. Cuando terminó Argentina-Holanda todos los demás chicos salieron como chicotazo con sus cámaras. Yo, que estaba cansado de tantas horas de estar sentado, tardé algo más. Fui al centro de la cancha, vi abrazados a Fillol y Tarantini, y apreté. Recién al otro día, lunes, cuando fui a la Editorial, me di cuenta de lo que había hecho. Mi hijo, Ricardito, me esperaba con una sonrisa: "¿Papá, viste esto?". Ahí nos dimos cuenta del muchacho sin brazos que se arrimaba a ellos. La ampliamos y —lógicamente— la publicamos. Cosa del destino. Yo...

 

ANTES DEL ABRAZO DEL ALMA I. Suena el pitazo final Tarantini se acerca a Fillol.

ANTES DEL ABRAZO DEL ALMA I. Suena el pitazo final Tarantini se acerca a Fillol.

 

ANTES DEL ABRAZO DEL ALMA II. Tarantini se arrodilla para compartir el momento con el Pato.

ANTES DEL ABRAZO DEL ALMA II. Tarantini se arrodilla para compartir el momento con el Pato.

 

EL ABRAZO DEL ALMA. "La saqué con un teleobjetivo de 135 milímetros a 250 de velocidad y con un diafragma de 2.8. Logró el Premio Cannon a la mejor foto del Mundial '78 entre 40.000 candidatas. El hincha es Víctor Dell'Acquila. Esta es mi foto más popular. Un señor mandó una carta desde España dirigida a 'El que sacó el abrazo del alma', sin dirección. La carta llegó..."

EL ABRAZO DEL ALMA. "La saqué con un teleobjetivo de 135 milímetros a 250 de velocidad y con un diafragma de 2.8. Logró el Premio Cannon a la mejor foto del Mundial '78 entre 40.000 candidatas. El hincha es Víctor Dell'Acquila. Esta es mi foto más popular. Un señor mandó una carta desde España dirigida a 'El que sacó el abrazo del alma', sin dirección. La carta llegó..."

 

DESPUÉS DEL ABRAZO DEL ALMA. El nombre "El abrazo del alma" fue idea de Osvaldo Ardizzone, periodista de El Gráfico y amigo de Alfieri.

DESPUÉS DEL ABRAZO DEL ALMA. El nombre "El abrazo del alma" fue idea de Osvaldo Ardizzone, periodista de El Gráfico y amigo de Alfieri.

—Había retratado al mismo personaje diez años antes.

—Sí, ¿qué cosa, vio? Un abrazo entre J. J. López y Anzarda, River 3-Racing 2. Esa la descubrieron los muchachos de EL GRAFICO mirando fotos viejas. Una casualidad.

INCREIBLE. Ricardo Alfieri había sacado una foto similar en 1970. En l triunfo de River 3 a 2 sobre Racing, en el festejo de uno de los goles, Víctor Dell'Aquila , el hombre sin brazos de "El Abrazo del Alma", salta a abrazar a J.J.López y Anzarda, que ese día debutaba.

INCREIBLE. Ricardo Alfieri había sacado una foto similar en 1970. En l triunfo de River 3 a 2 sobre Racing, en el festejo de uno de los goles, Víctor Dell'Aquila , el hombre sin brazos de "El Abrazo del Alma", salta a abrazar a J.J.López y Anzarda, que ese día debutaba.

¿Casualidad? Un fin de semana fue a cubrir la Vuelta de Santa Fe. El cronista —Alberto Salotto— le previno: "Quedate tranquilo, no te matés". Para él "no matarse" en una nota es una frase casi obscena. Preguntó dónde había un tramo de tierra. "En Casilda", le contestaron. Entonces... mejor cuéntela usted, Maestro.

—Sí, si no me decís "Maestro". Es... demasiado, ¿sabés?

—Bueno. Cuéntela, don Ricardo.

—Me dijeron que a las doce de la noche salía el auxilio. Los muchachos me llevaron y a las tres de la mañana llegamos a Casilda. Me dejaron en la ruta y se fueron. Hacía un tornillo bárbaro. "¿Qué diablos venís a hacer acá?", me decía a mí mismo. Me sentía como un loco, un trastornado. Cuando aclaró, encontré un puestero, o algo así. "Guarda, por allá está bravo, hay muchos lomos de burro", me dijo. Miré el reloj, estaba por largar la carrera y ese "por allá" era un montonazo de cuadras. Caminé como pude, porque, lógicamente, los autos llegarían rápido. Yo tenía un rollo de sólo 12 fotos (en esa época no había ni motor ni esos chiches de ahora), y por fin llegué. Hice a los diez primeros, me quedé con dos fotos y fui con una gente que estaba cerca. Me invitaron con unos mates, yo estaba muerto de frío. Al rato los autos empezaron a venir más espaciados y para aprovechar las dos fotos que quedaban, me agaché en el suelo, a un costadito de la ruta —tampoco había teleobjetivo, se imagina—y... ¡el auto que venía se da vuelta! Cuando la vi revelada me dije: "Qué suerte tenés, Ricardo... "

LOMO DE BURRO. "Vuelta de Santa Fe (1950). Fui hasta Casilda porque allí había tierra y podían darse mejores efectos. Me quedaban sólo dos fotos cuando tomé ésta, con una Speedgraph. El piloto —Víctor Marchesich— falleció después."

LOMO DE BURRO. "Vuelta de Santa Fe (1950). Fui hasta Casilda porque allí había tierra y podían darse mejores efectos. Me quedaban sólo dos fotos cuando tomé ésta, con una Speedgraph. El piloto —Víctor Marchesich— falleció después."

AI saber le llaman suerte", dice un tango de esos que bailó en la década del '30 y también del '40 con su orquesta favorita, la de Carlos Di Sarli. El muchacho nacido en Barracas —29 de mayo de 1912—, que a los 24 compró su primera maquinita de fotos y que casi por casualidad se hizo reportero gráfico en Editorial Atlántida, se crió con severos códigos de conducta

 

1959. En el predio de Don Torcuato donde Brasil concentraba durante el Sudamericano del 59, un joven Pelé acepta la propuesta del fotógrafo Ricardo Alfieri y se sube a un triciclo para la inmortalidad.

1959. En el predio de Don Torcuato donde Brasil concentraba durante el Sudamericano del 59, un joven Pelé acepta la propuesta del fotógrafo Ricardo Alfieri y se sube a un triciclo para la inmortalidad.

 "Yo me casé a los 28 años, un 11 de enero. ¿Y sabe qué? Una semana antes, el 5, le había dado a mi vieja todo el sueldo. Era un hombre ya, pero en casa se mantenía esa conducta. El sobre con la guita a los viejos. Jamás fumar delante de ellos. Y a las siete y media de la tarde —pasara lo que pasara— todos juntos cenábamos a la mesa. No faltaba nadie." Quizá se entienda entonces su rígida disciplina, esa madrugada en pleno campo muriéndose de frío sólo porque "en una de ésas" tenía la foto...

—¿Sabe qué? Yo nunca hice una exposición. Me daba como vergüenza... ¿vio? ¿Y sabe qué me gustaría?

—No, no me imagino.

—Y... que los pibes jóvenes, los nuevos reporteros gráficos se arrimaran a pedirme algún consejo. Me encantaría dar algo de lo que sé...

INDIFERENCIA. "Se jugaba Boca-Huracán, durante la Guerra de las Malvinas (1982). Al entonarse el Himno Nacional, justo vi a este pibe. Por supuesto, no le dije nada: apunté y gatillé, para que fuera espontánea. El padre de este pibe se enteró de la exposición porque un hermano suyo lo llamó desde Trelew, Chubut, diciéndole que había visto la foto por televisión. Al otro día vinieron a la exposición. ¿No es realmente bonita?"

INDIFERENCIA. "Se jugaba Boca-Huracán, durante la Guerra de las Malvinas (1982). Al entonarse el Himno Nacional, justo vi a este pibe. Por supuesto, no le dije nada: apunté y gatillé, para que fuera espontánea. El padre de este pibe se enteró de la exposición porque un hermano suyo lo llamó desde Trelew, Chubut, diciéndole que había visto la foto por televisión. Al otro día vinieron a la exposición. ¿No es realmente bonita?"

—¿Y qué les diría? ¿O qué le aconseja al que quiere empezar...?

—Que jamás ande fumando mientras saque fotos. Que esté atento. Que deje volar la imaginación. Y que vea en esta exposición cómo un hombre solo puede llegar a hacer todo esto...

¨La exposición¨, como dice él, abarca sólo una parte de sus 50 años de periodista gráfico. En una galería de 33 metros de largo y 9 de ancho se están mostrando 120 fotografías y más de 50 recuerdos —desde la camiseta de Gatti al pantalón de Alí— con un aluvión de público. "Llevo cuatro años en este Centro Cultural de Las Malvinas", dice el coordinador general, Horacio Dobarro. "Esto es increíble? ¿Sabe cuál era el record? Cuanto mucho, tres mil visitantes en total. En una semana, desfilaron por aquí (Florida 753, casi avenida Córdoba) unas... 128.000 personas!. Como la exposición cierra el 15 de septiembre, calculamos que el número puede llegar a doblarse... En Buenos Aires, sólo lo habrá superado la muestra de Dalí".

 

Ricardo Alfieri.

Ricardo Alfieri.

Aquella primera cámara de fotos pasó a manos de otra persona. La vendió, para adquirir una nueva. Y aunque hoy posee dos Leikas, una Rolleiflex y una Nikkon ("Con motor, aunque no la uso, soy chapado a la antigua", confiesa), se emocionó hasta llorar cuando el día de la inauguración apareció don José con un paquetito. "Esta máquina siempre fue suya", le dijo. Y le dio aquella primera máquina. Don José es el padre de Aldo Abaca, actual subjefe de la sección Fotografía de Atlántida.

—¿Y cómo no me voy a emocionar, m'hijo? En seguida la puse en una vitrina, ¿vio?

MAGIA. "Esta es una travesura del 'loco' Batey frente a Héctor Scotta, en la cancha de San Lorenzo. Esto demuestra definitivamente que el fotógrafo tiene que estar siempre muy atento a todo y no bajar los brazos. Yo me jubilé en 1977 Y aún hoy mantengo una norma: llegar bien tempranito y tener los ojos atentos. Es que a veces surge la foto y otras es el fotógrafo quien la sabe encontrar. Esta —además de todo— me divierte mucho".

MAGIA. "Esta es una travesura del 'loco' Batey frente a Héctor Scotta, en la cancha de San Lorenzo. Esto demuestra definitivamente que el fotógrafo tiene que estar siempre muy atento a todo y no bajar los brazos. Yo me jubilé en 1977 Y aún hoy mantengo una norma: llegar bien tempranito y tener los ojos atentos. Es que a veces surge la foto y otras es el fotógrafo quien la sabe encontrar. Esta —además de todo— me divierte mucho".

 

Este hincha fanático de Independiente ("Cuando voy a una cancha y terminan los partidos me quedo un ratito hasta saber cómo salieron los Rojos") no apela a fórmulas mágicas ("Jamás antes de ir a un partido me privo de la raviolada de mi señora, eso sí: siempre llego diez minutos antes de la hora pactada con los cronistas") y jamás pierde la elegancia ("¿El pañuelo amarillo? No, no es cábala. El color me gusta. José María Muñoz lo hizo popular"). Habla de los monstruos del deporte como lo que han sido y son: sus grandes amigos. "Cassius Clay me invitó a comer en Londres. Una buena persona, ¿eh? A Pelé un día le saque una foto 'de asalto' rodeado por dos rubias admiradoras. Me pidió el rollo. No se lo di, pero lo velé. Y por mucho tiempo me remordió la conciencia. Pelé es un gran amigo, una buena persona... Ni se inmuta ante la tecnología de hoy. "Antes con 12 fotos tenías que hacer los equipos, los goles, los festejos y retratos individuales. Hoy va un pibe a hacer un retrato de un personaje y se manda un rollo de 36 fotos. . ¿El color? No, para mí, es igual. Lo importante está en cómo vea uno las cosas, cómo se las imagina. ¿Sabés que cada vez que voy por la calle ando imaginándome fotos? Y cuando la tengo y no llevo el violín me da una bronca bárbara..."

 

Osvaldo Ardizzone, Alfieri y Barsky.

Osvaldo Ardizzone, Alfieri y Barsky.

No sé cuánto tiempo tardó en leer esta nota. Déjeme pisotear los relojes y terminarla con los cálculos de tantos segundos. ¿Sabe qué pasa? Quise ser original y al final me doy cuenta de que es imposible. No se puede ser original. Con él, maestro de la sencillez, amo de la humildad, laburante por naturaleza, vocacional de su "violín". Sencillo, humilde, laburante... Sí, me falta un adjetivo, un calificativo más... ¿¡Ya sé! ¿Se lo resumo en una palabra? ¡ALFIERI!

 

Por CARLOS IRUSTA (1986).

Temas en esta nota:

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