Javier Zanetti, de punta a punta: la leyenda que se emociona con Messi y cristaliza sueños como dirigente
Lleva más de 40 años en el fútbol y en un diálogo exclusivo con El Gráfico evoca un pasado de sacrificio que devino en éxito, reivindica la faceta social y revela los proyectos que lo ilusionan.

JAVIER ZANETTI evoca, se emociona y recita en exactos cuatro segundos -casi la misma velocidad con la que zurcaba de área a área por la derecha- once nombres que de chico le quitaban el sueño. "Te digo la formación de memoria: Goyén; Clausen, Villaverde, Trossero, Enrique; Giusti, Marangoni, Bochini, Burruchaga, Percudani y Barberón". Ese inolvidable equipo del Independiente del que es hincha y al que contempló en la cancha es otra de las excusas para escucharlo hablar con entusiasmo de fútbol, la gran pasión que lo hizo protagonista de una carrera monumental primero como jugador y ahora como dirigente, con una proyección imposible de dimensionar.
En diálogo con El Gráfico, el Pupi retrocede 40 años en el tiempo, revive imágenes que lo atravesaron como espectador en el templo copero de Avellaneda y afirma que "al Bocha lo tengo como ídolo, lo disfruté mucho y le tengo gran admiración. Lo he cruzado en algunos eventos y con él siempre es un abrazo eterno... Como hincha viví la mejor época de Independiente, una racha histórica en la que se ganó todo, que sentíamos que había un equipo que nos representaba. Fue algo espectacular".

De nuevo, pega el salto de 40 años hacia adelante y se regodea al contar otra experiencia que también atravesó desde la tribuna: la consagración de la Selección Argentina en Qatar 2022.
- Vos también te habrás imaginado en algún momento el poder levantar esa Copa...
- No hay cosa más linda que defender a tu país y yo tuve el privilegio de defenderlo en Mundiales, en Copas América. En cada partido que vestí la camiseta el compromiso siempre fue enorme. Sin dudas, cuando me tocó jugar tenía esa ilusión, ese sueño de poder ser campeón del mundo. No me tocó vivirlo como jugador pero sí como hincha y lo disfruté muchísimo, porque estuve un mes en Qatar con toda mi familia y te puedo asegurar que lo sentí como uno más.
En medio de todo eso, una carrera deportiva de tintes fantásticos, que casi ningún otro colega puede ostentar: más de mil partidos en Primera para ser el argentino con más presencias en la serie A de Italia y el tercero a nivel general. Se convirtió además en el futbolista que más veces jugó con la camiseta de Inter, a la que defendió hasta su retiro, casi a los 41 años, en 849 ocasiones. Con la Albiceleste ocupa el cuarto puesto con 143 compromisos disputados.
Desde 2014 su incidencia en la entidad Nerazzurra trascendió el campo de juego. Ya pasó más de una década desde que se convirtió en vicepresidente, pero no fue magia: "Cuando asumí el rol de dirigente lo primero que tuve en claro fue que me tenía que preparar. Terminaba una carrera de futbolista muy importante, pero se acababa y empezaba completamente de cero. Ahí me di cuenta de que no alcanzaba y era justo que fuera así. Era una faceta nueva y uno se tenía que transformar: me inscribí en una de las universidades más importantes de Italia que es Bocconi. Ahí hice un master y dentro de poco voy a dar una tesis. Eso me ayudó y me abrió un poco la mente para tener una visión mucho más completa, más internacional. Si bien mi carrera de jugador fue exitosa, como dirigente me doy cuenta de que hay muchísimas cosas para hacer en el deporte, en mi caso, el fútbol, y trato de transmitir todo eso que fui y que voy aprendiendo".

UN CUARTO DE SIGLO DE TAREA SOCIAL
El pibe que revocaba paredes como ayudante de albañil y llegó a destacarse en los claustros universitarios es una usina de inquietudes. En realidad, siempre lo fue. Es que hace casi 25 años le dio vida a la Fundación Pupi, una iniciativa de profundo impacto social que creció a la par de su progreso en el fútbol. "No quiero ser un dirigente ligado sólo a la parte deportiva, sino que pretendo tener una visión mucho más amplia que me permita desarrollar mi parte social, la cual vengo llevando adelante desde 2001".
- ¿Qué legado tiene más trascendencia: el deportivo o el humano?
- Van de la mano los dos, porque los valores que tuve siendo jugador de fútbol eran los de transmitir lo que me dio el deporte, en mi caso el fútbol. Traté de tener siempre un comportamiento que me permitiera primero respetar y después ser respetado, y me estoy dando cuenta de eso desde que me retiré: tengo el respeto de todo el mundo del fútbol.
UN PREMIO DE LA ONU
El respeto se traduce en reconocimientos fuera de serie como el que le otorgó hace pocos días la Asamblea General de las Naciones Unidas: el Premio de Impacto Iberoamericano. "Soy el primer deportista argentino en ser reconocido en la ONU por el trabajo de mi Fundación y por todo lo que vengo haciendo; la verdad que es gratificante porque no es fácil llegar a ese contexto tan alto y estoy muy feliz por este premio".

El incesante crecimiento de la Fundación Pupi tiene raigambre familiar, ya que "crecimos con mi esposa Paula de la mano primero asumiendo esta responsabilidad para darle un futuro mejor a todos estos chicos que tienen distintas problemáticas y transmitir los valores del deporte que para mí son fundamentales y constituyen una herramienta que nosotros utilizamos en la Fundación y que a mí me acompañan hasta ahora".
- Las estadísticas son frías pero sirven para dimensionar. ¿Cuál destacarías para demostrar el crecimiento a lo largo de casi un cuarto de siglo?
- Empezamos con 39 chicos y hoy estamos ayudando a más de 1.000, incluso a sus familias, con distintos proyectos y en varias sedes. Hace poco abrimos una en Mar del Plata, no es sólo en Buenos Aires. Tratamos de darles un futuro mejor a través de la educación, la salud, el deporte, que para nosotros es un gran instrumento. A los chicos los llevamos a la mañana a las escuelas, los vamos a buscar, almuerzan con nosotros, por la tarde hacen todo tipo de tareas complementarias, toman la merienda y vuelven a sus casas. Me quedo con un caso muy reciente: tenemos un departamento para los que sufren dependencia de la droga y uno de ellos fue dado de alta. Se presentó con su mujer y sus hijos, tomó el micrófono y lo primero que dijo fue: 'les agradezco porque ustedes me salvaron la vida'. Para nosotros eso no tiene precio.
ESA EMBAJADA ARGENTINA LLAMADA INTER
Zanetti se entusiasma al hablar de las actividades que encara de traje y corbata con igual intensidad y afán que las que ejercía con el pantaloncito corto que dejaba ver sus cuádriceps de gladiador, cincelados a puro sacrificio de décadas en el gimnasio. Entonces cuenta que "me encuentro en un momento de mi carrera importante porque estoy llevando adelante proyectos sociales que a mí me encantan. Trabajo mucho con la gente de marketing, con las relaciones internacionales, tengo una visión más que nada internacional que te brinda otra expectativa y siempre ligado a Inter, que hace cinco o seis años que viene siendo competitivo, ganando títulos, llegando a finales. La verdad que lo más difícil para todos los clubes, que es encontrar una estabilidad, un equilibrio, nosotros lo estamos teniendo. Estamos siempre en la búsqueda".

- Hoy disfrutás a Lautaro Martínez en tu club y vos jugaste con Diego Milito, dos delanteros tremendos...
- Ah, sí, tremendos... Primero, Diego. Estamos hablando de un delantero muy inteligente, el año en que ganamos la Champions League y el triplete fue fundamental, no sólo por los goles sino por el compromiso que tuvo con el equipo, que fue en cada partido determinante. Y Lauti me pone feliz por cómo llegó y por cómo se está manteniendo, porque siempre mejora, siempre quiere más, es el capitán, el referente, y demuestra sentido de pertenenencia. Y que sea argentino y siga siendo el capitán él es un motivo para mí de gran satisfacción. Parece que con Inter los argentinos tenemos un lindo legado desde la época de Helenio Herrera, que fue entrenador del 'Grande Inter', después fueron pasando muchos jugadores y en esta casa nos encontramos un ambiente muy familiar.
- ¿Te pidió consejos Milito para su faceta dirigencial en Racing?
- Con Diego hablo mucho porque más allá de ser compañeros somos amigos, grandes amigos. Hoy está viviendo un presente en Racing que él soñaba, porque es el club que ama. Asumió el compromiso, sé de su capacidad, de su responsabilidad y va a hacer lo imposible para que a Racing le vaya bien, así que estoy contento por el presente que está viviendo.
¿PRESIDENTE DE LA FIFA?
Pero las oficinas milanesas del club que adoptó no son las únicas que transita: también las de la UEFA y de la FIFA, que lo acaba de nombrar como máxima autoridad de la comisión de Responsabilidad Social del Fútbol a nivel mundial. "Para mí es continuar con el legado de lo que vengo haciendo con la Fundación y con el Inter en ese plano y me pone muy feliz", acepta, pero lo pone límites a sus aspiraciones en el ente máximo del fútbol.
- ¿Te gustaría llegar a lo más alto en la FIFA?
- En la FIFA no se me pasa por la cabeza ser presidente porque allí ya estoy adentro. Primero soy miembro de la Comisión de Eventos, que es la que se ocupa de todos los Mundiales, y ahora con este nuevo rol, la verdad es que para mí es un crecimiento constante. Soy una persona agradecida por el lugar que me están dando, así que trato siempre de mantenerme en esos puestos que son importantes para mí y que me ayudan a crecer.
- ¿No ves como un objetivo ser presidente?
- No, la verdad que no lo veo así porque soy un tipo también que está contento con el lugar que ocupa. Mientras las cosas se vayan dando de esta manera, estoy pendiente de seguir creciendo porque soy consciente de que también soy joven y tengo mucho para aprender de gente que tiene mucha más experiencia que yo.

LA SELECCIÓN ARGENTINA Y MESSI
La charla llega en su camino a dos estaciones inevitables: la Selección Argentina y Lionel Messi. Pupi analiza las posibilidades Albicelestes en la cita de Estados Unidos, México y Canadá y se ilusiona al marcar que "por historia Argentina siempre es candidata, pero después de lo que pasó en Qatar al salir campeones, seguramente hay una presión extra. No tengo dudas de que este equipo nos va a representar de la mejor manera porque está obteniendo resultados importantes y vos ves que el grupo está bien, el recambio de jugadores jóvenes también enriquece al fútbol argentino y veo a la Selección de nuevo protagonista en el próximo Mundial".
- Messi tiene 38 años y vos te retiraste a los 40. ¿Cómo ves desde tu propia experiencia de longevidad profesional su esfuerzo para llegar al Mundial de 2026?
- Conociendo a Leo, creo que él se está preparando para el próximo Mundial y a pesar de tener 38 años lo veo con muchas ganas y con mucha pasión, ejerciendo un lugar importante porque es nuestro capitán y un gran referente. Pero está capacitado como para al menos intentar dar lo mejor como siempre lo hizo y ojalá que lo podamos seguir disfrutando también ahí.

- ¿Hay algún aspecto en el que tenga que hacer hincapié más que en otros?
- Él es muy inteligente y va a cuidar todos los detalles. Cuanto más avanza la edad, más importancia le da uno a los mínimos detalles que son los que al final terminan haciendo la diferencia: el cuidado de su parte física, de su alimentación. Pero hoy en día la información que le llega al jugador es mucho más amplia y seguramente tomará los recaudos necesarios como para poder llegar en el mes del Mundial de la mejor manera.
- ¿Qué opinás de la polémica que levantó el hecho de que no jugara el amistoso contra Venezuela y al día siguiente lo haya hecho para Inter Miami?
- Desconozco cómo fue la dinámica, pero se dio así y yo creo que los protagonistas que están ahí saben mejor nadie cómo se dieron las cosas. En definitiva se dieron de esa manera porque todos estaban de acuerdo.
- Leo tuvo un muy lindo gesto con vos después de la final de Qatar...
- Sí, fue algo muy lindo que me tocó vivir porque tuve la suerte y el privilegio de entrar al campo de juego y saludarme con todos los jugadores. Me faltaban Lautaro y él, lo veo a Lauti y cuando estoy yendo hacia él, me tocan de atrás y era Messi. Entonces nos abrazamos y a su mujer y a sus hijos les dije que no sabían el padre y el esposo que tienen. Le agradecí porque nos hizo felices a millones de argentinos que queríamos ver esa imagen: Messi levantando la Copa del Mundo.
Antes de la despedida se entregó con ganas a la producción fotográfica y hasta posó con la única tapa de El Gráfico de la que fue protagonista, en 2011, con la camiseta de Inter en el pecho y la estampa de lo que anuncia el título: "El mito Zanetti". "Jaja, me acuerdo, me acuerdo de eta tapa! Es una reliquia esto!", dice con la sonrisa que nunca lo abandona y que es sinónimo del optimismo que le sirvió de bandera para lograr cada cosa que se propuso desde su glorioso pasado en la cancha hasta su brillante presente como dirigente y, en definitiva, hombre de bien.

PRODUCCIÓN FOTOGRÁFICA: GONZALO COLINI







































