Las Entrevistas de El Gráfico

1965. Pelé (y sus confesiones)

Por Redacción EG · 14 de junio de 2019

El periodista El Veco acuerda una entrevista en Chile con el mejor jugador del mundo . “¡Podemos preguntar cualquier cosa”? –Lo que Ud. quiera”. Damas y caballeros con ustedes: Pelé.

Son las 12 y sigue en su habitación. Es el más dormilón del Santos. Pelé sabe que se gana bien su largo descanso. Estamos frente a la habitación 412 del hotel Crillón, un hotel con candado para la curiosidad de los hinchas chilenos. A través de la puerta llega "El Orangután" en la voz de Chico Novarro. Juan Rego, el argentino que atiende al Santos en sus giras por América, llama con un aplauso. Pelé viste un calzoncillo celeste y está danzando ante Lima y Dorval al compás de la música. La impresión de un hombre feliz, sin problemas, nos impacta. ¿Qué problemas puede tener Pelé?

Lo ve a Rego y se inclina:

— ¡Oh, Buda!

Rego (bastante obeso) es "Buda" para Pelé, afecto a poner  apodos con risueña eficacia.

 — ¡Oh, Gran Papá! —le responde. Hay dos reverencias y en seguida un abrazo. Rego nos presenta (debe ser la décima vez que nos presentan a Pelé) y convenimos la hora del reportaje: a las 14.30 en el bar del hotel.

 

"Buda" y "Gran Papá". Rego y Pelé. Un argentino y un brasileño. Dos grandes amigos.

"Buda" y "Gran Papá". Rego y Pelé. Un argentino y un brasileño. Dos grandes amigos.

 

Nos vamos. Pelé sigue danzando y festejando a “Buda", su amigo argentino, su futuro socio para instalar un negocio —ramo no resuelto-- en Buenos Aires.

Volvemos a las 14.20. Pasan nueve minutos. Por la puerta de entrada al hotel aparece Pelé, apurado. Nos ve y sonríe, haciendo una indicación al reloj: a tiempo.

Había ido al cine Cervantes de la capital chilena para ver "La pantera rosa". Quince minutos antes de finalizar la película dejó el cine. Pelé no hace esperar a nadie cuando acuerda una cita. (Es cierto.)

Una hora de preguntas. Una hora para el examen. Humilde, optimista, amplio, nacionalista, compañero, brasileño... muy brasileño, sin que la apreciación pueda tener tono crítico. Ama lo suyo, defiende lo suyo, cree en lo suyo.

 — ¿No está cansado de los reportajes? —No; los necesito.

— ¿Por qué? —Para hacer amigos; el día que Pelé no juegue más se olvidarán de él y entonces quedará Edson Arantes do Nascimento, ¿me entiende?... ¡Qué puede ser de la vida si uno no tiene gente que lo quiera!

— ¿Cuántos años más? —Hasta los 29 ó 30 de mi parte, pero que lo decida Dios.

 

Pelé 1962

Pelé 1962

 

Gana 4.000 dólares mensuales (versión Rego), y es socio con Zito en una compañía constructora. "Hemos hecho cinco edificios de veinte departamentos cada uno". No quiere ahondar en materia de bienes. Dice que tiene "más fama que dinero". Con los premios debe redondear una asignación mensual muy próxima al millón de pesos argentinos y en publicidad (otro dato de Rego) cobra "una montaña"'.

La popularidad lo asfixia. Entiende que se debe al público, que el público lo hizo, pero no tiene intimidad. En Chile no puede salir a la calle. Cuando lo hace es a plena carrera para meterse en un cine. Ni en el cine lo dejan tranquilo. Noche atrás un locutor radial se sentó junto a su butaca y le adelantó un micrófono para una pequeña declaración. Pelé se fastidió y se fue. Nos cuenta la historia de sus novias: En cada ciudad aparece una voluntaria novia de Pelé que refiere a la prensa un casamiento próximo. Soy como los marineros —acota sonriente.

Reconoce que "perdió la cabeza" en el episodio con Mesiano (le fracturó la nariz en la Copa de las Naciones 1964): "Me marcaba arriba, no me dejaba mover y me cegué; eso fue todo. Después fui al hotel y le pedí disculpas..."

No tiene álbum familiar. Se lo hacen en casa. No lee ningún comentario sobre los partidos en que juega, gane o pierda. "Sólo me interesa conocer cómo piensan otros futbolistas, cómo viven, lo que opinan."

 En la revista chilena "Ercilla" apareció una foto de sus padres. La muestra y comenta que es el mejor recuerdo que se lleva de Chile.

— ¿Dejaría el fútbol brasileño? —Difícil... Brasil no me lo perdonaría nunca.

Pensamos en su nacionalismo. En los doce millones por año. Pelé tiene motivos para quedarse tranquilo en su tierra.

Pide un jugo de naranja.

 

Sudamericano 1959, cuarto gol brasileño frente a Paraguay.

Sudamericano 1959, cuarto gol brasileño frente a Paraguay.

 

Un grupo invasor asoma en la puerta, lapiceros y papel en manos.

Pelé los mira sin un gesto.

Pide un minuto, deja diez firmas y vuelve a nosotros. Norte despejado.

—i Otra la naranjal... (arrastrando la última sílaba).

 — ¿Podemos preguntar? —requerimos. —Pregunte.

— ¿Cualquier cosa? —Lo que usted quiera...

Pelé nos da puerta libre. Anotamos...

— ¿Un color para traje? —Azul.

— ¿Cuántos trajes tiene? —Quince.

— ¿Un color para zapatos? —Negro.

— ¿Cuántos pares de zapatos tiene? —Diez.

— ¿Una marca de cigarrillos? —No conozco los cigarrillos.

— ¿Una bebida? —Vino.

— ¿Un plato? —Carne.

—¿Un postre? —Peras.

 

Pelé a bordo de un triciclo en Buenos Aires. Foto: Ricardo Alfieri

Pelé a bordo de un triciclo en Buenos Aires. Foto: Ricardo Alfieri

 

— ¿Un libro? —"Cuarto de despejo" (Carolina de Jesús).

— ¿Una película? —"El mundo está loco, loco"...

— ¿Un actor? —Burt Lancaster.

—¿Una actriz? —Rommy Schneider.

— ¿Un político? —No me interesa la política.

 — ¿Occidental u oriental? —Soy brasileño.

— ¿Un automovilista? —Chico Landi.

— ¿Un tenista? —María Esther Bueno (UNA).

— ¿Un atleta? —Adhemar Ferreira da Silva.

— ¿Una mujer? —Celeste, mi madre.

— ¿Un hombre? —Dondinho, mi padre.

— ¿Otra mujer? —Hace dos años que hablo con una chica de Santos.

— ¿Un elogio? —En Baurú, donde empecé mi carrera: me llamaron "el sapeca" (el prodigio).

— ¿Una crítica? —Leo poco.

— ¿Un motivo de agrado? —La música popular.

— ¿Un motivo de disgusto? --Cualquier injusticia.

— ¿El mejor fútbol de Europa? —El español.

 

1962. Pelé se cambia el pantalón en cancha de Boca. Foto: Legarreta.

1962. Pelé se cambia el pantalón en cancha de Boca. Foto: Legarreta.

 

— ¿El mejor de América? —El brasileño y después el argentino.

— ¿Un futbolista del mundo? —Zito.

— ¿Un futbolista argentino? —Carrizo.

 — ¿Un arquero? —Yashin.

— ¿Otro arquero argentino? --Roma.

¿Un defensor? —Nilton Santos.

— ¿Un defensor argentino? —Néstor Rossi.

— ¿Un volante? —Masopust.

— ¿Un volante argentino? —Telch.

— ¿Un atacante? —Di Stéfano.

¿Otro atacante argentino? —Onega.

— ¿Un director técnico? —Lula... y Feola.

— ¿Un árbitro? —Esteban Marino.

— ¿Un gol? —Brasil 1, País de Gales O (1958).

 

 

— ¿Un triunfo? —Santos 5. Benfica 2.

— ¿Una amargura? —Mi lesión en el mundial de Chile; me quedó una pierna dura Y Pensé que no podía jugar más al fútbol.

— ¿Una selección? —Checoslovaquia.

— ¿Un equipo? —Real Madrid.

— ¿Un equipo argentino. —Independiente.

— ¿Suecia o Chile? —Suecia.

— ¿Un público? —El sueco.

— ¿Un orgullo brasileño? —la libertad.

— ¿Un orgullo de Pelé? —Brindarse.

— ¿Un arrepentimiento? —Mesiano.

— ¿Un norte? —Buena esposa y muchos hijos.

 

EL VECO (1965)

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