Las Entrevistas de El Gráfico

1964. ¡El ¨Tronco¨ está de moda!

Por Redacción EG · 17 de mayo de 2019

Ardizzone va en busca del hombre que bautizaron con una palabra que en fútbol es una blasfemia. Pero Alfredo Rojas, se ríe, porque a las batallas de la vida las ganó siempre.

EL SEÑOR DE LA ESQUINA MILLONARIA

Lanús Oeste. Una esquina distinta con un chalet distinto que "insulta" la modesta monotonía de casas iguales...

Piedra y tejas. Puertas de reluciente blancura. Aldabones dorados y un inmenso Rambler atravesado insolente en la vereda...

Adentro, ambiente tibio y elegante. Chisporroteo de leños encendidos. Vegetación de interiores. Bar y cristalería fina. Televisión importada. Lámpara con tenue luz verde, mientras de un tocadiscos se escapan modernos sones tropicales... Cuadros. Trofeos. Y un aludo sombrero, artísticamente bordado, recuerda un viaje a Guadalajara... Entre los adornos, algunos souvenirs con antiguo mensaje español.

Alfredo ¨Tanque¨ Rojas surgió futbolísticamente en Lanús, luego pasó por el fútbol español.

Alfredo ¨Tanque¨ Rojas surgió futbolísticamente en Lanús, luego pasó por el fútbol español.

Y en el decorado, una señora joven, de aspecto cinematográfico, y una pequeña de apenas 3 años, Silvana, que no se preocupa por el delicado tapiz de los sillones.

— ¡Pasen, pasen...! ¿No te dije, Lisia?... ¡No hay nada que hacer! ¡El "Tronco" está de moda...!

 

ALGODONES DE OPTIMISMO

Lo bautizaron con una palabra que es un latigazo, que en fútbol tiene el mismo alcance que una blasfemia... ¡TRONCO! Se lo gritaron muchas veces y algunos se lo siguen gritando. Pero Rojas no la escucha. Está provisto de dos enormes algodones de optimismo en los oídos. Y la blasfemia rebota en su chiste eterno, choca contra sus 85 kilos de humorismo, se detiene frente a su 1.85 metro de fe, resbala en su carcajada ruidosa que inunda el vestuario de confianza...

¡Campeones! Después del esfuerzo frente a Inglaterra. Después de su gol que trajo el campeonato. ¿¨Tronco¨ o triunfador?

¡Campeones! Después del esfuerzo frente a Inglaterra. Después de su gol que trajo el campeonato. ¿¨Tronco¨ o triunfador?

Rojas está asociado a esa "especie" que pasa por la vida sin reparar en los colores grises. Es el símbolo del triunfador, que vive distraído sin pensar en nada, sin atormentarse por nada. "Alfredo no se mete en ningún problema", dice la mujer. "Es como un chico distraído". Y como contrapartida la vida se encargó de que Alfredo ganara siempre. Que superara todas las dificultades. Nació en casa humilde, en la calle Arias, frente al estadio de Lanús. Alcanzó a cursar un par de años en el Colegio Industrial. Pero en la primera juventud ya la pasión por el fútbol se lo había llevado todo, incluso los sueños paternos. A los 17 años debutó en primera división, en aquel Lanús del 56. Y ya entonces la ficha personal y crítica marcaban un gran físico, una potencia poco común y un cabezazo que llevaba trayectoria de gol. Después llegaron Suecia y su participación en el desastre. "Aunque más o menos me salvé porque el viejo Labruna se llevó la mayor responsabilidad".

Por entonces conoció a Lisia, su mujer de ahora. Un noviazgo "con líos". Heredera rica de un padre científico e intelectual que hasta llegó a dirigir una película cuando el cine era todavía una aventura. Caracterizado farmacéutico del pueblo que no transigía con la profesión poco "honorable" de su futuro yerno...

Argentina asombró al mundo. Fue Campeón de la Copa de las Naciones de 1964 en Brasil. Arriba: Rattin, Varacka, Carrizo,Vieitez, Ramos Delgado, Simeone. Abajo: Onega, Rendo, Prospitti, Rojas y Mesiano.

Argentina asombró al mundo. Fue Campeón de la Copa de las Naciones de 1964 en Brasil. Arriba: Rattin, Varacka, Carrizo,Vieitez, Ramos Delgado, Simeone. Abajo: Onega, Rendo, Prospitti, Rojas y Mesiano.

Lo llamaron de España para jugar fútbol. Y sólo quedó el vínculo de muchas cartas perfumadas. Y una mañana, después de casi cuatro años de ausencia, una muchacha morena saludaba su regreso desde la terraza de Ezeiza... Se casó. Se la llevó a España. Un año más y el regreso definitivo. River, por "el ojo" de don Antonio Liberti, lo repatriaba. Ya había alcanzado fama y fortuna. Era jugador cotizado. Y los problemas sociales se superaron... Esta gran casa, este inmenso Rambler, que adornan esta inmensa esquirla de Lanús Oeste, señalan la gran reconciliación... Silvana, la nieta, vigorizó el vínculo con un abuelo que ahora "¡hasta se interesa por el fútbol!..."

 

AUTOANALISIS DEL "TRONCO"

"En España para la gente y para el periodismo de allá era un fenómeno. Acá en mi país, según algún periodismo, no puedo jugar al fútbol". Y agrega que "allá lo aplaudían cuando chocaba, aquí me lo reprochan", Aunque en alguna medida le sigue ocurriendo lo mismo. "Pasando City Bell soy crack. Y antes de City Bell sigo siendo el Tronco". Sabe que "no es tocador, que le falta alguna habilidad", pero cree que su principal defecto "es la dificultad de movimientos".

—No se puede jugar con un equipo donde todos están en el mismo tipo de fútbol. Se necesitan jugadores de mi estilo, mejores que yo, pero de mi estilo, aunque aquí en mi país los bauticen "Troncos"...

La opinión de los demás le interesa poco. Sólo se adivina una liviana molestia interior, aunque la exprese en el mismo tono humorístico que utiliza siempre. Recuerda cuando River lo vendió a Gimnasia. "Yo sé que a Néstor no le gusta mi fútbol, que él quiere jugadores de otro tipo. Y me lo confesó cordialmente, porque somos muy amigos". Pero llegó el 62 de Gimnasia y "el Tronco otra vez en el candelero". Y se ríe, pensando en el compromiso de Néstor Rossi, cuando hace poco tiempo, antes de ir a Brasil, fue a verlo a La Plata...

— ¡Es divino Néstor. ..! ¿Sabe qué me dijo? "¡Qué vas a hacer, Alfredo! ¡Mira cómo debe andar el país que tengo que venir a buscarte a vos para arreglar a Racing...!"

Pero "ahora el Tronco vale mucha plata. Gimnasia no lo vende. ¿Sabe qué lío si me transfieren?...

Llegó Brasil. Y confiesa que "estaba completamente seguro que lo incluían en el plantel". Y gol frente a Portugal. Gol del triunfo frente a Inglaterra. Y la llegada a Ezeiza. Y la publicidad. "¡Y la gran satisfacción de ponerme otra vez la casaca argentina"!

Y la otra gran satisfacción fue "el saludo" de don Antonio Liberti después de Inglaterra...

— ¿Sabe qué me dijo don Antonio? "Muy bien, Alfredo. Lo felicito. Ahora me doy cuenta por qué yo lo traje de España aquella vez. Entonces no me había equivocado."

Frente a Portugal, en la Copa de las naciones 1964, listo para pegarle el zurdazo.Fotografía de Legarreta donde aparece Rojas jugando para la Selección Argentina enfrentando a Portugal.

Frente a Portugal, en la Copa de las naciones 1964, listo para pegarle el zurdazo.Fotografía de Legarreta donde aparece Rojas jugando para la Selección Argentina enfrentando a Portugal.

Y en la cara de Alfredo hay una cuota de sorna. Y otro poco de revancha.

— ¡No hay nada que hacer, Lisia! ¡No hay nada que hacer!... ¡Te dije! ¡Tu marido, el "Tronco", está de moda!...

 

SE SIGUE ANALIZANDO

— ¿Usted qué se cree? ¿Que yo no sé que no soy crack? ¿No se lo dije después de Pacaembú? Si hubiese sido crack, en el segundo gol que marcó Telch no hubiese tirado fuerte al cuerpo de Gilmar, la tocaba despacito a un costado y se acabó... ¡Pero había que estar cerca para meter el zapatazo! Mal o bien, había que meterlo. Si no, Telch no hace gol.

Por eso está convencido que contra ese defecto de manejo "tiene otras muchas virtudes importantes".

—El "Tronco" las va a buscar todas. Pica en todas. El "Tronco" hace sentir sus 85 kilos de peso. Su metro ochenta y cinco. El "Tronco" va allá adentro. Choca o no choca pero va adentro. A buscarlas todas. A recibirlas todas. ¡Qué quiere! ¡No hay nada que hacer! ¡Como dicen en España! ¿85 kilos, 1,85 de estatura? ¡Basta!: El N° 9 ideal, ideal...

Y reconoce que ha evolucionado. "Pedernera es quien más ha influido en mi juego. Me enseñó la importancia de tirarme atrás 20 metros y arrancar sin marca arriba, con más panorama de cancha. Con él aprendí a usar el cabezazo. A bajar la pelota en el área para el compañero que llega del fondo".

El Tanque jugó en River y en Boca donde fue Campeón. También tuvo un gran paso por Gimnasia La Plata entre 1962 y 1964.

El Tanque jugó en River y en Boca donde fue Campeón. También tuvo un gran paso por Gimnasia La Plata entre 1962 y 1964.

No se intimida nunca por la importancia de los partidos. "Los juego todos con el mismo estado de ánimo. Para mí el rival no cuenta; cuento yo únicamente".

 

PERO ROJAS CREE EN EL "TRONCO"

"El fútbol me dio todo lo que quería en la vida". Así lo dice a quién se lo pregunte. El fútbol, su fútbol, criticado, a veces ridiculizado, le proporcionó "5 millones de pesos y además los tiene todos" y queda todavía mucho tiempo por delante "para aumentar esa suma".

Recién cumplió 27 años. Y él cree en la potencia de esos 27 años. Cree en su fuerza. Cree en la importancia de su función. Admira a los más hábiles pero también sabe "que pocos defienden la pelota como él", que no hay muchos que "piquen hacia «las 18», reboten en los músculos de un defensor fuerte y vuelvan otra vez allí con las mismas intenciones".

Y toda esa confianza, toda esa fe en las condiciones del "Tronco", se traducen en su vida de "distraído sin preocupaciones". Porque no se atormenta nunca, ni por las críticas, ni por los silbidos, ni por el latigazo de esa "mala palabra" que no le llega adentro porque siempre vive con esos dos enormes tapones de optimismo en los oídos...

¡Gol argentino frente a Portugal.! Rojas le da con el pie izquierdo, Germano y Gomes llegaron tarde. Artime viene acompañando, Coluna también. Fue 2 a 0 con goles de Rendo y "El Tronco".

¡Gol argentino frente a Portugal.! Rojas le da con el pie izquierdo, Germano y Gomes llegaron tarde. Artime viene acompañando, Coluna también. Fue 2 a 0 con goles de Rendo y "El Tronco".

Además, ya le ganó muchas batallas a la vida. La derrotó siempre. Le ganó con esa índole de "muchacho grande" que no quiere nunca colores grises..., que quiere perpetuarse en los tonos brillantes, que quiere permanecer entre colores vivos, reírse, reírse siempre... Así, sin proponérselo ganó 5 millones de pesos jugando al fútbol. Así fue campeón en Brasil.

— ¿Pelé? ¿Y quién es Pelé? ¡Esta noche vamos a ver quién es el mejor N° 10 del mundo! —Así dijo la noche de Pacaembú, antes del partido frente a los brasileños... Así lo repitió después...

— ¿Y? ¿No le dije que ganábamos? ¿Y Pelé? ¿Qué pasó?

Y así, sin proponérselo, le ganó a un suegro farmacéutico e intelectual "que ahora se interesa por el fútbol"...

— ¿Sabe cómo me quiere ahora el padrino? Es un fenómeno... ¿No es cierto, Lisia?...

Apoyado en la pared del living hay un enorme cuadro, casi de su misma estatura, con Rojas de cuerpo entero pisando la pelota...

Se aproxima y lo observa con admiración, mientras se compone una vez más el mechón de pelo que disimula la calvicie y lo aproxima peligrosamente a un ejemplar de Los Beatles...

 

"¿Y...que me dice? ¡Mire la estampa! ¡No hay nada que hacer! ¡85 kilos y 1,85 de estatura!. Rojas admira a ese triunfador criticado

"¿Y...que me dice? ¡Mire la estampa! ¡No hay nada que hacer! ¡85 kilos y 1,85 de estatura!. Rojas admira a ese triunfador criticado

 

— ¿Y? ¿Qué me dice? ¡Mire la estampa! ¡No hay nada que hacer! ¡El centrodelantero ideal...! ¡85 kilos y 1.85 de estatura! ¡Están entrando todos! Se lo digo a mi mujer todos los días...

¡EL "TRONCO" ESTA DE MODA!...

 

Por Osvaldo Ardizzone. (1964)

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