¡Habla memoria!

1932. La viveza criolla de nuestro fútbol

Por Redacción EG · 14 de febrero de 2019

A comienzos de la década del 30, Chantecler ya veía que en nuestros campos de fútbol la creatividad abundaba, en esta nota detalla algunas jugadas que generaron gran impacto en la época.

País de inmigración el nuestro, al recibir en su seno las grandes corrientes de todas las razas, ha ido asimilando cualidades de cada una para amalgamarlas y darles un sello propio. De ahí la raza nueva que glosan los intelectuales europeos cuando vienen a estudiar la psicología de nuestro pueblo y no pueden hallarle una idiosincrasia definida, puesto que tenemos algo de cada civilización sin pertenecer típicamente a ninguna.

 

En la rama deportiva ha ocurrido el mismo fenómeno, y era lógico que así sucediera: los primeros ingleses que arribaron a nuestras playas después del auge que adquirió el fútbol en Gran Bretaña, introdujeron el juego para seguir practicándolo en sus horas de ocio y lo enseñaron a sus hijos, educados en escuelas particulares llamadas inglesas, y, aunque con muchas deficiencias, se jugó de acuerdo con las tácticas y recursos de donde se introducía. Vinieron luego los profesionales británicos a brindarnos sus enseñanzas, que fueron bien aprovechadas y sirvieron para difundir y popularizar al atrayente deporte, que fué haciendo presa en las preferencias de toda nuestra juventud sin distinción de razas ascendentes. Y, así, tras los Brown, los Moore, Ratcliff, Buchanan, etcétera, fueron apareciendo los Laforia, Susán, Fernández, Chiappe, Morroni, Sande, Olazar, etcétera, apellidos de raza latina y que responden a sus tres ramas principales: francesa, española e italiana.

Los descendientes de sajones imponían la seriedad, disciplina y fríos métodos de Inglaterra; pero los otros lo fueron modificando inconscientemente, despreciando un tanto la disciplina conjunta, para hacer predominar la habilidad personal y distanciándose de los cánones ingleses al imponer, con preferencias generales, la astucia en la gambeta sobre el pase metódico al puesto y no al hombre y el quite habilidoso sobre la carga al cuerpo. El golpe llamado pechazo, el uso y abuso de la superioridad física, fué criticado por periodistas y público, y los referees, llevados por la corriente, cambiaron las modalidades reglamentarias castigando fouls con excesivo celo, hasta transformar el juego vigoroso en otro más sutil, rápido y elegante. Esta es la diferencia primordial que existe hoy entre nuestro fútbol y el europeo. Aquél más pesado, lento, fuerte, disciplinado y armónico en la acción conjunta. El nuestro más liviano, veloz, afiligranado, con menos acción colectiva y más derroche de habilidad personal.

Calomino tuvo tres pasos por Boca Juniors donde era admirado, también jugó en Argentino de Quilmes e Hispano-Argentino.Calomino tuvo tres pasos por Boca Juniors donde era admirado, también jugó en Argentino de Quilmes e Hispano-Argentino.



Para llegar a esto, que se hizo en tramos largos e insensiblemente, hubo necesidad de aguzar el ingenio siempre vivo y creador en nuestra juventud. Los hombres grandes y fuertes no establecieron hegemonía en nuestro deporte y, antes bien, los pequeños, los débiles, fueron adquiriendo una personalidad que habría sido nula en la rubia Albion.

TRETAS PRIMITIVAS

No sería justo este estudio si no estableciera que hubo excepciones entre los ingleses, primeros cultores del juego en nuestro ambiente o entre sus descendientes. A ellos, que fueron los primeros en practicarlo, les correspondió también el mérito de las primeras modificaciones a la fría táctica británica, alejados quizá de la influencia y ojo avizor de los rígidos entrenadores a sueldo. Así los viejos aficionados hemos visto a un Leonard, el alámbrico jhoni de Alumni y Quilmes, hacer filigranas imposibles en el césped para eludir rivales y ser el precursor de todos los bailarines magistrales que en todas las épocas contó nuestro fútbol y a quien muchos adjudican la originalidad en la jugada llamada "la bicicleta", que tanta fama le diera al celebrado Bleo Journal, conocido por Calomino. Carlos Brown y Carlos Buchanan fueron otros dos jugadores que se valieron de tretas singulares par a cortar juego en sus puestos respectivos de back y hall.

Tanto Brown como Buchanan se valían de inspiraciones que resultaban humorísticas para contener a los adversarios, y de ahí nació principalmente la fama que conquistaron.

 Arnoldo P. Watson Hutton fué un verdadero malabarista del juego; dotado de mucha viveza y de gran elasticidad, le llamaban "Gomita¨. Fué de los primeros en lucir un hábil juego de cabeza y tenía tal dominio sobre la pelota, que la hacía descender de la cabeza a los pies, por atrás, y la jugaba con el talón en forma tan sorprendente que sin llegar a perder su control, burlaba a los defensores contrarios, que irremisiblemente quedaban fuera de acción.

LOS LATINOS

Si los de origen sajón habían hallado picardías de juego que los distinguieron de sus progenitores, mucho más variados fueron los recursos que encontraron los más asimilados a nuestra idiosincrasia, a los que más justamente llamamos criollos y son de origen latino.

El gran goalkeeper Laforia, cuando se apoderaba de la pelota y lo acometían, solía evitar las consecuencias haciendo ver que les entregaba la pelota, la que luego hacía pasar por sobre la cabeza del contrario con acción segura y sencilla, cuando no simulaba dirigirse hacia la izquierda para dar repentinamente vuelta hacia la derecha.

Chiappe, el famoso back de River Plate, tenía siempre la imaginación despierta para sacar el mejor partido de las situaciones difíciles para su valla y más de una vez, cuando en el ataque un forward acometía con la pelota algo adelantada, hacía ademán con el pie para rechazarla, pero sin hacerlo. Con esto el forward, creyendo en el rechazo, se detenía y la ball, siguiendo su trayectoria, iba débilmente a parar, a manos de Isola o salía del field por el goal-line.

Benincasa en Montevideo y Ferro aquí se estilizaron en rechazar free-kicks a media altura, arrojándose al suelo calculando la llegada de la pelota, para devolverla de cabeza en un rechazo seguro Y espectacular. En los últimos tiempos, quien más se había distinguido en esta jugada era Bartolucci.

LA BICICLETA

Atribuída como ya dije, a Leonard, pero que hizo famoso a Calomino, la jugada que se denominó bicicleta es sencillamente notable, y más de una vez la utilizan con todo éxito los jugadores actuales. Es la siguiente: Va el winger avanzando por su ala perseguido por el half en forma que no puede desprenderse de éste. No hay manera posible de lograr quitarse al rival de encima cuando, de pronto el winger parece súbitamente detenerse en su carrera y jugar la pelota con el pie derecho, por ejemplo. El half, siguiendo la acción del forward, se detiene, pero éste, que ha hecho un falso movimiento, continua la marcha llevando la pelota con el otro pie (el izquierdo) y ha conseguido así librarse del contrario, al que ha hecho perder terreno.

Zoilo Canaveri conseguía siempre deshacerse de sus adversarios pisando de pronto la pelota durante una corrida.Zoilo Canaveri conseguía siempre deshacerse de sus adversarios pisando de pronto la pelota durante una corrida.



PISAR LA PELOTA

Muchos son los que han recurrido la treta de pisar la pelota, pero pocos o ninguno lo realizó con tal habilidad y dominio como Zoilo Canaverirfc. El famoso puntero derecho atacaba velozmente, perseguido por el adversario, y cuando llegaba al lugar que él de antemano, puesto para efectuar el centro (generalmente lo hacía casi sobre la raya, próximo a la bandera del corner), pisaba la pelota súbitamente y seguía la carrera junto con el contrario. La ball quedaba inmóvil en el sitio, al que Canaveri regresaba más rapidamente que el rival, y entonces, libremente, ejecutaba el centro matemático, tal cual se lo proponía.

PROVOCAR EL CORRER O EL OUT

Astucia utilizada por defensores o atacantes en ésta, indistintamente usada por muchos jugadores con buen éxito. Un back, por ejemplo, ha salido al encuentro del forward y se posesionó de la pelota, pero no está libre para devolverla al centro de la cancha, porque el forward lo obstaculiza; entonces, simulando que va a desprenderse de él en una gambeta, shotea la ball de improviso sobre el contrario, y la pelota, rebotando en éste, sale de los límites de la cancha. Con esto ha provocado el defensor un goal-kick.

A la inversa ocurre cuando es un forward, quien, al llegar próximo a la línea del goal, se ve en la imposibilidad de hacer el centro o con muy escasas probabilidades para gambetear. Entonces simula una u otra cosa, pero en verdad arroja la ball contra el cuerpo o las piernas del defensor para obtener la ventaja de un corner. Esta jugada, realizada contra equipos extranjeros que nos han visitado, ha producido la sorpresa y admiración de los mismos, que no conocían un recurso de juego tan sencillo y que salva con gran beneficio y sin mayores preocupaciones una situación difícil de resolver de manera favorable por las vías corrientes.

Juan Evaristo fue un marcador de punta de excelencia en la década del 20. Jugó el Mundial de 1930 y salió campeón en Boca en el primer campeonato del profesionalismo.Juan Evaristo fue un marcador de punta de excelencia en la década del 20. Jugó el Mundial de 1930 y salió campeón en Boca en el primer campeonato del profesionalismo.



Al abordar este tema en el número anterior, hice un breve comentario destacando el importante papel que ha jugado en el virtuosismo de nuestro fútbol la llamada picardía criolla. Algunos lectores extranjeros me han objetado que es un exceso de patriotismo el suponer que los argentinos tienen el patrimonio exclusivo de la astucia, puesto que jugadores de otros países la emplean también y particularmente en el Uruguay a la par nuestra. No he pretendido negar lo uno ni desconocer lo otro. Acerca de los uruguayos, cuando digo nuestro fútbol, siempre los involucro, ya que las características de juego en una y otra orilla, dada la vecindad y el continuo contacto, no presenta diferencias apreciables. En cuanto a los europeos, tendrán también su viveza y estratagemas, pero justo es reconocer que con ellas no han logrado establecer tácticas originales como las nuestras, que se distinguen de las de los maestros ingleses. En el artículo inicial día conocer o, mejor dicho, recordé a los lectores, algunas de las "tretas con que delanteros y defensores se sirvieron para burlar a sus rivales, destacando las más importantes y atribuyéndolas a determinado jugador, sin que por esto pretenda adjudicarle su paternidad, sino que él o ellos se hicieron famosos por esas estratagemos. Otras no se las he atribuido a ninguno, porque las he visto practicar a tantos que me resulta difícil hasta establecer quien la utilizó mejor y, al dar término a las mismas en el presente artículo, lo hago con el mismo propósito, citando solamente las más celebradas.

DEJAR PASAR LA PELOTA

Desconozco quién fué el primero en hacerla, pero la jugada es magistral y la hemos visto realizar con gran acierto a nuestros mejores forwards. Es la siguiente: Un winger o insider le pasa la pelota al centre-forward, por ejemplo; éste está vigilado de cerca por un adversario, de manera que es presumible que al apoderarse de la pelota tendrá sobre sí un serio obstáculo para jugarla o avanzar. Entonces, el centro, que ha visto al insider o winger del otro lado libres de contrarios y que han de sacar más provecho de la jugada, simula apoderarse de la ball, pero la deja pasar por entre sus piernas y, siguiendo su trayectoria, aquélla es obtenida por el más favorablemente colocado. Es ésta una estratagema sencilla, lucida y de óptimos resultados. Para dar una referencia concreta, la famosa línea ligera de Provincia la utilizaba con frecuencia.

Pedro Ochoa fue para muchos el mejor jugador de la década del 20. Jugó en Racing entre 1916 y 1931. Pedro Ochoa fue para muchos el mejor jugador de la década del 20. Jugó en Racing entre 1916 y 1931.



UN RECHAZO ESPECTACULAR

Resulta de gran espectáculo y eficacia una jugada de rechazo que sé denomina chilena, seguramente porque se practica en Chile, pero que yo vi realizar por primera vez a un jugador de la reserva de Independiente, cuyo mote era precisamente El Chileno.

La explicaré: al venir una pelota a una altura aproximada de un metro, el jugador — generalmente  el back — salta levantando una pierna como si fuera a rechazar con ella, pero en cambio la acción de ésta no es otra cosa que dar fuerza e impulso a la otra, que es con la que en realidad efectúa la devolución, que, bien ejecutada, imprime al puntapié una potencia notable, por cuya causa el rechazo es poderoso., A quien he visto efectuar esta jugada de gran espectáculo y eficacia con más frecuencia y mejor estilo es a Recanatini, siendo en la actualidad el que la ejecuta con preferencia, Armando Nery, de Estudiantes de La Plata.

La chilena siempre fué una jugada que ha provocado el aplauso entusiasta de los espectadores.

SIMULACRO DE ATAQUE

La acción a que me voy a referir ahora, la utilizan los delanteros para burlar al half que los enfrenta y ha sido ejecuta da con brillante éxito por Ochoíta y Seoane especialmente. Se trata de lo siguiente: El forward ataca, cuando de pronto se ve impedido por un adversario que se le pone al frente. Un buen esquive puede facilitar la jugada de avance, pero si falla éste se malogra. Entonces, el forward se detiene parando la pelota; en seguida ejecuta un movimiento simulando jugarla hacia la derecha pero pasando el pie por encima sin tocarla, para volver a la situación primitiva y amagar hacia la izquierda. Así, el half se desorienta y termina por lanzarse hacia uno u otro sitio, circunstancia que aprovecha el atacante para salir triunfante con la pelota hacia el lado opuesto en que el defensor se lanzó en procura del quite.

LA MARIANELA

Muchas otras jugadas podrían citare que han motivado grades triunfos personales y dieron justa fama a sus cultores, pero ellas carecen de un sello original y característico, pues son más producto de dominio de la ball que de una inspiración. Así, las famosas peinadas de Ferreira, los cabezazos magistrales, desde cualquier posición, de Seoane y Cherrito, etcétera.

Pero, sin duda alguna, la acción más inconfundible y de paternidad legitimada es la que ejecuta Juan Evaristo y se ha denominado La Marianela, tan festejada Por nuestros aficionados y que tanta admiración provocó en los extranjeros. Más o menos, se efectúa así: El half persigue al forward y cuando éste pierde el dominio de la pelota, aquél podría jugarla tirándola al out o bien cayendo sobre ella, para girar de posición una vez que el atacante ha perdido su acción. En este caso, el tirar al out es un recurso pobre y el caer sobre la pelota tiene el peligro de no posesionarse de ella y facilitar el ataque, o bien, el half puede ser golpeado por el contrario en su carrera. Para eliminar estos inconvenientes, Evaristo, con esa habilidad que lo ha hecho famoso, inventó La Marianela. En el preciso momento que alcanza a dominar la pelota en plena carrera y en dirección a su propio arco, Evaristo alcanza a calzar la ball con su botín de costado, y haciendo girar el pie sobre el talón y el cuerpo al mismo tiempo, despide la redonda  en dirección contraria a la que va, o sea hacia el arco adversario, generalmente calculando que caiga en poder de un compañero.

El que no ha entendido la jugada por esta demostración, que vaya a verlo a Evaristo, y es difícil que pase un match sin que tenga oportunidad de observar cómo realiza su célebre Marianela.

González, DE Nueva Chicago, que le tiró la gorra a la cara del arquero cuando éste le salió al encuentro.González, DE Nueva Chicago, que le tiró la gorra a la cara del arquero cuando éste le salió al encuentro.



UNA JUGADA ORIGINAL

La que voy a recordar ahora, no es una acción de dominio o habilidad, sino una inspiración de momento, que, cuando se produjo, motivó los más vivos comentarios. Fue en un match que jugaba Nueva Chicago y en el que su centre-forward, llamado González, se lanzó al ataque y cuando no tenía ante sí más que al arquero rival éste salió a su encuentro para obstaculizarlo. Instantáneamente, González se hizo su composición de lugar y, arrojando su gorra a la cara del guardavalla para sorprenderlo o taparle la vista, shoteó marcando el goaI, que el referee acordó, pues los reglamento del juego no previeron penalidad a actitud tan original como la realizada por González.

ASTUCIAS DE MALA LEY

A sí como las estratagemas notables que he relatado y otras que no menciono por no recordar o resultar demasiado extenso, hay muchas que no son correctas, que han servido para obtener ventajas y escaparon infinidad de veces al ojo avizor de los referees. Las más comunes fueron las de manotear la pelota, codear y tirarle de la camiseta al adversario. Esas artimañas, de uso muy frecuente, tuvieron cultores magistrales que las realizaron en forma notablemente disimulada. H u b o verdaderos maestros en llevar la pelota o en impulsarla, de manera que pasara inadvertida la infracción para el referee y la mayoría del público. Uno de ellos fué Alfredo Brown, de quien cierta vez referí una anécdota curiosa con el referee Barbera y que reproduzco: Al terminar un match. Alfredo convidó con un whisky a Barbera, y le dijo: "Esto va como retribución de los hands que hice y usted no me cobró". Un tiempo después, e n otro partido, Barbera lo penó imaginariamente, y, al finalizar el match, convidó a Alfredo con otro whisky: "Este va por los hands que le cobré y usted no cometió..."

Pockoc, un forward de San Isidro, marcó un número considerable de goals con la mano, muchos de los cuales fueron sancionados por los referees, pues tenía una maestría sin igual para hacerlos, dando la impresión de que los lograba con la cabeza. Hace poco tiempo, Lago, de River Plate, hizo un goal estilo Pockoc, que el referee anuló ante la protesta del público que, en el primer momento, creyó había sido logrado correctamente.

Entre otros muy habilidosos, Médice, de Boca Juniors, se distinguía por su arte de retener al forward contrario de la camiseta. Recuerdo que en un match Orsi casi se vuelve loco de tanto protestar porque Médice lo sujetaba así, sin que el referee ni gran parte del público lo advirtieran, y achacaban las protestas del winger a su impotencia por pasar al half.

Humberto Juan Recanatini fue otra de las figuras del fútbol argentino en la transición entre el amateurismo y el profesionalismo. Brilló en Gimnasia y Esgrima de La Plata.Humberto Juan Recanatini fue otra de las figuras del fútbol argentino en la transición entre el amateurismo y el profesionalismo. Brilló en Gimnasia y Esgrima de La Plata.



Otro recurso de mala ley en los entreveros es gritarle a un contrario: "¡Mía, ¡mía!" para que éste titubee o deje la pelota y aprovechar la argucia para obtenerla. En esta forma, más de un forward ha logrado marcar goals que, correctamente, no habrían conseguido.

Hay otros jugadores que se pasan la tarde insultando al contrario para hacerle perder la serenidad, sin el propósito ofensivo que podría creerse en el primer momento. Algunos forwards que al perder la pelota chocando con un defensor en el área penal caen al suelo dando vueltas espectaculares, para hacer creer que han sido víctimas de un violento foul y que, aparentemente desvanecidos, en cuanto el referee no ha penado, se levantan de inmediato. Los que para ganar tiempo tiran deliberadamente la pelota afuera y a quienes se les grita: "¡Belgrano! ¡Belgrano!", aludiendo a los recursos extremos que en épocas de Alumni utilizaban los jugadores de ese club. Los que con el mismo fin caen al suelo haciéndose los lastimados y enfrían el juego poniendo además nerviosos a los rivales, que apuran las acciones en procura del goal de empate o de triunfo.

Los que, como Seoane y Cherrito, en los corners y entreveros desparraman contrarios a codazos o se apoyan sobre sus hombros para cabecear al goal, o aquellos defensores que, sindicando a los forwards más temibles en los mismos casos, los abrazan, sujetan o tiran de la camiseta para impedirles su peligrosa acción.

La mayor parte de estos recursos incorrectos son castigados por la ley de juego, pero sus autores los ejecutan con tal arte que los referees son los primeros burlados.

 

Por CHANTECLER
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