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DE PATADAS Y VENDETTAS

A propósito de la reacción de Sebastián Méndez contra Falcao, recordamos una de las patadas más terroríficas de la historia del fútbol. Roy Keane y una cuidadosa planificación de cómo destruir la carrera de un colega.

Por Redacción EG ·

02 de septiembre de 2008
Se habló bastante, por no decir mucho, de la incomprensible actitud de Sebastián Méndez y su patada en los riñones a Falcao cuando moría el partido en el Monumental. La patada más suave que recibió en su vida, según exageró y mintió el colombiano, en un nuevo round de una pelea que seguramente no va a terminar acá.
Ahora que todo se juega en los medios, el hincha común podría preguntarse tranquilamente por qué Méndez, si de verdad estaba tan poseído con el delantero de River (como aparentó en esa reacción enloquecida luego de la tarjeta roja) no lo fue a buscar antes para dirimir su problema de una forma menos mediática. Hace poco, en un programa de ESPN, Roberto Trotta admitió que, cuando lo vio a Chicho Serna a la salida de un boliche, intentó irse a las manos con él. "Él estaba con amigos y yo también, y cada uno nos separó", explicó.
Aquí en la redacción, no son pocos los que recordaron a cuando el Chapa Suñé, luego de un Boca-Chacarita, fue al entrenamiento de Chaca a buscar al Negro Salinas. Eran otros tiempos. Hoy no sería al final de un entrenamiento la forma más sutil de concluir una rencilla.
Pero Falcao tiene que agradecer, en un punto, que lo de Méndez haya sido más mediático que vengativo. En este punto, es imposible no citar a Roy Keane, el irlandés que por tantos años fue capitán y símbolo del Manchester United. Keane, como Méndez, tenía entre ceja y ceja al noruego Alf-Inge Haland, tras una jugada entre ambos que había terminado con Keane con rotura de ligamentos y Haland (he aquí su error), insultándolo mientras el otro estaba en el piso. Haland en aquel momento jugaba en el Leeds United.
Keane se recuperó, y fríamente, planificó su venganza. No esperó a la última jugada del partido sino que en la primera que lo tuvo enfrente, tres años y medio después y con el noruego ya jugando en otro equipo, lo fulminó con una brutal patada directo a la rodilla. Y para concluir su acto, al pasar al lado del noruego, encima lo insultó. 
Keane recibió 5 partidos de suspensión y una multa récord de 250 mil dólares. Haland intentó volver a jugar al fútbol, pero no pudo.
Esperemos que lo de Méndez y Falcao no llegue a tanto.
 
LAS DOS JUGADAS

Keane - Haaland, el video de las dos acciones: Haland insultando a Keane roto y Keane, tres años y medio más tarde, terminando la carrera de Haland.
Martín Mazur 
PD: Roy, fue con cariño. Cualquier cosa lo arreglamos charlando...