"El que se enaltece Dios lo humilla": La profunda autocrítica de Maravilla Mrtínez tras su polémico penal
Tras la victoria de Racing ante Independiente Petrolero, el delantero rompió el silencio sobre el penal errado en el clásico y se disculpó con los hinchas: "Fue una toma de decisión, no una falta de respeto al rival".
Con un tono reflexivo y directo, el futbolista asumió la responsabilidad total de sus actos: "Lo del penal fue una toma de decisión que uno toma como jugador. Le pido disculpas al hincha de Racing, me dio una tristeza enorme porque no se dio el resultado".
El jugador explicó que el contexto del partido influyó en la percepción de su ejecución, asegurando que su intención nunca fue subestimar el juego. "Si la pelota no entraba pero ganábamos se iba a tomar de otra manera", analizó, para luego aclarar que no buscó sobrar al oponente: "Fue una toma de decisión, no una falta de respeto al rival. Porque íbamos 0-0, no es que íbamos 3-0. Tomé esa decisión, no salió bien".
Disculpas y una lección de fe
En medio de su descargo, el deportista enfatizó su compromiso con la institución a pesar del error puntual. "Uno siempre quiere lo mejor para el equipo. Siempre di todo y lo voy a seguir haciendo, esta vez erré, pero otras veces en penales más decisivos anoté", remarcó, buscando poner en perspectiva su trayectoria con la camiseta académica.
Sin embargo, el momento más impactante de sus declaraciones llegó cuando extendió su pedido de perdón y realizó una confesión espiritual sobre lo sucedido en el clásico. "Le pido disculpas a las dos hinchadas porque no quise faltarle el respeto a ninguna de las dos", afirmó antes de cerrar con una cita bíblica que definió como una experiencia de vida: "El que se enaltece Dios lo humilla: fui humillado por querer enaltecerme".


































