La furia de Gustavo Quinteros: reclamos por dos penales y un duro diagnóstico sobre la fragilidad del Rojo
Tras la derrota de Independiente ante Instituto, el entrenador apuntó contra el arbitraje de Nicolás Ramírez por dos acciones polémicas y reconoció el mal momento de la última línea.
La derrota de Independiente por 2-1 ante Instituto en Córdoba no solo dejó preocupación por el resultado, sino también un profundo malestar en Gustavo Quinteros. El entrenador del Rojo no ocultó su bronca y apuntó directamente contra la labor del árbitro Nicolás Ramírez, señalando dos acciones puntuales que, a su criterio, fueron omitidas y resultaron determinantes en el desarrollo del partido.
"No sé qué piensa el árbitro": El enfado por las polémicas
El foco de la queja de Quinteros estuvo en dos situaciones de área que el juez no consideró falta. "No le cobraron un penal claro a Milton Valenzuela", disparó el DT.
Quinteros fue más allá al describir la otra acción: "A Marcone le sacaron la camiseta en un agarrón y no dieron nada. No entiendo por qué no lo cobró", sentenció con evidente fastidio sobre las jugadas que podrían haber cambiado el rumbo en Alta Córdoba.
Autocrítica por el presente defensivo
Más allá de las decisiones arbitrales, Quinteros fue sumamente crítico con el rendimiento de su equipo, que apenas sumó un triunfo de los últimos cinco y recibió diez goles en ese lapso.
Falta de solidez: El técnico reconoció que el equipo perdió la consistencia necesaria: "Estamos pagando muy caro los errores de coordinación. En la primera falla que tuvimos, nos convirtieron".
Errores puntuales: Analizó que el primer tanto de La Gloria llegó por una desatención a espaldas de Valdéz y remarcó la necesidad de "defender más juntos".
Responsabilidad propia: Lejos de esquivar el bulto, el entrenador se hizo cargo del bache futbolístico: "Cuando el equipo no gana o no defiende bien, la responsabilidad es mía".
Independiente deberá trabajar contrarreloj para ajustar las piezas de una última línea que, tras el 4-4 ante Unión y este traspié en Córdoba, se muestra vulnerable mientras el DT sigue esperando que el criterio arbitral sea más riguroso en el área rival.
FOTO DE PORTADA: BAIRES





































