Primera División

Los antecedentes del penal de Juanfer: entrar desde el banco solo para patear

El ingreso de Quintero ante Huracán reabrió el debate sobre los especialistas que saltan del banco con la única misión de ejecutar desde los doce pasos.

Por Silvio Maverino ·

12 de marzo de 2026

River Plate derrotó 2-1 a Huracán en un encuentro vibrante que marcó el debut de Eduardo Coudet como director técnico del Millonario. La noche en el Ducó estuvo cargada de tensión, emociones fuertes y una polémica central en torno a la ejecución de tres penales, uno de los cuales reabrió el debate sobre las decisiones tácticas en momentos límite.

El momento de mayor ebullición ocurrió a los 70 minutos, cuando Fabio Pereyra le cometió una infracción dentro del área a Ian Subiabre. Ante la sanción del penal, el Chacho Coudet apresuró el ingreso de Juan Fernando Quintero con el objetivo específico de que el colombiano fuera el encargado de ejecutar la falta. Sin embargo, la apuesta no salió como se esperaba: Hernán Galíndez adivinó la intención de Quintero y logró tapar el disparo, manteniendo el suspenso en el marcador.

 

El penal de Juanfer Quintero
 

Tras el partido, la mirada se posó sobre el entrenador y la rapidez del cambio. En conferencia de prensa, Coudet buscó desligarse de la responsabilidad directa sobre quién tomó la pelota. "No tomé la decisión yo. Para mí los jugadores deciden", afirmó el técnico, aunque reconoció que su intención era que las modificaciones se realizaran antes de la ejecución para refrescar al equipo.

El fenómeno del "especialista" que entra para patear

Este suceso representa un caso inédito en la historia del club de Núñez, ya que nunca antes un futbolista había ingresado en un partido directamente para patear desde los doce pasos.

Este tipo de decisiones, aunque escasas, forman parte de un hecho aislado en el fútbol sudamericano que pone a prueba la templanza y la jerarquía de los protagonistas. 

Es imposible no trazar un paralelismo con uno de los casos más emblemáticos de los últimos tiempos en el fútbol argentino. En octubre de 2022, el volante Néstor Ortigoza protagonizó una escena casi idéntica en un duelo entre San Lorenzo y Vélez Sarsfield. En aquella oportunidad, el ídolo del "Ciclón" ingresó en el minuto 100 con el único objetivo de patear un penal determinante para su equipo.


 

En aquella oportunidad, el "Gordo" impuso su jerarquía y le ofrendó el triunfo al Ciclón, ratificando una vez más su efectividad histórica desde los doce pasos.

"Ingresé un poco frío. Insua me preguntó si estaba para patear y le dije que sí", confesó Ortigoza con la naturalidad de quien domina el destino. Entre la alegría por el resultado y el festejo personal por sus 38 años, el volante destacó el esfuerzo enorme del equipo y celebró lo especial de cumplir años con una victoria así. Mientras tanto, las tribunas del Bidegain se fundían en un solo grito, repitiendo el apodo de un talento nacido en Merlo que se transformó en un mimo constante de la hinchada y en una garantía de éxito absoluta cada vez que le toca ejecutar.

Más cerca en el tiempo, en febrero de 2026, la Copa Libertadores fue testigo de una situación similar. El club paraguayo 2 de Mayo dio el batacazo al eliminar a Alianza Lima tras una maniobra idéntica.

El entrenador Eduardo Ledesma realizó un cambio justo antes de un penal: retiró a Elías Alfonso e introdujo a Wilson Ayala, quien con un remate violento al medio del arco selló el 1-1 que le dio la clasificación a su equipo a la Fase 2 del certamen continental.

FOTO DE PORTADA: BAIRES