Unión y cuenta nueva: el gesto de Vélez contra la adversidad
Una situación para destacar en medio de un partido en el que el Fortín se recuperó, lo dio vuelta y venció a Atlético Tucumán.

VÉLEZ asimiló el mazazo de la eliminación en la Copa Libertadores ante Racing y lo hizo con buen fútbol, una idea definida y determinación para vencer a Atlético Tucumán 3-1 y colocarse segundo en su zona en el Torneo Clausura.
Uno de sus futbolistas, Lisandro Magallán, vivió una situación poco feliz que derivó en el tanto que abrió la cuenta inesperadamente para la visita al entregar defectuosamente un pase al arquero Tomás Marchiori que aprovechó Mateo Bajamich.
A partir de allí comenzó una catarata de silbidos cada vez que tocaba la pelota para el ex Boca, que ya venía de una expulsión que dejó al equipo diezmado en plena ida de cuartos de final contra la Academia en el torneo continental y de algunas fallas groseras en partidos anteriores, como las dos que tuvo ante Tigre y que valieron un tanto para los de Victoria.
Al central, de vasta trayectoria incluso en Europa, se lo vio nervioso en sus intervenciones, pero cuando el Fortín ya se imponía 2-1 y el Decano pugnaba por empatar, en un momeno álgido del encuentro, se produjo la salida por lesión del capitán Agustín Bouzat.
Entonces, Braian Romero, goleador de la noche con un doblete, tuvo un gesto que revela la cohesión del plantel: le sacó la banda a Bouzat e inmediatamente buscó a Magallán para colocársela, aunque el defensor se negó primero hasta que el 9 lo convenció y terminó portando el brazalete.
"Sabe que tiene todo nuestro apoyo, es un referente dentro del vestuario y un líder muy positivo. Cuando yo me equivoco, o un compañero, que el equipo te sostenga. Sentí que era el momento de apoyarlo dentro de la cancha con la gente. Seguramente lo va a revertir", expresó Romero sobre el hecho que puso en claro que el grupo está unido para capear los momentos difíciles.


































