Un perfil diferente de Russo por la FIFA: de 2007 a 2025, según cuatro ex Boca
Las sentidas declaraciones de cuatro ex futbolistas del Xeneize que fueron dirigidos por el experimentado entrenador en el Mundial de Clubes 2007.

MIGUEL ÁNGEL RUSSO se convirtió el pasado lunes, con 69 años, 2 meses y 7 días, en el entrenador más longevo en dirigir un partido oficial en Boca, en el empate 2-2 ante Benfica en el Hard Rock Stadium de Miami, en el debut en el Mundial de Clubes 2025.
Ahora tiene la mira puesta en el desafiante partido de este viernes ante Bayern Múnich, en el mismo estadio, a cien años del primer duelo ante los alemanes, pero con la cabeza de un experimentado en la materia: Russo ya dirigió al Xeneize en el Mundial de Clubes 2007, en el que perdió la final 4-2 ante Milan, seis meses después de conquistar la última Copa Libertadores del club azul y oro.
La FIFA publicó, en la previa del choque ante Bayern Múnich, un perfil que describe a la perfección la personalidad de Russo como entrenador, confeccionado en base a las declaraciones de cuatro jugadores a los que dirigió en aquella edición de 2007: Fabián Vargas, Matías Cahais, Jesús Dátolo y Leandro Gracián.
Simplicidad en el mensaje
El colombiano Vargas lo pintó de cuerpo entero a Russo: "Lo que más destaco de Miguel es la simplicidad para entregar el mensaje. Sabe llegarle al jugador con un lenguaje cero complicado, pragmático. Y convence rápidamente".
"Su trabajo es fácil de comprender y de interpretar en la cancha. Es un mensaje corto pero contundente de lo que hay que hacer. Llena de confianza al jugador, fundamental para cualquier técnico", agregó.
Respecto del debut en esta nueva etapa, soltó: "Fue un Boca totalmente distinto frente a Benfica. Es un técnico que le llega muy fácil al jugador porque se preocupa primero por el factor humano y eso lo hace identificarse más rápido con el técnico. El que conecta inmediatamente desde la parte humana tiende a sacarle al futbolista su mejor potencial".
El trabajo táctico
Cahais, quien todavía es futbolista a los 37 años en Excursionistas, destacó la forma de trabajo de Russo: "Simpleza y tranquilidad en el mensaje. Hay muchos técnicos que dan demasiadas informaciones y, en vez de simplificar, terminan confundiendo. Muchas veces los jugadores valoramos más al técnico que te dice dos o tres cosas, ciertas y punzantes, porque, al fin y al cabo, son las más importantes".
Y añadió al respecto: "De Miguel me gustaba cómo trabajaba tácticamente, cómo se encargaba de encontrar las falencias del rival, los lugares por los que podíamos atacar. Y a la hora de mostrar videos, eran cortos y concisos, y no se los mostraba a todos, sino a los más chicos. Con los más grandes, hablaba. El manejo del grupo es una de las claves que aún siguen vigentes".
Además lo marcó como un conocedor del ecosistema de Boca, acaso único en el planeta: "Miguel sabe lo que es el mundo Boca. Suena gracioso cuando dice 'Boca es Boca', pero lo dice porque sabe que es un mundo aparte. No muchos creían que Boca podía hacerle partido a Benfica. Y mentalizó y convenció a los jugadores de que sí podían. A los mismos jugadores que hace un mes habían sido criticados y que venían cambiando de técnicos después de un cierto tiempo".
Armador de grupos
Dátolo se sumó a Boca en 2006, proveniente de Banfield, y fue una pieza fundamental de aquel Xeneize campeón de América de la mano de Russo, a quien describe con asertivas palabras: "Miguel es un armador de grupos, y eso es importante en el fútbol y todavía mucho más en un club grande como Boca, donde siempre prevalece el ego de cada uno, lo que es normal, porque hay jugadores victoriosos. Él lo hizo a la perfección y por eso ganamos la Libertadores, lo que no es fácil".
"La comunicación exige simpleza, porque le llega a más personas. Miguel tiene esa faceta de ser simple y ordenado en sus palabras. Eso le da tranquilidad al jugador. Es su virtud. Nos dio una mano bárbara. Siempre fue un padre, un compañero, más allá de ser el entrenador. Bajaba muchas líneas", se explayó.
Y sostuvo: "No es fácil Boca. Es un club gigante, te lo hacen saber en la calle todos los días, en todos lados. Es muy importante para un plantel tener un entrenador que tome las decisiones con buena fe, siempre con sinceridad, sea para lo bueno o lo malo, y eso para el jugador es vital. Está cosechando todo lo bueno que hizo en su carrera. Todos lo respetan, porque siempre fue de frente. Él tiene el coraje de levantarse temprano, de ir a entrenar, de ponerse el traje de entrenador de Boca, que es muy difícil. Pero eso, a él, le da vida".
Absorción de la presión
Gracián, que ya había tenido a Russo como DT en Vélez, lo disfrutó también en aquella gloriosa etapa con Boca en el Mundial de Clubes de 2007: "Desde lo técnico nos generaba mucha confianza, absorbía la presión de todo. Y en los momentos muy complicados, cuando no se daban los resultados, mantenía muchísimo la tranquilidad".
"En ningún momento pierde la calma y eso es muy bueno para gestionar el día a día como entrenador. Entonces, esa confianza nos la daba dentro del campo de juego, con mensajes técnicos y tácticos simples. Y después, en la gestión del grupo, también. Esos son los rasgos que más me quedaron de Miguel desde aquellos tiempos", sentenció sobre su templanza quien ingresó al minuto 68 ante Milan en Yokohama, con el partido ya 3-1.
Imagen de portada: FIFA





































