Mundial de Clubes

Es ferretero, se endeudó y se comió 10 con Bayern Munich: "Vale la pena"

La curiosa historia de Conor Tracey, el arquero de Auckland City, rival de Boca en el Mundial de Clubes.

Por Redacción EG ·

17 de junio de 2025

AUCKLAND CITY padeció un verdadero calvario en su debut en el Mundial de Clubes. Su rival fue el enorme Bayern Munich, que lo venció 10-0 en una de las máximas goleadas de su historia. Pero sin dudas, quien más dolido quedó fue el arquero neozelandés Conor Tracey.

Aunque parezca mentira, el 1 lo vivió con alegría ya que jamás pensó en estar en un acontecimiento de esta magnitud mientras vende martillos, destornilladores o tarugos. Es que Tracey es ferretero de profesión y eso le permite conseguir su diario sustento.

En su rol de futbolista apenas gana 90 dólares por partido y vive con lo justo. De hecho, debió pedir licencia en su trabajo para viajar a Estados Unidos a cumplir su sueño. "Voy a sufrir con el alquiler, pero jugar contra el Bayern vale la pena al 100%", dijo convencido.

 

Imagen A Tracey no le importó recibir 10 goles porque cumplió un sueño.
A Tracey no le importó recibir 10 goles porque cumplió un sueño.
 

Ya hubo otro arquero con un medio de vida absolutamente opuesto al de futbolista que logró cristalizar otro anhelo: Hannes Halldórsson, custodio de los tres palos de Islandia en el Mundial de Rusia 2018 se dio el gusto enorme de atajarle un penal nada menos que a Lionel Messi.

Fue en el 1-1 se su equipo contra la Selección Argentina, que ni siquiera estaba en el guión más osado de las películas que le tocó dirigir en su oficio de director de cine.