Duelo de pizarras con sello argentino: la historia que se repite en los Mundiales
El choque entre Mauricio Pochettino y Gustavo Alfaro en la Copa del Mundo 2026 marca el cuarto antecedente de entrenadores de nuestro país enfrentándose en la máxima cita del fútbol.

La Copa del Mundo de la FIFA volvió a encender las pantallas del planeta con el inicio del Grupo D de la edición 2026. El partido que se disputa en instantes entre Estados Unidos y Paraguay cuenta con un condimento sumamente especial para los amantes de la táctica: el cruce en los bancos de suplentes entre Mauricio Pochettino, al mando del seleccionado norteamericano, y Gustavo Alfaro, el estratega que conduce al conjunto guaraní.
Este enfrentamiento no hace más que ratificar la enorme vigencia, vigilia y prestigio que posee la escuela de entrenadores de nuestro país. No es una casualidad aislada, sino la continuidad de una selecta lista de cruces directos que comenzó a escribirse hace exactamente dos décadas en tierras europeas.
La historia de estos duelos particulares se inauguró en el Mundial de Alemania 2006, cuando por los octavos de final se midieron Ricardo La Volpe, que comandaba tácticamente a la selección de México, y José Pékerman, el histórico director técnico de la Selección Argentina. Aquella tarde en Leipzig quedó grabada en la memoria colectiva por el agónico gol de Maxi Rodríguez que sentenció el triunfo argentino por 2-1 sobre el combinado azteca.
Doce años tuvieron que pasar para que la Copa del Mundo volviera a ser testigo de un tablero puramente nacional. Sucedió en el Mundial de Rusia 2018 durante la fase de grupos, en un partido válido por el Grupo A. En esa oportunidad, Juan Antonio Pizzi estuvo al frente de Arabia Saudita, mientras que Héctor Cúper lideró el banco de Egipto. Aquel compromiso finalizó con una victoria de Arabia Saudita por 2-1.
El antecedente más fresco en la retina de los hinchas se produjo en el Mundial de Qatar 2022. En la segunda fecha del Grupo C, el futuro campeón del mundo Lionel Scaloni se vio las caras con Gerardo Martino, quien en ese momento dirigía a la selección de México. Aquella noche en el Estadio de Lusail se resolvió a favor de la Albiceleste con un marcado triunfo por 2-0 gracias a los recordados golazos de Lionel Messi y Enzo Fernández, un resultado que enderezó el rumbo hacia la tercera estrella.
Con el pitazo inicial del encuentro de hoy entre estadounidenses y paraguayos, Pochettino y Alfaro sumarán una nueva página dorada a esta tradición exportadora de directores técnicos de primer nivel internacional, demostrando que la identidad futbolística del país sigue marcando la pauta en los eventos más importantes del deporte global.



































