La increíble promesa que Maradona le hizo a sus hijas antes de volver a Boca en 1995
Maradona habló con El Gráfico en Seúl, días antes de su recordado regreso al Xeneize.

DIEGO MARADONA regresó a Boca en 1995, tras haber cumplido una suspensión por doping de 15 meses. El emblemático hecho ocurrió el 7 de octubre de ese año en el duelo ante Colón, aunque algunos días antes el astro argentino revolucionó Corea del Sur para un amistoso internacional.
En una entrevista con El Gráfico que realizó en Seúl el 10 contó los diálogos con Dalma y Gianinna sobre su reaparición en el verde césped.



"Estoy contento por mis hijas, recién hablé con ellas y lloré mucho, muchísimo.Ellas primero, son el pilar de mi vuelta. Si no hubiesen existido esas dos minas -me vuelvo loco, quiero verlas-, si no hubiesen estado ellas, no estaría aquí. Eso seguro, no hubiese vuelto al fútbol", aseguró Diego Maradona sobre sus hijas.
"Si es por Dalma, que no juegue más. Y por Gianinna, que me entrene, sí, pero que pase más tiempo en casa. Y ahora que se vienen las concentraciones, ya sé que va a patalear. Ya me dijo que quiere concentrarse conmigo", comentó el Diez.

"También estoy contento por la Tota, que cuando iba al mercado tenía que escuchar que le gritaban: '¡Efedrina!'. Fue un año y medio muy duro, muy duro. Cuando decían que estaba arruinado, que esto, que lo otro, sabía íntimamente que estaba entero: tengo dos piernas, una voluntad de fierro, soy cabeza dura, un soñador, un loco. Y eso no me lo podía haber quitado nadie. Dudaba de lo futbolístico, ese era mi miedo. Yo estuve este tiempo sin divertirme con la pelota como a mí me gusta", confesó Diego con El Gráfico.
Maradona tuvo su regreso en la victoria 1-0 ante Colón en La Bombonera con gol de Darío Scotto. El 10 lució un mechó dorado, la cinta de capitán y disputó los 90 minutos con su gente.
En el encuentro fue expulsado Julio César Toresani en la visita, con quien luego Diego tendría la recordada pelea en la que le pasó la dirección para pelear: "Segurola y Habana 4310, séptimo piso".

FOTO DE PORTADA: El Gráfico




































