Maradona en Boca, de la gloria a las lágrimas: 10 fotos históricas en sus dos etapas
Desde el título de 1981 hasta su despedida en 1997, el archivo de El Gráfico recupera imágenes inolvidables de Diego con la camiseta azul y oro, entre gambetas, festejos, sufrimiento y una pasión que nunca se apagó.

Diego Armando Maradona tuvo dos etapas como futbolista de Boca, separadas por 13 años, pero unidas por una misma pasión. En 1981 llegó como el joven más talentoso del fútbol argentino y conquistó el Torneo Metropolitano. En 1995 regresó convertido en una leyenda mundial, después de haber tocado el cielo con la Selección Argentina y de atravesar algunos de los momentos más difíciles de su carrera. Dos versiones de un mismo ídolo que quedaron inmortalizadas en las fotografías del archivo de El Gráfico.
La primera historia comenzó cuando Diego tenía apenas 20 años. Después de brillar en Argentinos Juniors, cumplió el sueño de vestir la camiseta azul y oro y revolucionó La Bombonera. Con su zurda, sus gambetas y una personalidad arrolladora, se transformó rápidamente en la figura del equipo que dirigía Silvio Marzolini. Aquel Boca de 1981, que también tenía a Miguel Ángel Brindisi, Hugo Gatti y Roberto Mouzo, conquistó el Metropolitano y le regaló a Maradona su primer título de Primera División.
Las imágenes de aquella temporada muestran a un Diego joven, de pelo largo y sonrisa permanente. Aparece con los brazos levantados después de un gol, rodeado de compañeros, entre rivales que intentan detenerlo y acompañado por chicos que corren detrás de su ídolo. Son las postales de un Maradona que disfrutaba del fútbol y que empezaba a construir una relación inolvidable con los hinchas de Boca. En 1982 se marchó a Barcelona, pero aquella historia todavía tenía un capítulo pendiente.

El regreso llegó en octubre de 1995, cuando Diego tenía 34 años y acumulaba una trayectoria extraordinaria. Ya había sido campeón del mundo en México 1986, había llevado al Napoli a la cima del fútbol italiano y había sufrido la suspensión que interrumpió su participación en el Mundial de Estados Unidos 1994. Su vuelta a Boca despertó una expectativa enorme. El futbolista que había conquistado el mundo estaba nuevamente en La Bombonera, aunque ahora su historia tenía otras exigencias, otras dificultades y una carga emocional mucho mayor.
Las fotografías de los años 90 retratan a un Maradona diferente. Con el pelo corto, algunas veces teñido, la cinta de capitán y la camiseta que lucía nuevos patrocinadores, Diego volvió a ser el centro de todas las miradas. El archivo lo muestra en plena disputa de la pelota, con los brazos levantados frente a los hinchas, durante los entrenamientos y también tendido sobre el césped, con gestos de dolor. Son imágenes que permiten entender que su segunda etapa no estuvo marcada solamente por la ilusión del regreso, sino también por el esfuerzo de seguir jugando.

Otras fotos de Maradona jugando para Boca









































