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Crisis bajo los tres palos: Gimnasia y Bayern Múnich, unidos por una insólita maldición de arqueros

Mientras el Lobo platense y el gigante bávaro se preparan para compromisos cruciales, una inexplicable cadena de bajas obligó a sus entrenadores a buscar soluciones de emergencia

Por Silvio Maverino ·

17 de marzo de 2026

El fútbol suele regalar coincidencias extrañas, pero lo que están viviendo Gimnasia y Esgrima La Plata y el Bayern Múnich roza lo cinematográfico. Ambos clubes, separados por miles de kilómetros y realidades distintas, comparten hoy una misma pesadilla: una racha de lesiones que dejó sus arcos vacíos y obliga a la aparición de juveniles que, en condiciones normales, aún estarían sumando experiencia en divisiones formativas.

En el caso del Lobo, la situación pasó de ser una preocupación a un verdadero drama deportivo en cuestión de días. Tras la baja de Nelson Insfrán, quien sufrió una molestia en el aductor frente a Banfield, todas las miradas se posaron en el joven Julián Kadijevic. Sin embargo, su debut como titular ante Independiente Rivadavia dejó una imagen desoladora: el arquero terminó el partido con dos lesiones musculares simultáneas (una en el sóleo derecho y otra en el gemelo izquierdo), quedando automáticamente descartado para el próximo compromiso.

Ante este panorama, el técnico Zaniratto se ve forzado a mover piezas de emergencia. Debido a que Insfrán no llegaría al ciento por ciento físicamente para el duelo contra Atlético Tucumán, el cuerpo técnico dio un indicio contundente al bajar a Máximo Cabrera de la convocatoria de Reserva. Todo indica que el juvenil tendrá su estreno absoluto en la Primera División este viernes, cargando con la responsabilidad de custodiar un arco que parece estar bajo un maleficio.

El gigante alemán y un dilema legal por un menor de edad

Casi en simultáneo, el Bayern Múnich atraviesa una tormenta similar antes de su cruce de Champions League frente al Atalanta. La entidad bávara perdió a tres guardametas en apenas una semana. La leyenda Manuel Neuer recayó de una dolencia en el gemelo, su reemplazante Jonas Urbig sufrió una conmoción cerebral y el experimentado Sven Ulreich terminó con una rotura de aductores tras el último duelo liguero. 

La crisis es tan profunda que el entrenador Vincent Kompany podría verse obligado a utilizar a Leonard Prescott, un chico de apenas 16 años. La situación de Prescott suma un matiz insólito que trasciende lo deportivo: debido a las leyes de protección del empleo juvenil en Alemania, los menores no pueden trabajar después de las 20:00 horas. Dado que el partido europeo es en horario nocturno, el club debería tramitar un permiso especial de las autoridades laborales para que el adolescente pueda saltar al campo de juego.

De todas formas, desde el club afirman que Jonas Urbig, que sufrió una conmoción cerebral en la ida, será el titular en el cotejo de este miércoles.

Incluso, ante la desesperación, en los pasillos del club alemán se llegó a barajar la posibilidad de que el goleador Harry Kane se calce los guantes, emulando la histórica hazaña de Enzo Pérez en River Plate. Lo cierto es que, tanto en La Plata como en Múnich, el puesto más solitario del fútbol hoy se ha convertido también en el más escaso, dejando el destino de dos instituciones en manos de pibes que ni siquiera soñaban con un debut tan repentino.