Parte de las cenizas de Miguel Ángel Russo ya se esparcieron en la Bombonera
Comenzó a cumplirse la voluntad en vida del fallecido entrenador de Boca.

PASARON OCHO DÍAS desde el fallecimiento de Miguel Ángel Russo y la profunda herida por su partida todavía está muy fresca y causa mucho dolor. Por lo pronto, comenzaron a hacerse realidad los deseos que el entrenador de Boca había expresado en vida.
Era su voluntad que sus cenizas se esparcieran en cuatro templos futboleros muy significativos en su carrera como jugador y director técnico: la cancha de Estudiantes, la única camiseta que vistió; la de Lanús, donde comenzó su aventura del otro lado de la línea de cal; la de Rosario Central, equipo que lo adoptó como ídolo, y la Bombonera, donde concluyó su prolífico derrotero como conductor de un equipo con el que, entre otras cosas, ganó la última Copa Libertadores que luce en sus vitrinas, en 2007.
Según detalló el periodista Augusto César en ESPN, el miércoles, en una ceremonia íntima de la que participaron familiares de Russo, el plantel ya con la presencia del capitán Leandro Paredes -que no había estado en el velorio por la gira de la Selección Argentina-, el cuerpo técnico encabezado por Claudio Úbeda y representantes de la dirigencia, se cumplió con la parte referida al estadio Xeneize.

En los próximos días se completará el deseo de Miguel, que será el eje de un homenaje el próximo sábado, cuando Boca se presente ante Belgrano como local. No trascendieron detalles de ese tributo que se anticipa que será conmovedor.






































