La fuerte derrota de Carlos Alcaraz tras ganar el US Open
El tenista español brilló en Nueva York al imponerse a Sinner, pero después le tocó penar en otro aspecto.

CARLOS ALCARAZ volvió a subirse a la cima del tenis mundial al ganar el US Open tras imponerse en la final al italiano Jannik Sinner y llevarse el premio en dinero más importante de la historia del tenis: nada menos que 5 millones de dólares, un equivalente a 4,3 millones de euros.
Sin embargo, no todo lo que brilla es oro ni todo lo que se acredita son billetes: el español deberá dejar una gran parte de esa suma en impuestos obligatorios. El Daily Express informó que ocupa el tramo más alto del impuesto federal sobre la renta en Estados Unidos. Como sus ingresos superaron el límite máximo de $609.351, está sujeto a una tasa impositiva federal del 37%.
O sea que deberá abonar 1,85 millones de dólares antes de dejar territorio estadounidense y volverá a España con 3,15 millones. Todo podría agravarse si se le exige un tributo estatal en Nueva York, que tiene una de las tasas personales más altas del país.
Gracias al convenio de doble tributación entre España y Estados Unidos, Alcaraz evitará pagar nuevamente en su tierra. ¿Qué hubiese pasado si la victoria ocurría en territorio ibérico?
En su calidad de residente fiscal español, Carlitos paga en su país los tributos económicos y está sujeto a las tasas impositivas nacionales y autonómicas. A nivel nacional, la parte que se deduce es del 24,5 por ciento a partir de los 300.000 euros, mientras que otro 22,5 por ciento a partir de los 60.000 euros corresponde al tramo autonómico, en esta caso, de Murcia, de donde es oriundo.

De ese modo, un 47 por ciento de los 4,3 millones de euros obtenidos por el jugador de 22 años que ya triunfó en seis Grand Slams, quedarían en las arcas tributarias: un total de 2 millones de euros.





































