Cómo le fue al hijo de Ancelotti en su debut en Botafogo y la insólita situación que vivió
El italiano de 35 años tuvo su primera experiencia al mando del Fogao en el clásico con Vasco da Gama.

DAVIDE ANCELOTTI quiere dejar de ser "el hijo de" para comenzar a tener peso propio, al menos en Brasil, país al que llegó su padre Carlo para convertirse en entrenador de la Selección Verdeamarela en el Mundial de 2026. En su caso asumió como responsable de Botafogo, con el que tuvo su debut este sábado.
En su bautismo pudo cumplir aquel viejo dicho de que "Técnico que debuta, gana" y su equipo se impuso 2-0 nada menos que en el clásico y como visitante frente a Vasco da Gama.
Sin embargo, hubo una situación muy curiosa: no pudo ser registrado de manera oficial por temas administrativos y fue su ayudante de campo quien dio las indicaciones, más allá de que Davide estuvo sentado en el banco de suplentes.

El rol que le dieron para poder saltar al campo de juego fue el de entrenador de arqueros, pero quien transmitió las órdenes a los futbolistas fue su asistente Cacapa.
De este modo comenzó la aventura del italiano de 35 años que dejó de integrar el grupo de trabajo de su padre para lanzarse por su cuenta y dirigió todas las prácticas del Fogao de los últimos días antes del duelo con Vasco. Su asunción se da en reemplazo de Renato Paiva.
Después del éxito, Ancelotti no habló pero sí lo hizo Cacapa, quien destacó que "él fue un asistente excepcional, participó lo mejor que pudo. Esta victoria coronó una semana muy tranquila. Es amable, humilde, y eso lo vieron los jugadores en la cancha. Le doy a Davide toda la información que necesita para crear el mejor equipo. No es solo mi responsabilidad, sino también su disposición a escuchar y aprovecharlo al máximo. Lo vimos hoy".
En Botafogo, que llegó a 21 puntos y quedó a seis de Flamengo, líder del Brasileirao, fue titular el ex Vélez Álvaro Montoro, mientras que en Vasco da Gama jugaron desde el arranque Pablo Vegetti y Benjamín Garré.




































