Confrontó a un árbitro y recibió una sanción ejemplar
El técnico de Lyon, Paulo Fonseca, se enfrenta a un durísimo castigo tras quedar cara a cara con un juez con una actitud intimidatoria.

PAULO FONSECA fue suspendido de sus funciones por nueve meses por enfrentarse airadamente a un árbitro.
Fonseca, de 52 años, fue expulsado y quedó cara a cara con el árbitro Benoit Millot durante la victoria de Lyon por 2 a 1 sobre Brest del 2 de marzo.
El castigo también le impide acudir al vestuario, al terreno de juego, al túnel y a los pasillos que conducen a dichas zonas hasta el 15 de septiembre.
Lyon reconoció "la extrema severidad de esta sanción sin precedentes" y dijo estar preocupado por la rapidez con la que se impuso.
Los siete veces campeones franceses, que actualmente están sextos en la Ligue 1, agregaron que estaban decepcionados porque Fonseca "no fue juzgado solo por sus acciones, una reacción emocional, sin ninguna intención clara de atacar físicamente al árbitro" y estaban "estudiando todas las posibles vías de apelación".
Fonseca, que pidió disculpas tras el incidente, recién se hizo cargo del club el 31 de enero, después de haber dejado al Milan el mes anterior.

El portugués recibió la histórica expulsión tras la revisión de un posible penal a favor del Brest -que no fue señalado- por su "actitud intimidatoria", según Millot.




































