Mundial Sub-20

El Placente que no conocemos: preso en Alemania, fanático del rock y maratonista

Curiosidades del entrenador de la Selección Argentina Sub 20 que disputará la final del Mundial de la categoría el próximo domingo.

Por Redacción EG ·

17 de octubre de 2025

DIEGO PLACENTE es el conductor bajo perfil que tiene la Selección Argentina Sub 20 que llegó a la final del Mundial y buscará el título ante Marruecos. A lo largo del torneo que se desarrolla en Chile corroboró lo que ya se sabía: es el pilar fundamental de un andamiaje que a base de trabajo y paciencia se consolidó y logró resultados.

Además se destacó con cambios justos que mejoraron notoriamente el funcionamiento y decantaron en victorias que parecían complicadas. Eso sí: una vez concluido cada duelo, es poco afecto a las declaraciones, dice lo justo y necesario para cederle protagonismo a los jugadores.

 

Imagen Diego Placente: un perfil bajo con costado curioso.
Diego Placente: un perfil bajo con costado curioso.
 

Sus apariciones públicas son contadas con los dedos de la mano y no se conocen muchos detalles de su vida privada, aunque hay algunas situaciones extremadamente curiosas y en las que vale la pena reparar para tener una mayor idea de quién es el hombre detrás del entrenador medido y centrado.

Como futbolista tuvo una carrera muy destacada no sólo a nivel de Selecciones (su derrotero comenzó con la obtención del Mundial Sub 20 en Malasia '97), sino también en clubes como Argentinos Juniors, de donde surgió, River, Bayer Leverkusen, Celta, San Lorenzo, Girondins y Nacional.

PRESO CON TRAJE NARANJA EN ALEMANIA

En Alemania vivió una situación límite: estuvo preso 28 días en una oportunidad en que volvió luego de su retiro. "Cuando se fue el presidente del Leverkusen, empezaron a revisar todas las cuentas y decían que había cosas y algún dinero que yo tendría que haber pagado al estado. Yo tenía mi contador alemán. Yo no sabía nada, me pidieron información y se las di. Llegué al aeropuerto para ver un partido de estrellas y no pasé el filtro, ahí saltó el problema. Me llevaron a un lugar y me contaron la historia, que debía impuestos, era algo penal", le explicó a Juan Pablo Varsky en una entrevista.

Y prosiguió: "Yo tenía que demostrar que no era cierto pero, por más que pagues, si eras culpable, te comías la sentencia. Fui a una cárcel normal, con el overol naranja puesto y el grillete en los pies. Me daban un plato fuerte en el almuerzo, pero que la cena era fiambre aproximadamente a las 6 de la tarde y ya no volvía a comer, y me guardaba una porción del mediodía para no pasar hambre de noche. Uno se acostumbra, nos adaptamos a todo".

SE HIZO AMONESTAR PARA IR A UN RECITAL

Placente es fanático del rock y sobre todo de Patrico Rey y sus Redondidtos de Ricota, a cuyos recitales asistió desde que tenía 15 años. Existe una historia que data del año 2000, cuando estaba en River y cerca del compromiso con Boca, por encontrarse al límite de las amarillas y con riesgo de perderse el duelo, se hizo amonestar en el 3-2 ante Vélez para matar dos pájaros de un tiro: asegurarse la presencia contra el Xeneize y poder asistir a un concierto de su banda amada, que coincidía con la fecha del River-Gimnasia de Jujuy anterior al clásico.

En tal sentido relató que "se venía el Boca-River y yo estaba con las amarillas. Si no era ese fin de semana, podía ser el otro. Me tenía que sacar la amarilla y preferí que fuera ese, que justo tocaban Los Redondos. Fue gracioso porque había pegado una o dos patadas y el árbitro (Héctor Baldassi) no me sacaba la amarilla. Cuando íbamos ganando, en un lateral me amonestó por demorar".

UN RUNNER HECHO Y DERECHO

Después de toda una vida dedicada al fútbol, Placente decidió dedicarse al running, disciplina en la que hace un par de meses participó de la media maratón de Buenos Aires (21 kilómetros). Además formó parte de muchas otras carreras de esa distancia y otras de 15 o 10 kilómetros.

"Deportivamente, la mayor diferencia es que el entrenamiento en el running es mucho más estructurado. Cada distancia tiene su preparación, tus entrenadores tienen todo planeado y en la carrera ese plan lo podés llevar a cabo. En cambio, en el fútbol, por empezar tenés adversarios que te quieren sacar la pelota. Si no tenés la pelota, no podés jugar. En el fútbol también juega lo inesperado y la parte emocional es muy importante. En el running, muchas veces no tenés un buen día y salís a correr y la cabeza se te limpia, se ordena", explica.

El pasado 23 de septiembre se animó a correr por primera vez la madre de todas las distancias: la maratón. Fue parte de los 42 kilómetros de Buenos Aires, los cuales recorrió en 3 horas y 38 minutos. "La preparación y la mentalidad hacen la diferencia. Y llegar a la meta, después de un esfuerzo enorme, es maravilloso. La recompensa es tan grande como el desafío logrado. De lo que no hay duda es que entrenarse, comer comida real y mantener una mentalidad positiva te hacen cruzar cualquier barrera y dar ese paso a lo desconocido con confianza absoluta", señaló orgulloso en su cuenta de Instagram.

 

IMAGEN DE PORTADA: AFP