Fútbol europeo

¿Qué se puede hacer en 8 segundos? El insólito blooper de Neuer que quebró un récord histórico en la Bundesliga

El arquero del Bayern Múnich falló en la salida desde el vestuario y Robin Fellhauer anotó el tanto más tempranero en los 63 años del fútbol alemán, superando las marcas de Volland y Bellarabi.

Por Silvio Maverino ·

12 de octubre de 2026

¿Qué se puede hacer en apenas ocho segundos? En ese suspiro no llegás a cebar un mate, ni a encontrar las llaves en el bolsillo, ni a cambiar de canal con el control remoto. Apenas alcanzás a destapar una gaseosa, chequear una notificación al pasar, parpadear tres veces, acomodarte en el sillón o mandar un audio corto de WhatsApp.

En la vida cotidiana no da tiempo ni para atarse bien los cordones, calentar una taza en el microondas o sacarle el envoltorio a un alfajor.

En el atletismo de élite ni siquiera alcanza para que el hombre más veloz del planeta cruce la meta de los 100 metros llanos; en el básquetbol es apenas el límite estricto para cruzar la mitad de la cancha, y en el rodeo profesional es el tiempo exacto que un jinete debe resistir sobre un toro furioso para no morder el polvo. Sin embargo, en ese mismo suspiro sobre el césped, alcanzó para que el Bayern Múnich saque del medio, cometa un blooper insólito y rompa el récord del gol más rápido en toda la historia de la Bundesliga.

Augsburgo, de sorprendente campaña, empató 2-2 en casa con el poderoso Bayern Munich. La apertura del marcador estuvo a cargo de Robin Fellhauer a los 8 segundos luego que el portero Manuel Neuer no pudiera controlar un balón al salir de su área.

El tanto más rápido que se había registrado hasta el momento en el fútbol alemán estuvo a cargo de Kevin Volland el 22/8/2015 con el Hoffenheim también a Manuel Neuer, a los 9 segundos. Igualado con Karim Bellarabi que inauguró la cuenta el 23/8/2014 en la primera fecha del torneo cuando Bayer Leverkusen superó 2-0 al Borussia Dortmund.

El Bayern Múnich no logró pasar este sábado de un empate a domicilio ante el Augsburgo (2-2) y desperdició la oportunidad de despojar del liderato al Borussia Dortmund, que también igualó a dos goles el viernes contra el Werder Bremen.

El equipo bávaro estuvo dos veces por debajo en el marcador, pero al final dispuso de ocasiones para llevarse el triunfo. El Bayern se encontró en desventaja prácticamente desde el primer instante, cuando, tras un error garrafal de Manuel Neuer, que perdió el balón fuera de su área al intentar un pase, Robin Fellhauer abrió el marcador para el Augsburgo a los ocho segundos con el gol más tempranero de la historia de la Bundesliga.

El Bayern tuvo el saque inicial y, como es habitual, tocó el balón hacia atrás para que Neuer lo enviara a campo contrario, pero el portero del conjunto bávaro hizo un mal control, luego intentó golpear el esférico y lo envió al cuerpo de Fellhauer, que corrió libre de marca hacia la portería y firmó el 0-1 a puerta vacía.

Ese gol tempranero marcó el partido. El Bayern intentó reaccionar, pero tuvo dificultades para fabricar llegadas claras y el Augsburgo plantó una telaraña defensiva, con una zaga de cinco hombres, que dificultaba el juego de profundidad de los visitantes.

La primera ocasión realmente clara del Bayern llegó en la última jugada de la primera parte, cuando un disparo a quemarropa de Harry Kane, tras un gran pase de Aleksandr Pavlovic, tocó el larguero antes de irse fuera.

El Augsburgo había tenido una gran ocasión para aumentar su ventaja en el minuto 35, en un saque de esquina. El balón le cayó a Bah en el segundo poste y remató alto con la portería vacía.

En el minuto 51, Luis Díaz marcó de volea, pero el gol fue anulado por el VAR por fuera de juego de Filip Stanišić. El Bayern comenzó el segundo tiempo con ímpetu y en el 55 Ismael Saibari logró el empate con un remate dentro del área a pase de Kane.

No obstante, un buen contragolpe del Augsburgo y un despeje a medias de Neuer tras un centro volvió a dejar al Bayern por debajo en el marcador. El balón quedó en los pies de Rodrigo Ribeiro, que definió a placer.

La lucha del Bayern contra el muro del Augsburgo volvió a empezar. Dos goles de Luis Díaz y Serge Gnabry fueron anulados por fuera de juego previo y en el minuto 79 el meta Finn Dahmen reaccionó con una parada sensacional ante un cabezazo a quemarropa de Kane. Una maldición parecía pesar sobre el equipo bávaro.

Sin embargo, su insistencia le llevó al empate a dos goles en el minuto 81, cuando Nathaniel Brown marcó dentro del área pequeña tras un centro de Kane desde la izquierda. En la recta final, Gnabry estrelló un balón contra un poste y Dahmen firmó otra buena parada tras un remate del mismo jugador. Hubo, además, otro gol del Bayern anulado por fuera de juego.