Exclusivo: qué dice el informe de Lucas Comesaña tras la suspensión de Gimnasia de Jujuy - Deportivo Madryn
Los detalles que llevaron al árbitro a no reanudar el segundo tiempo del partido del reducido de la Primera Nacional.

El encuentro de ida del Reducido de la Primera Nacional entre Gimnasia de Jujuy y Deportivo Madryn, que se disputaba en el Estadio 23 de Agosto, fue suspendido al finalizar el primer tiempo. El marcador indicaba una ventaja parcial de 1-0 a favor del equipo jujeño, pero la reanudación se frustró luego de que el árbitro Lucas Comesaña denunciara haber recibido graves amenazas por parte de directivos del club local.
La suspensión se produjo en un clima de alta tensión que ya se había vivido en el primer tiempo. Una jugada controvertida en la que Comesaña no sancionó un posible penal por mano a favor del "Lobo" jujeño y la expulsión de Matías Noble en el local a los 47 minutos, calentaron el ambiente.
Tras tomar la decisión, el referí se dirigió a los medios y explicó: "El partido está suspendido, después resolverá el Tribunal de Disciplina cómo seguirá esto. Sufrimos dentro del vestuario amenazas de dirigentes del equipo local. Los dirigentes están identificados. Tendremos que hacer la denuncia, no fue solamente a mí, sino al equipo arbitral".
Desde la dirigencia visitante, el presidente de Deportivo Madryn, Ricardo Sastre, lamentó la situación y acató la decisión, indicando que, si bien su equipo quería jugar, no se podían continuar si no estaban dadas las garantías de seguridad para la terna arbitral.
Por su parte, el presidente de Gimnasia de Jujuy, Walter Morales, ofreció una versión que minimiza los hechos, sugiriendo que la decisión de Comesaña ya estaba tomada y que el árbitro había "dramatizado un montón", llegando a decir que "han hecho un acting muy grande". Morales insistió en que ofreció todas las garantías para que el partido continuara, alegando que "no hay cancha en el fútbol argentino en la que no se insulte".
Los detalles del informe arbitral
Este medio pudo acceder de forma exclusiva al informe de Lucas Comesaña, donde se detallan los sucesos que llevaron a la suspensión, ofreciendo una clara imagen de la escalada de hostilidades.
Según el árbitro, los incidentes comenzaron incluso antes del pitazo inicial, cuando un menor alcanza-pelotas lo insultó al ingresar al campo de juego, lo que derivó en la identificación y posterior exclusión del menor por parte del cuarto árbitro. Otro alcanza-pelotas tuvo que ser retirado a los 40 minutos por protestar e intentar intimidar al arquero rival.
La situación se tornó crítica al finalizar el primer tiempo. Mientras se retiraban por un túnel sin manga inflable, el equipo arbitral fue escoltado por personal de seguridad y policial debido al lanzamiento de una gran cantidad de proyectiles desde la platea local. Comesaña relata que, en el túnel, escuchaban golpes en el techo y las paredes, con simpatizantes arriba del techo, además de insultos y amenazas.
El punto de quiebre ocurrió dentro del vestuario. Tras ingresar y cerrar la puerta, el secretario de Gimnasia de Jujuy, Leandro Meyer, irrumpió "prepotentemente" y de manera amenazante. Meyer le informó al juez que ya se había radicado una denuncia en la fiscalía contra el cuarto árbitro por "discriminación infantil" y luego profirió la grave amenaza: "salgan a dirigir bien porque de acá no se van, los meto a los cuatro presos y los dejo tres días detenidos en Jujuy". Esta amenaza obligó al árbitro a solicitar la presencia policial para que el directivo se retirara.
Posteriormente a la amenaza del Secretario, Leandro Meyer, ingresa al vestuario el inspector de AFA, Gustavo Licursi, quien informa al equipo arbitral que pudo observar dentro del campo de juego, detrás del cuarto árbitro, al presidente de Gimnasia de Jujuy, Walter Morales, insultando y realizando gestos de protesta contra cada decisión arbitral durante todo el primer tiempo. Además, el inspector detalló que al momento del gol de Gimnasia, el presidente Morales gritó a viva voz: "Le hicimos el gol a Madryn y a los árbitros", acompañado de más insultos.
Licursi también fue testigo de cómo, cerca del final del primer tiempo, el presidente Morales le pidió al secretario Leandro Meyer que se dirigiera al vestuario de los árbitros. El inspector decidió seguir a Meyer, y lo vio ingresar a la puerta contigua al vestuario arbitral, donde se quedó aguardando al equipo arbitral para, posteriormente, ingresar y llevar a cabo la amenaza que el árbitro ya había detallado previamente en su informe.
A raíz de todos estos sucesos y la falta de garantías, el partido fue formalmente suspendido. La terna arbitral se dirigió a la comisaría dentro del vestuario para asentar la denuncia y luego fue trasladada al aeropuerto de Salta bajo custodia policial, por pedido de las autoridades de la Dirección Nacional de Arbitraje y la AFA. Ahora, será el Tribunal de Disciplina el que determine los pasos a seguir.
Acto seguido, y a pesar de la situación, el presidente Walter Morales ingresó sin permiso al vestuario ofreciendo disculpas y asegurando la seguridad para la reanudación, incluso prometiendo hacer renunciar al secretario Meyer por los incidentes, pero condicionando la seguridad a la continuidad del partido.
Ante esto, Comesaña respondió que no podía ofrecerle seguridad cuando él mismo había tenido "conducta inapropiada" dentro del campo de juego. El presidente insistió de forma "amenazante": "salgan a la cancha a dirigir el partido, yo te doy las garantías si ustedes dirigen bien, yo estoy siempre adentro de la cancha, yo estoy donde quiero", dando a entender que las decisiones arbitrales estaban condicionadas por él. Finalmente, ante la insistencia del árbitro para que se retirara, el presidente de Gimnasia respondió: "está es mí cancha, es mi vestuario, yo estoy donde quiero", retirándose luego de reiterar la denuncia por discriminación.
FOTO DE PORTADA: @VictoriaMarinOk





































