Eurocopa

EL RELATO DEL RELATOR

Ariel Helueni fue el encargado de ponerle voz al dramático episodio de Eriksen. Con la prudencia como valor principal, el periodista cuenta cómo hizo para llevar adelante la situación.

Por Redacción EG ·

15 de junio de 2021

 

 

42 minutos del primer tiempo. Arajuuri detiene un avance de Dinamarca con un despeje sin destino. Maehle decide reanudar rápido con un lateral y le da la pelota a Christian Eriksen, que camina con dificultad, con el cuerpo encorvado. La pelota impacta en su rodilla izquierda y Eriksen cae desplomado, sin ofrecer resistencia. 


 

"¿Uy, qué le pasó a Eriksen? ¡Se desmayó!", dice Ariel Helueni, sorprendido con lo que estaba pasando. El periodista de Directv fue el encargado de ponerle voz a un momento que quedará para la posteridad. "Es preocupante esto, eh. Pensé que se había tropezado con la pelota, pero se desmayó. El rostro de Eriksen realmente me preocupa". El oficio le permite relatar un partido a 12 mil kilómetros de distancia y detallar lo que sucede con la misma precisión como si estuviera en el lugar de los hechos, aun cuando la transmisión internacional decide evitar los primeros planos para no herir susceptibilidades. 

 

En diálogo con El Gráfico, Helueni revive lo que sucedió, cuenta el detrás de escena y da una clase de cómo ejercer la profesión privilegiando la prudencia por sobre el amarillismo. Todo lo expresa con la claridad y mesura que transmitió en su relato ante la conmoción, esa misma que hizo que diga en algún pasaje del relato “tengo ganas de llorar”

 

Los gajes del oficio lo hacen responder a las consultas en el traslado desde su domicilio a Maschwitz para relatar el duelo que minutos más tarde jugarían Acassuso y JJ Urquiza por la Primera B. Su reflexión en vivo, con el corazón en la mano y las pulsaciones a mil, merece ser transcripta en forma literal: "El mundo está en shock, cuando ahí lo retiran a Cristian Eriksen, cubierto, tapado para que no sea vea la imagen, y ojalá que por favor pronto tengamos buenas noticias. Es lo único que estamos esperando, ya el partido no nos importa en absoluto, se llame como se llame. Es un futbolista, es una vida y es lo único que importa en este momento".

 

 

Imagen Ariel Helueni relató el partido entre Dinamarca y Finlandia
Ariel Helueni relató el partido entre Dinamarca y Finlandia
 

 

¿Cómo se hace para no perder el rol de relator en un momento así?


 

"La verdad es que no podría precisar qué es lo que hice para no salir de mi rol de relator. Por supuesto que me conmoví al igual que el que lo estaba viendo por televisión. Me di cuenta de la gravedad de la situación enseguida por eso digo lo que digo y cuando veo ese primer plano de sus ojos dije esto me preocupa y mucho. En ningún momento me corrí de relator, era la función que estaba desempeñando y siento que es la forma de canalizarlo. Yo también pude canalizar mi angustia desde el relato. En un momento expresé que tenía ganas de llorar. Estábamos en esa historia y había que cursarla y compartirla con la gente. Creo que todo el mundo quería, como nosotros, saber algo más de lo que le había pasado a Eriksen".

 

¿Qué pasó por tu cabeza esos 10, 15 minutos entre que lo asistieron y lo sacaron de la cancha, ¿cuál fue la clave para no perder el hilo?

 

"Esos 10, 15 minutos fueron eternos. Además nosotros no veíamos, nadie veía nada. Todo era lo mismo que se veía del otro lado de la pantalla. Nosotros veíamos el mismo monitor que veían los televidentes. La imagen era la misma, no teníamos algo diferenciado. En esos minutos fuimos recibiendo muchos mensajes de mucha gente, lo cual me terminó de dar la dimensión de lo que estaba pasando. Cuando ves que el teléfono te estalla de gente que lo está viendo es porque evidentemente está pasando algo muy importante, algo que terminé de comprobar al otro día cuando entrás a cualquier lugar del mundo y el tema era lo que había pasado con Eriksen. En esos 10, 15 minutos tratamos de mantener el hilo siempre contando lo que veíamos, solamente lo que veíamos, tratando de no ir más allá de lo que podíamos tener a la vista para justamente no meternos en ninguna macana. Vos venís con la carga emocional de lo que pasó, sorprendido… me pasó algo muy particular el sábado: yo venía entusiasmado porque era un partido de la Euro, mi primer partido de la Euro, era con público, que genera una atmósfera especial, era en el Parken, que para los daneses era la primera vez, Dinamarca es un equipo que está llamado a ser de los que puede pelear, no de los top pero sí de los que pueden pelear en esta Eurocopa, Finlandia su primera vez, no había jugado nunca la Eurocopa... Todos esos ingredientes  me daban un combo para que el partido salga lindo. Estaba cargado, con adrenalina. Lo que pasó con Eriksen fue un golpe, un mazazo. Se nos derrumbó todo.

 

 

Imagen Superado el susto, Eriksen se encuentra estable
Superado el susto, Eriksen se encuentra estable
 

 

En un pasaje del relato, con la angustia a flor de piel, Helueni expresó: "Es increíble lo que estamos viendo, un escenario impensado. Esto excede un partido de fútbol. Esto es mucho más importante. Mirá si no lo hemos vivido en este último tiempo, con el valor que toma cada vida". 3 días después, ya más en frío, profundiza su reflexión.

"A mí me acercó otra vez a la pandemia, si bien lo de Eriksen no tuvo nada que ver con la pandemia, esta sensación que tuvimos todos en el último tiempo de que somos vulnerables, somos frágiles, de que a cualquier persona de nuestro entorno le puede cambiar la vida… bueno, lo mismo le pasaba a Eriksen, no tanto por la pandemia sino por esta situación que vivió. Ahí fuimos transitando. Yo traté de ir contando lo que me pasaba, sin amarillismo. En algún momento alcancé a decir: “tengo ganas de llorar”. Y sí, tenía ganas de llorar porque la situación era muy triste, uno observaba a la mujer de Eriksen consolada por el capitán y los jugadores. La primera imagen que me dio la sensación de la gravedad es la de Arajuuri, de Finlandia, que ni bien pasa, lo ve y se agarra la cabeza. Ya cuando sus compañeros empiezan a llorar por supuesto que tomé la dimensión de lo que estaba pasando. En un momento me grita desesperado el productor: “están haciendo RCP” y por supuesto que son cosas que vos estás viendo, pero que no podés creer que esté sucediendo". 


 

¿Cómo se vivió internamente? 

 

"Nosotros por el tema de la pandemia no transmitimos juntos relator y comentarista. Yo estaba en una isla de edición y Gustavo Cherquis, el comentarista, estaba en otra. No nos veíamos. En una pausa Gustavo se me acercó y me dijo que le estaban temblando las manos. Internamente el mensaje siempre fue de prudencia. En un ida y vuelta con Pablo Nogueira, el productor, estuvimos produciendo al aire. Cuando surge la foto en la que se lo ve a Eriksen despierto le dije a Pablo que la pongamos, pero antes nos aseguramos de que esa foto sea real porque en estos tiempos hay tanta locura y tanta mentira a través de las redes que no quisimos vender pescado podrido. En una pausa le pedí al productor y al director que ponga la imagen en la que se retira en la camilla para ver si coincidían los personajes con los de la foto. Pudimos ir armando el rompecabezas y comprobar que era cierto, más allá de todo lo que se iba  rumoreando en redes sociales. Así fuimos trabajando, muy en el vivo. Yo leía el tweet de la Federación Danesa y el productor lo ponchaba y lo ponía al aire. Sin preproducción, todo era el vivo. La verdad que después de tantos años uno siente que está preparado para sortear estas dificultades".

 

 

 

Imagen La imagen de Eriksen que llevó tranquilidad
La imagen de Eriksen que llevó tranquilidad
 

 

 

¿Qué tipo de información te llegaba y cómo la manejaste?, ¿Tuviste la posibilidad de acceder a lo que se decía en las redes?

 

"Me llegaba información desde las redes, que todo el tiempo estaba buscando. Me apoyé mucho tiempo en Gustavo que vivió muchos años en Estados Unidos y su inglés es perfecto, con lo cual todo lo que venía en inglés él lo manejaba 10 puntos y fue un alivio saber que no tenía que hacer las traducciones, que las hubiese hecho pero con el manejo que tiene él me desligué de esa responsabilidad. Después tuve mucha colaboración. Estaba todo el mundo prendido, muchos periodistas: Fabi Godoy, Gustavo Kuffner. Entre el teléfono, estar chequeando, ver el vivo, tener que relatar no se hace fácil, pero bueno hubo mucha gente alrededor que fue aportando pequeñas cosas, que nosotros las íbamos leyendo y dosificando. También jugamos un poco con los silencios. En algún momento dejamos el silencio, que acompañó la atmósfera de la cancha durante esos 15 minutos hasta que después se supo, y también lo anunció la voz del estadio, que ya estaba recuperado, que ya estaba estabilizado y ahí se escuchó el estallido de la gente. Ahí respiramos un poco más aliviados".

 

 

¿Alguna vez te pasó algo parecido en tus años como relator? 

 

"Nunca me pasó algo parecido como relator. Estoy tratando de recordar, pero entiendo que no. Me han pasado cosas raras, un pelotazo en cancha de Banfield que me rompió el vidrio de la cabina hace muchos años. Estaba con Fernando Carlos para Fútbol de Primera, pero nada que ver con esto. Esto pasó una sola vez y ojalá que no vuelva a pasar, fue una situación dramática. Yo deseaba de corazón que Eriksen se recuperara porque pensaba en todo lo que se podía generar si Eriksen se moría allí, en el mundo, en la Eurocopa, que habíamos esperado con tanta ansiedad, con tantas ganas. Estábamos disfrutando lo que era una fiesta y sentía que no podía terminar todo tan mal".

 

¿Cambió en algo tu preparación de los partidos? ¿Hay algo en lo que ahora te fijes que antes del sábado no le prestabas atención?

 

"Hace un rato que venimos observando si hay ambulancias en los estadios, si están los protocolos, ver si está el famoso desfibrilador, que muchos creen que fue lo que le salvó la vida a Eriksen. Esos detalles. Si están las personas idóneas, indicadas para salvarlo. A Eriksen le sucedió esto en el primer mundo, en un partido de un torneo, sacando el Mundial, el más importante. ¿En el ascenso, está todo dado para que si pasa lo mismo que a Eriksen haya una respuesta similar? Ojalá que sí. Yo siempre confío en la mano argentina, en el trabajo de los médicos argentinos, pero hay que ver si en todos los estadios hay un desfibrilador".

 

 

COLABORACIÓN: DIEGO CORONEL