¡Habla memoria!

1988. El asesinato de Bonavena

Por Redacción EG · 07 de mayo de 2019

A 12 años del asesinato del mítico boxeador de Parque Patricios, Alberto Oliva regresa a Reno –Nevada- donde se produjo el trágico hecho. Una detallada investigación que cuenta los últimos momentos de Ringo.

La bala que lo mató ya tiene doce años. Todavía está guardada en un sobre amarillo, en la caja fuerte del juzgado de Virginia City. Está allí, inmóvil, ya casi negra por el paso del tiempo, desde que unas agudas pinzas la sacaron del pecho de Oscar Bonavena. Desde que la disparó Willard Ross Brymer con el fusil 30.06, la bala pasó por dos autopsias, varias pericias, un juicio y mil conjeturas sobre sus motivaciones. Salvo el tiempo, todavía es y será el único testigo eterno de este trágico caso. Casi todos los demás protagonistas ya no están o no es posible ubicarlos. El juez Stan Gregory está jubilado y de viaje, el fiscal Virgil Buchianeri y el sheriff Bob Di Carlo fueron trasladados a otros estados. El asesino, Ross Brymer, cumplió catorce meses de sentencia, salió en libertad y hace quince meses volvió a caer preso por tenencia de drogas y portación ilegal de armas. Joe Conforte se debió exiliar en Brasil por muchos años por evasión impositiva, y luego de un 'arreglo" con el FBI, volvió hace unos meses para juntarse con su ex esposa Sally e iniciar un largo viaje por el mundo. John Coletti puso su propia empresa de guardaespaldas en Los Angeles, y, dentro del burdel, las caras de la cocinera Eve Stone, del basurero Joe Peri o de la administradora Neva Tate ya son un pálido recuerdo. Lloyd McNulty, el guardaespaldas que puso la segunda pistola bajo el cuerpo de Bonavena, desapareció de los lugares que solía frecuentar. El Mustang Ranch debe ser el único que todavía da la cara desde las colinas desérticas recostadas sobre el río Truckee. Quizás porque tenga la protección eterna del silencio.

 

Oscar y Sally Conforte, quien sería eje central del drama.

Oscar y Sally Conforte, quien sería eje central del drama.

 

Hace doce años yo fui el primero en ver y fotografiar a Ringo en el cajón. Fui el primero en llorarlo en vivo y el primero en firmar el libro de la funeraria. Todavía recuerdo cómo me quebró la congoja mientras esperé en el vestíbulo a que vistieran el cadáver con la ropa que había traído Sally Conforte. Nunca olvidaré cómo me temblaba el flash en la mano, con las lágrimas impidiéndome poner foco sobre el ataúd. Mi querido Ringo: volver hoy a Reno a reconstruir tus últimos minutos de vida, a reabrir el caso y las dudas y a desenterrar tu memoria, es mi mejor manera de ponerte una flor sobre la tumba.

Los últimos minutos de Ringo

A las seis de la mañana del 22 de mayo de 1976, un Montecarlo marrón claro frena de golpe en una casilla telefónica de una ruta de Reno, estado de Nevada. El que habla es un hombre de unos 33 años, y lo hace con fuerte acento hispano. La que atiende es una mujer semilisiada, 21 años mayor que él.

La complicidad entre Ringo y la esposa de Joe Conforte se podía notar claramente.

La complicidad entre Ringo y la esposa de Joe Conforte se podía notar claramente.

—Sally, no busques más tu pistola. Yo mismo la saqué del cajón de la cómoda.

— ¿Para qué…Dónde andás a estas horas?

—Recién salí del casino de Harrah's... Tuve una buena noche.

—Entonces, ¿por qué no venís?

—No, todavía no. Tengo algunas cuentas que arreglar con alguien que vos sabés.

—Por favor no hagas locuras, ¿qué se te dio ahora?

—No te preocupes. Tendré cuidado...

—Cuidado o no cuidado es un suicidio. ¿O ya te olvidaste que tienen cuatro guardaespaldas armados y dos torres de vigilancia?

El hombre colgó antes de contestar. Pocos minutos después, su auto se detenía en la playa de estacionamiento del Mustang Ranch, un burdel en las afueras de Reno. Al bajar, se nota que está vestido con blue jeans, una camisa sport roja y botas tejanas. En su boca todavía hay un toscano semiencendido. Camina silenciosamente hasta la alta reja que divide el garaje del edificio.

—Seguridad, John... por favor, llama a seguridad...

La gruesa voz del intercomunicador transmite un definido sentido de urgencia. John Coletti, un guardia de seguridad en el burdel, se despierta confundido. Se calza sus jeans y manotea una camisa y un par de medias, pero no llega a ponerse zapatos. Mira por la ventana y lo que ve coincide con lo que oye una y otra vez por el intercomunicador:

—El que está en la puerta es Oscar Bonavena... Por favor, vení pronto... John... te necesitamos en la oficina de seguridad...

 

Un clásico en Bonavena, siempre una sonrisa en su rostro.

Un clásico en Bonavena, siempre una sonrisa en su rostro.

 

En el camino, Coletti se detendrá unos minutos para chequear si su patrón, Joe Conforte, está bien. La puerta de su suite está cerrada y hasta lo oye roncar. Recién entonces corre escaleras abajo. Simultáneamente, la misma voz del intercomunicador también despierta a Ross Brymer, otro guardaespaldas y amigo de Joe Conforte. Brymer se lanza dentro de sus jeans y mocasines, pero ni tiene tiempo de ponerse una camisa. Al llegar a la oficina de seguridad, lo ve a Coletti saliendo por la puerta:

—Mantené a todo el mundo adentro, Ross...

Clientes y prostitutas comienzan a inquietarse pero Ross les pide que se queden en el bar hasta tanto se solucione "el problemita" de afuera.

En la reja, Bonavena está determinado a entrar y cuando Coletti lo quiere frenar, Os-car se pone a sacudirla con ambas manos, endurecidamente: —Oscar, aquí no sos bienvenido. Por favor andate... Tenemos órdenes de no dejarte entrar...

—Dejame pasar... Quiero ver a Joe...

Por favor, John. ¿Vos sabés por qué está enojado conmigo?

— ¡Por Dios, Oscar! No me des más excusas... Tomátelas...

— ¿Sos mi amigo o no? Yo te aprecio. Hasta conozco a tus pibes. Sos un hombre de familia. ¿Por qué no me ayudas? Tengo que ver a Joe...

—Si es verdad que sos mi amigo, entonces facilítame el trabajo, Oscar. No metamos a los chicos en esto. Es mejor que te vayas.

En sus últimos años, se había mudado a Reno, donde vivía Joe Conforte, quien lo representaba. Pero no pudo conseguir peleas importantes.

En sus últimos años, se había mudado a Reno, donde vivía Joe Conforte, quien lo representaba. Pero no pudo conseguir peleas importantes.

Aparte, Joe ni siquiera está aquí...

— ¡Mentiras!... Su auto está allí. A esta altura, el diálogo ya es muy volátil. Una cocinera negra, Eve Stone, quiere que la dejen entrar. Trae una torta para festejar el cumpleaños de una compañera. Coletti le pide que vaya por otro lado o que espere a un costado. Ella obedece.

Ahora Oscar está sacudiendo la puerta otra vez. John le intenta explicar que Joe no lo quiere ver más. ¿Por qué, John, por qué?

—Porque vos le robaste a su esposa Sally... porque andas diciendo por allí que sos el patrón y que te vas a quedar con todo... Porque estás acabado y te estás aprovechando de él. . . ¿Quién no estaría enojado, Oscar?... Decime, ¿quién?

— ¡Ya va a ver ése quién soy yo! Lo matar a ese h... de p...

Al oír estas últimas palabras desde adentro, por el intercomunicador, Ross Brymer sale a buscar un arma y tras no encontrar ninguna cargada en el living, sube a la torre de seguridad con el ayudante Joe Peri. Luego, ya abajo, sale por un costado y sorprende a Oscar Bonavena cuando éste ya tiene abierta la puerta del auto. Lo apunta con el rifle.

—Quiero ver a Joe.

—Ya lo sé... Pero el que no te quiere ver a vos es él... Tomátelas...

—…

—Estás borracho, ¿no? Oscar no contesta. Larga pausa. Luego intenta agacharse. Mientras lo hace, se ¨No te muevas¨. Un segundo después oye un disparo. Bonavena, tomándose pecho con las manos, cae en una pileta sangre. Coletti mira confundido airad suyo. Está temblando y casi se desmaya Mira a su derecha y lo ve a Brymer parado con el rifle aún en sus manos:

Momentos posteriores al disparo fatal que acabó con la vida de uno de los boxeadores más influyentes de la historia en Argentina.

Momentos posteriores al disparo fatal que acabó con la vida de uno de los boxeadores más influyentes de la historia en Argentina.

— ¡Ross! Brymer no contesta. Se da vuelta y enfila para el Ranch. Coletti lo sigue:

— ¡Dios mío!, ¡lo mataste!

—Sí, sí, sí, sí...

La cocinera Stone comienza a llorar. Ese confundida y no sabe qué hacer. Camina hasta una camioneta azul y deja la torta sobre el capot. Baja su cabeza. Llora desconsoladamente. Se le acerca un guardia seguridad. ¿Qué pasó?

— ¡Oscar está muerto!

El guardia toma la torta y la ayuda entrar. La lleva al bar y le sirve un brandy ella y otro a Coletti, quien se lo bebe de sorbo. Coletti sigue temblando. Mira una otra vez por la ventana con la secreta esperanza que Oscar se mueva, que gima, que viva. En el pasillo, ve a Eve Stone llorando Y consolándose mutuamente con la sirvienta Alberta.

—Aquí lo queríamos mucho, John...

— ¿Pero por qué no se fue, por qué?..

— ¡Se lo dije veinte veces! Le previne que esto iba a terminar mal, pero era muy cabeza dura... ¡Ahora ya es tarde! Coletti corre otra vez a la suite de Joe Conforte.

Mustang Ranch fue el lugar donde asesinaron a sangre fría a Oscar Natalio Bonavena.

Mustang Ranch fue el lugar donde asesinaron a sangre fría a Oscar Natalio Bonavena.

Toca el timbre. Nadie contesta. Baja otra vez y le pide a la administradora, Neva Tate, que lo despierte.

—Seguro que todavía está groggy por las pastillas de dormir que se tomó anoche…

Luego, va a la cocina, donde también encuentra a Ross Brymer, quien está sentado, como si nada, comiendo cereales con leche. Enseguida entra Joe Conforte:

— ¡Ross mató a Oscar! sé, ya sé. Me lo acaba de decir Neva… Cálmense, ¿okey?

— ¿Y ahora qué hago, patrón?, pregunta Brymer con la boca llena.

—Ahora vamos a llamar al sheriff.

Las eternas dudas

Doce años atrás, este periodista fue el enviado especial argentino que llegó o tras la muerte de Oscar. Sólo habían o unas horas de la tragedia, cuando al lugar del hecho enviado por EL GRÁFICO. Hoy, nuevamente, vuelvo a caminar por las mismas calles de pesadilla. Sólo ahora tengo acceso a fuentes insospechadas entonces, converso con gente que momento me dio la espalda, encuentro respuestas que me golpean, me sorprenden, me aclaran un panorama. Han pasado doce años. Y algunas de mis preguntas recién hoy tendrán contestación...

Simboliza lo que sintió Ringo en los últimos años de vida, donde ya no peleaba contra las grandes figuras y su vida en Reno estaba más abocada a la diversión que al deporte.

Simboliza lo que sintió Ringo en los últimos años de vida, donde ya no peleaba contra las grandes figuras y su vida en Reno estaba más abocada a la diversión que al deporte.

1 ¿FUE EL ASESINATO "ARREGLADO" POR CONFORTE?

La sentencia final de Willard Ross Brymer, el hombre que encajó una bala 30.06 en el corazón de Ringo, fue "voluntary manslaughter" (asesinato voluntario), pero tanto el sheriff Bob Di Carlo como su asistente en el caso, Jim Miller, piensan que lo de Bonavena "fue asesinato premeditado, y que Conforte debió haber sido acusado de conspiración en el crimen". Evidencias: las amenazas de muerte contra Bonavena realizadas por Conforte.

Dice Di Carlo de Conforte: "En un momento pensé que Joe pudo haber estado metido en el asesinato. Había algunas indicaciones de que él había hecho declaraciones sobre las amenazas de muerte... Pero nunca lo investigamos a fondo. Se prefirió concentrarse en el homicidio propiamente dicho¨.

El fiscal del condado de Storey, Virgil Buchianeri: "Pensé que había una posibilidad muy real de que Conforte y Brymer se hubieran juntado y planeado todo, pero no sabía cómo iba a poder probarlo ante un jurado".

Al principio, Brymer fue acusado de asesinato, pero luego se declaró culpable de 'asesinato voluntario', lo que fue aceptado por Buchianeri porque a esa altura ya dudaba que pudiera lograr acusarlo de asesinato.

El entonces juez del distrito de Storey, Frank Gregory, aceptó la moción de Buchanieri y dejando de lado una recomendación para una sentencia de diez años para Brymer, lo sentenció apenas a dos años en la prisión estatal de Nevada, de la que Brymer saldría en libertad al año y medio.

 

Emotiva y multitudinaria despedida para Oscar Bonavena.

Emotiva y multitudinaria despedida para Oscar Bonavena.

 

Brymer alegó que él no le disparó a Bonavena, luego dijo que él levantó su arma para tirar un tiro al aire como para amedrentarlo cuando sintió que Bonavena se doblaba para sacar un arma de su bota. Según Brymer, su escopeta se disparó sola accidentalmente mientras él la levantaba...

El hecho de que Bonavena estaba armado y que le había advertido no entrar al Mustang Ranch fueron argumentos tomados por el juez como difíciles de probar asesinato de parte de Brymer.

"Los hechos también podrían probar que el disparo de Brymer fue deliberado. Es difícil probar otra cosa más allá de lo que él diga sobre sus intenciones, o no, de asesinar a Bonavena", opina Buchanieri.

Miller, en cambio, presentó a la corte un informe investigativo donde consta que él y el investigador de la oficina estatal, William Burgess, grabaron una declaración del jefe de policía del Mustang, Lloyd McNulty, de que Conforte había dado una orden de matar a Bonavena si algún día venía al Ranch. Es más: Miller dijo en una entrevista que una fuente que él no quiso identificar le había dicho que durante una confrontación en el burdel unos días antes del asesinato, Conforte había puesto una pistola en la cabeza de Bonavena. "Si alguna vez vuelve a querer entrar aquí, mátenlo", habría dicho Conforte a su jefatura de seguridad.

Según Buchianeri esta información pudo haber sido presentada al jurado, pero la defensa alegaría que la orden en realidad había sido una advertencia a Bonavena de mantenerse alejado del burdel. Conforte y Joe Coletti, su jefe de seguridad personal, han negado el incidente. Hubo una confrontación —explican— pero no hubo una amenaza de muerte. "Conforte sólo le pidió a Bonavena que se fuera de Reno y hasta le dio un ticket aéreo hacia Nueva York", aclaró Coletti.

2 ¿POR QUE ENFRENTO OSCAR A CONFORTE?: ¿POR CELOS, POR AFAN DE QUEDASE CON SU DINERO Y PROPIEDADES, POR UN DESEO INCONSCIENTE DE SUICIDARSE POR NO PODER ADMITIR QUE ESTABA ACABADO?

Lo que está más claro es que Bonavena mantenía una relación amorosa con Sally Conforte y que andaba diciendo que él tomaría control del burdel, una posibilidad que se agrandó más cuando se supo que tanto el prostíbulo como las licencias del mismo estaban a su nombre (Conforte quiso cambiar los títulos de propiedad a su nombre pocos días antes del asesinato pero no pudo sin el consentimiento de Sally).

Fue una relación que el propio juez Gregory resumió así durante la sentencia de Brymer: En las vidas personales de las tres personas íntimamente conectadas con el caso, Bonavena, Sally y Joe Conforte, existía una situación muy tensa". AI momento del asesinato, Bonavena tenía 33 años y Sally 59, pero cuando Oscar fue traído a Reno por Conforte para hacer su última pelea frente a Billy Joiner, Bonavena y la señora de Conforte se hicieron amigos íntimos y ella se convirtió en su manager personal.

El cortejo fúnebre pasó por Parque Patricios y luego se dirigió al Luna Park, donde cientos de miles de argentinos despidieron al gran Ringo Bonavena.

El cortejo fúnebre pasó por Parque Patricios y luego se dirigió al Luna Park, donde cientos de miles de argentinos despidieron al gran Ringo Bonavena.

Se los comenzó a ver juntos en restaurantes y night clubs y en las promociones boxísticas circulaban con el nombre de "La bella y la bestia".

En su testimonio ante la corte de Storey County, Conforte dijo: "Uno de los errores más grandes de mi vida fue cuando vino Bonavena. Lo llevé a mi casa en vez de un hotel. Y tan pronto se mudó, se le pegó a mi mujer". Cuando se le preguntó si había alguna relación emocional entre Sally y Bonavena, Conforte dijo: ¨Seguro que la había, pero yo no me di cuenta hasta mucho después... Yo no la objeté mucho porque amo a mi mujer y yo veía que ella se divertía saliendo a los clubes y pasando días en la casa que tenemos sobre el lago... No objeté nada hasta que la cosa se puso espesa. Quizás no debí haber sido tan ingenuo por estar en el negocio que estoy, pero la verdad es que lo fui. No podía creer que hubiera una relación sexual entre ellos. De alguna manera ni quería pensar en eso. Pero luego, más tarde, me enteré de que la había y que era honda..., muy honda...".

Luego estaba el problema del dinero. Según declaraciones de Conforte ante la corte, Sally sacaba entre 400 y 500 dólares día por medio de la caja del burdel, y se los daba a Bonavena para jugar y sus gastos. La gota que rebasó el vaso, según Conforte, fue cuando Bonavena comenzó a decir públicamente que él se quedaría con el burdel.

Su verborragia, su simpatía y su relación con la farándula, hicieron que la gente se identifique con él. Por eso en el Luna Park desfilaron miles y miles de personas para decirle adiós.

Su verborragia, su simpatía y su relación con la farándula, hicieron que la gente se identifique con él. Por eso en el Luna Park desfilaron miles y miles de personas para decirle adiós.

El quince de marzo del '76 fue la gran inauguración del Mustang Ranch. Según Conforte, a medida que los invitados iban entrando, Bonavena se puso en la puerta con uno de sus grandes cigarros en la boca y a todos les preguntaba. "¿Qué les parece mi nuevo lugar?..." La cosa había llegado a un punto en que Joe ya no la podía tolerar.

Según Conforte, Bonavena se habría dicho: "Ya tengo a Sally, ahora todo lo que necesito es sacarme del medio a Joe"... "Él sabía que como boxeador estaba terminado y pensaba que tenía una nueva mina de oro en sus manos..." Él tenía en mente sacarme del medio, legal o ilegalmente, de alguna forma, pero liquidarme... y quedarse con el Ranch".

La noche del 17 de mayo, Conforte enfrentó a Bonavena en el burdel. Según Conforte y Coletti, Conforte le pidió a Ringo dinero, para que volara a Nueva York. En cambio, Bonavena se quedó en Reno.

Conforte dijo que a la mañana siguiente su mujer le dijo que Oscar le había dicho que lo habían amenazado de muerte. Bonavena fue con Sally al consulado argentino de San Francisco e hizo una denuncia por escrito en la que confesó que Conforte lo había amenazado matar con un arma si no se iba de la ciudad.

A esta altura, el asesinato ya tenía un "motivo", y ya estaba como evidencia la amenaza de muerte.

Sin embargo, el abogado de Brymer, Jerry Polaha, pintó un cuadro diferente. Fue Conforte y no Bonavena el que había sido amenazado de muerte. El motivo era quedarse con el burdel. "Bonavena está tratando de conseguir la coartada perfecta", decía el abogado.

Joe le dijo que se fuera (el 17 de mayo) y él no se fue. Pero el 21 de mayo fue a la embajada a decir que Joe Conforte lo había amenazado. Los tests muestran que estaba armado cuando llegó al Mustang. Tenía la coartada perfecta. Si hubiera entrado y matado a Joe Conforte bien pudo haber dicho que era en defensa propia."

Otros incidentes muestran que Conforte también había sido amenazado, el 19 de mayo, según dijeron Conforte y Coletti a la corte, Bonavena y Sally los persiguieron con un auto por todo Reno a velocidades superiores a 150 kilómetros por hora. Alrededor de la misma hora, un maitre en "Harrah's" le había dicho que Bonavena estaba armado, según Conforte.

—Yo tenía miedo, realmente miedo de Bonavena..., dijo Joe.

La noche del asesinato, el 21 de mayo, Conforte dijo que se había acostado alrededor de las tres de la mañana, dejando órdenes a Brymer y a Colletti de que "Como Oscar está armado, de pronto se aparece aquí hoy y trata de hacer algo. Ya sabemos que este tipo está loco... Estén atentos y tengan cuidado... Bonavena no puede entrar aquí bajo ninguna circunstancia... Lo primero que supe fue que a eso de las seis o seis y media de la mañana, sonó el teléfono en mi habitación y era el cajero, Neva Tate, quien me dice: "Joe, mataron a Bonavena... El cadáver está en la puerta del Ranch".

3 ¿POR QUE SE TRABO TANTO LA I NVESTIGACION?

Los detalles del asesinato también son ambiguos. Según el segundo del sheriff, Miller, su investigación fue perjudicada porque Buchianeri y el sheriff Bob Di Carlo insistieron en manejar ellos la investigación, sin ayuda del Estado.

Los investigadores estatales se metieron en el caso, sin embargo, al ser llamados por Miller, y tanto el fiscal como Di Carlo negaron no permitir a Miller que pidiera ayuda estatal. Sin embargo, ambos confesaron tener sus dudas antes de llamar o pedir esa ayuda estatal, porque en una experiencia previa con esa agencia estatal los agentes habían "falseado las declaraciones". Miller también acusó al sheriff Di Carlo y al fiscal de mantener encuentros privados con Conforte durante la investigación y prosecución del caso Bonavena. Buchianeri admitió encontrarse con Conforte pero negó haber hecho nada malo. "Miller considera que cualquier reunión en la que él no estuvo presente fue privada. "¿Qué debo hacer yo entonces? echar a la gente de mi oficina hasta que Miller y un reportero de la corte estén presentes?"

Hay una sola seguridad: Bonavena es armado cuando llegó al burdel. Pero estaba borracho, como se sospechaba tests postmorten dieron negativos). Lo nadie sabe es por qué fue allí a las seis de mañana.

El punto más alto de su carrera, cuando en diciembre de 1970 enfrentó a Muhammad Alí. Perdió en el último round.

El punto más alto de su carrera, cuando en diciembre de 1970 enfrentó a Muhammad Alí. Perdió en el último round.

Según testigos, pasó la noche jugando el casino del hotel "Sundwner". Apare mentye recibió una llamada telefónica el sábado temprano y "salió como un loco casino". Conforte dijo más tarde que Sally le había dicho después del asesinato que Bonavena la había llamado a eso de las cuatro y media para decirle que había estado tomando y que tenía su pistola. "Voy a ir al rancho y voy a matar a Joe... También voy a matar a los que se metan en el medio".

4 ¿BRYMER DISPARO INTENCIONALMENTE A MATAR?

La trayectoria de la bala dicó que el disparo que mató Bonavena pudo haberse hecho desde el techo del burdel o desde una de las torres de seguridad, Polaha presentó también evidencias de que Brymer jamás pudo haber tenido tiempo entre el momento en que se le entregó el arma y el momento del disparo para tomar puntería y disparar un tiro tan perfecto.

Sin embargo, después que Brymer cambió su caso de inocente a culpable, Polaha dijo que su cliente era efectivamente el autor del disparo pero que había sido "por accidente". Para probarlo, trajo evidencias que mostraban que Brymer no veía de su ojo derecho. Los expertos, por su parte, testifican que debido al ángulo del tiro y el hecho de que la bala debió haber pasado entre los barrotes de la puerta, a unos ocho centímetros entre uno y otro, las chances eran de una en un millón de que Brymer hubiera intencionalmente matado a Bonavena.

Brymer testificó que se le había dicho que Bonavena estaba armado y cuando vio que el boxeador se agachaba, levantó el rifle para dispararle un tiro al aire como toque de atención.

Su familia siempre fue lo más importante, aquí junto a su madre ¨Doña Dominga¨, conocida por todos.

Su familia siempre fue lo más importante, aquí junto a su madre ¨Doña Dominga¨, conocida por todos.

—"Me estaba diciendo a mí mismo que debía tirarle un tiro por arriba de la cabeza para que se diera cuenta que yo no estaba jugando... —confesó Brymer a la corte—, pero cuando él se adelantó y yo levanté el rifle para hacerlo, el arma se me disparó accidentalmente... Mamá me crió con Jesús y pan de maíz... Por eso es que soy incapaz de tomar la vida de otro hombre con mis manos... no creo que sea capaz de hacerlo deliberadamente.

Al aceptar el argumento de la defensa, que alegaba que el crimen había sido realmente involuntario en vez de "voluntario", el juez Gregory dijo que le gustaría tener "dos amigos que pensaran tanto sobre él como Coletti y Brymer lo hacían por Conforte".

—Tanto Coletti como Brymer reaccionaron ante la situación de la mañana del 22, cuando se hizo inmediatamente aparente, pienso, de que se necesitaba protección porque había peligro...

El juez dijo que estaba satisfecho de que no había sido físicamente posible para Brymer haber disparado deliberadamente el tiro que mató a Bonavena.

—Pienso que lo que ocurrió fue con la tirantez del momento... el señor Brymer posiblemente exageró su reacción, pienso que el tiro fue inadvertido y que fue un disparo de mala suerte para Brymer... estoy convencido de que con su falta de entrenamiento y su disminución física no pudo de ninguna manera haber apuntado ese tiro deliberadamente... Debo considerar que tuvo que haber nivelado el rifle, disparando desde la altura de la cadera... A menos que esa persona tenga una habilidad con el rifle a la altura de los mejores tiradores del país, realmente era un tiro imposible...

Miller se burló de esta conclusión al ser entrevistado por este corresponsal: ¨Yo tampoco veo bien de un ojo y soy un excelente tirador¨, dijo. Miller también dijo que Brymer tenía todo el campo de visión con un rifle de alto calibre disparado a no menos de 50 pies.

Al aplicarle una condena de dos años, el juez Gregory usó una frase del informe de libertad condicional" que decía: "Más allá de cualquier o todos los factores a ser considerados, el hecho es que aquí se ha tomado una vida humana. No puedo darle la pena máxima a Brymer. Y tampoco puedo afrontar libertad condicional".

Después de la sentencia, el fiscal Buchianeri dijo a la prensa que él estaba satisfecho con la misma. "En papel no luce bien pero si se hubiera tratado el caso había una seria chance de que Brymer hubiera salido en libertad. Hicimos muy bien en buscar una causa de asesinato voluntario. Sé también que por el resto de su vida, Ross Brymer será recordado como el hombre que mató a Oscar Bonavena.

 

ALBERTO OLIVA (Enviado especial a Reno, Nevada, Estados Unidos - 1988)

Fotos: ARCHIVO "EL GRAFICO" y 'THE RENO GAZETTE".

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