La jornada está aquí

Paridad absoluta en el mata-mata: Rosario Central y Estudiantes definen la Supercopa Internacional

El Estadio Único Madre de Ciudades será el escenario de una final entre el Pincha y el Canalla.

Por Silvio Maverino ·

25 de septiembre de 2026

La final de la Supercopa Internacional se disputará este sábado 26 de septiembre a partir de las 16 horas en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero, un escenario neutral que promete albergar un marco imponente para coronar a un nuevo campeón de la temporada.

Para acceder a este compromiso decisivo, la escuadra platense logró su boleto tras consagrarse en el Trofeo de Campeones, mientras que el elenco auriazul se ganó el derecho de pelear por la estrella gracias a su destacada regularidad y su imponente cosecha de unidades a lo largo de la tabla anual de 2025.

Más allá del título que estará en juego, la expectativa se potencia al repasar el pasado reciente entre ambos contendientes en partidos de eliminación directa, donde la paridad es absoluta y refleja una rivalidad histórica sumamente equilibrada.

Al examinar los antecedentes en esta clase de cruces mano a mano, el historial se encuentra completamente empatado con tres victorias por bando. La paridad comenzó a gestarse en los cuartos de final de la Copa Escobar de 1946, cuando el Pincha se impuso tras un empate 2-2 gracias a tener dos córners a favor, que era el sistema de desempate de los partidos que duraban 40 minutos. Años más tarde, el Canalla equilibró la balanza en la primera fase de la Copa Centenario de 1993 mediante un ajustado 1-0, y repitió la alegría en los cuartos de final de la Copa Argentina 2015 con un marcador de 2-1.

El recorrido continuó con cruces recientes, como el triunfo de los rosarinos por 2-0 en los octavos de final del Apertura 2025, la réplica inmediata de los albirrojos por 1-0 en los octavos del Clausura 2025, y el contundente 3-0 favorable al conjunto platense en los dieciseisavos de final de la Copa Argentina 2026. Con este rico panorama de duelos mata-mata, el choque de este sábado adquiere un tinte de revancha y máxima exigencia estratégica.