Primera División

Giro inesperado: la AFA hizo una excepción reglamentaria y Marcos Rojo fue habilitado para jugar en Estudiantes

La entidad madre dio luz verde para la llegada del defensor al Pincha, que podrá utilizarlo tanto en el torneo local y la Supercopa Argentina como en la Copa Libertadores.

Por Silvio Maverino ·

09 de octubre de 2026

Fuentes directas de la Asociación del Fútbol Argentino confirmaron a este medio un giro determinante en la situación de Marcos Rojo: la entidad madre del fútbol local hizo una excepción al reglamento y habilitó formalmente al defensor para incorporarse a Estudiantes de La Plata. La resolución favorable llegó tras un pedido conjunto y unánime de todas las partes involucradas, logrando destrabar por vía extraordinaria los impedimentos administrativos que regían por el cierre del mercado de pases y la situación médica del plantel.

Este visto bueno reglamentario destraba por completo el desembarco del zaguero central, incorporándolo de lleno a los objetivos inmediatos del conjunto albirrojo. En el ámbito doméstico, Rojo quedó plenamente habilitado para disputar el torneo local y la final de la Supercopa Argentina, poniéndose a disposición del cuerpo técnico para los compromisos decisivos del calendario.

El impacto favorable también se traslada directamente al plano continental, ya que al quedar debidamente registrado su vínculo ante la casa madre del fútbol argentino, cumple con los requisitos exigidos por la Conmebol. De esta manera, el defensor podrá formar parte de la lista de buena fe y competir en la Copa Libertadores, sellando formalmente y en los escritorios su esperado regreso a la institución platense.

Frente a este nuevo escenario resuelto en la AFA, el panorama contractual encuentra una salida definitiva. Las dirigencias alcanzaron el acuerdo total respaldado por la autorización oficial, dejando atrás cualquier traba normativa y sellando con éxito la transferencia del experimentado defensor al Pincha.

Horas antes, la dirigencia de Estudiantes había sido notificada sobre el impedimento para incorporar al defensor, ya que el club pretendía utilizar una plaza especial amparándose en el cuadro médico de Gabriel Neves. Sin embargo, la casa madre había dictaminado en primera instancia que el tiempo de recuperación del volante no superaba los cuatro meses reglamentarios, condición indispensable según la normativa vigente para autorizar un fichaje con el libro de pases cerrado. Finalmente, ante la insistencia y el acuerdo generalizado de las instituciones involucradas, se dejó de lado esa exigencia médica para dar paso a la habilitación definitiva.