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De la cuna hasta el cajón

Barrabravas del Deportivo Cúcuta de Colombia ingresaron a la tribuna con el ataúd de un hincha que había sido asesinado por sicarios un día antes.

Por Redacción EG ·

29 de marzo de 2011
Imagen EL ATAUD de Christopher Sanguino en el medio de la barrabrava del Cúcuta. De no creer.
EL ATAUD de Christopher Sanguino en el medio de la barrabrava del Cúcuta. De no creer.
Christopher Alexander Sanguino era un joven colombiano de 17 años, vecino de La Libertad, un barrio bajo del sur de Cúcuta, a casi 600 kilómetros de Bogotá. Hincha fanático del Cúcuta Deportivo, el equipo de su ciudad, el muchacho fue asesinado en la noche del sábado pasado por sicarios que le dispararon en reiteradas oportunidades, cuando Christopher se encontraba jugando con amigos un partido de fútbol en un parque cercano a su hogar.

Pero el eslabón de hechos lamentables no terminaría ahí. Es que un día después del asesinato del joven, más precisamente mientras su familia le estaba dando el último adiós, barrabravas del Cúcuta irrumpieron en el velatorio de Christopher, para –consentimiento de su familia mediante- llevarse el féretro con el cadáver a la cancha de su equipo. Si, los barras tomaron el ataúd como si se tratara de un estandarte más y se dirigieron al estadio General Santander, donde el Cúcuta recibía al Envigado.

Una vez en la cancha, según contaron varios testigos, nadie -ni la policía- le impidió a la barrabrava del Cúcuta ingresar el ataúd con el cuerpo del joven. Por lo que los hinchas pudieron entrar y pasear el cajón por la tribuna sur del estadio hasta ubicarse en el sector de las gradas que ocupan habitualmente, al tiempo que el resto del público observaba perplejo la particular situación.

Lo más asombroso del caso tal vez haya sido que apenas unos minutos después del ingreso del féretro de Christopher a la tribuna, cuando restaba menos de un cuarto de hora para el final del partido, el Cúcuta marcó el tanto que le permitió empatar en uno ante el Envigado. O, quizás, lo que mayor sorpresa debería causar son las declaraciones de la madre del joven asesinado: “Acepté llevar a mi hijo en ataúd al estadio porque fue su deseo. Él quería que así fuera su despedida y por eso lo acepté”.

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