Tenis

La polémica frase de la tenista número uno mundial: "Es injusto..."

La bielorrusa Aryna Sabalenka lanzó una controvertida declaración en la previa de la Batalla de los Sexos ante el autraliano Nick Kyrgios.

Por Redacción EG ·

11 de diciembre de 2025

ARYNA SABALENKA, la tenista número uno del mundo, fue consultada por la participación de las mujeres transgénero en el tenis y su respuesta despertó todo tipo de polémica.

“Es una pregunta complicada”, fue lo primero que atinó a decir la jugadora bielorrusa, ganadora de cuatro títulos de Grand Slam, frente a la consulta del mordaz periodista Piers Morgan, en el programa Uncensored.

Entonces profundizó la respuesta: "No tengo nada en contra de las personas trans, pero creo que tienen una ventaja (física) enorme respecto de las mujeres, por lo que no me parece justo que tengamos que enfrentarnos a oponentes que nacieron biológicamente como hombres”.

Pero la justificación de Sabalenka no se quedó ahí: “Al final nos pasamos toda nuestra vida trabajando para tratar de alcanzar nuestro límite físico y, si esto llega a confirmarse, nos enfrentaríamos en la cancha a un hombre biológico, que por definición siempre va a ser mucho más fuerte que una mujer. No estoy de acuerdo, no me parece justo”.

Las polémicas declaraciones de Sabalenka tuvieron lugar días antes de lo que será la Batalla de los Sexos, el próximo 28 de diciembre en Dubai, en la que la bielorrusa se enfrentará con el australiano Nick Kyrgios, ex 13° del mundo y finalista de Wimbledon en 2022, cuya actualidad dista de su apogeo deportivo: el talentoso jugador de 30 años es el 672° del ranking ATP.

"Estoy muy emocionado por ese partido. Sabalenka tiene una gran personalidad y es una jugadora magnífica. Pero me divierte que realmente crea que puede ganar", había dicho el australiano en septiembre pasado, y luego doblaría la apuesta: "¿De verdad cree que puede ganarme? No lo hará. ¿De verdad cree que tengo que jugar al ciento por ciento? Intentaré mantenerme concentrado porque represento a los hombres".

 

"Estoy muy orgullosa de representar al tenis femenino. Respeto mucho el talento de Nick, pero que no se equivoque: voy a dar lo mejor de mí", disparó Sabalenka apenas confirmado el cruce que tendrá, sin lugar a dudas, fuertes tintes históricos.

 

 

 

 

 

La primera Batalla de los Sexos

Sabalenka-Kyrgios será la reedición de un duelo que dejaría una huella indeleble para la historia en términos de igualdad de género: el legendario partido que Billie Jean King le ganara a Bobby Riggs el 20 de septiembre de 1973.

Riggs estaba convencido: los hombres eran mejores que las mujeres. En su mente, esa máxima no podría modificarse. Campeón de Wimbledon en 1939 y considerado el número uno del mundo a principios de los años '40, quince años después de su retiro ya se había transformado en un personaje excéntrico, provocador y mediático, sobre todo por sus polémicos comentarios sexistas.

“Las mujeres estadounidenses son las más privilegiadas y todavía no están satisfechas, quieren más. Hay que frenarlas ahora mismo", escupía quien además solía sostener que las mujeres debían permanecer en el lugar al que, según su mirada, pertenecían: la cocina.

Con 55 años Riggs se lanzó a una cruzada: retó a Billie Jean King, por entonces número uno del planeta, a enfrentarse en un partido que, con las décadas, representaría un punto de inflexión en la lucha por la equidad de género. Por entonces las mujeres ganaban alrededor de ocho veces menos que los varones y King, frecuente activista por los derechos de las mujeres, aceptó el desafío: sería una chance única para expresar ideas y promover las bases del circuito profesional femenino.

Riggs se sentía fuerte: en mayo de aquel año había jugado con la australiana Margaret Court, una de las mejores del mundo, y le había ganado 6-2 y 6-1 en San Diego. Ya con el duelo contra King como mayor desafío, soltaba sin vergüenza: "Quiero probar que las mujeres son malas y apestan”.

La Batalla de los sexos paralizó al mundo. Fue en el Astrodome Arena de Houston y tuvo números escalofriantes: más de 30 mil personas en el estadio y una audiencia por televisión que superó los 50 millones de espectadores. King sacó lo mejor de su tenis y aplastó a Riggs por 6-4, 6-3 y 6-3. Con semejante triunfo le demostró al planeta de que las mujeres podían triunfar en el deporte de la misma manera que los hombres.

El primer impacto no tardaría en llegar: ante la amenaza de boicot por parte de la tenista norteamericana, el Abierto de Estados Unidos de ese mismo año se convertiría en el primer torneo de Grand Slam que repartiría el mismo premio en metálico para hombres y mujeres. Desde aquel momento, sin importar sus logros deportivos, King se erigió como una abanderada del feminismo y una potente activista en la pelea por la libertad sexual, ya que sufría en su interior por mantener una relación homosexual clandestina mientras pensaba cómo romper su matrimonio. No asumiría su lesbianismo hasta 1998, cuando ya era un ícono mundial en las causas por la paridad de género.