River y Gallardo, muy cerca de patear fuerte el mercado con una gran figura
El Millonario aceleraría a fondo este lunes para cumplirle un sueño al entrenador.

RIVER mantiene intacto el sueño de pasar a la siguiente ronda del Mundial de Clubes en su partido con Inter y el entrenador Marcelo Gallardo podría convertir en realidad un anhelo muy profundo por el que aceleró en los últimos días y le metió a los dirigentes la presión que es marca registrada de sus equipos dentro del campo.
Este lunes es un día clave en ese propósito que es, ni más ni menos, que sumar al equipo a Maximiliano Salas, una de las grandes figuras del Racing campeón de la Copa Sudamericana y de la Recopa, quien se encuentra en Ciudad del Este junto al resto del plantel Académico en plena pretemporada.

Desde hace un par de semanas se habla de la chance de que desde Núñez hagan un intento por el delantero pero si bien se había desvanecido el rumor, recrudeció una vez que se consumó el pase de Franco Mastantuono a Real Madrid con el pago de la cláusula de 45 millones de euros.
River utilizaría la misma vía para quedarse con Salas: ejecutar la rescisión o incluso pagar un poco más de los 8 millones de euros estipulados y llegar a 9. En Racing, mientras tanto, mantienen la filosofía de no negociar a ninguno de sus jugadores, que sólo podrían irse si gatillan la cláusula.
El futbolista de 27 años viajó a Paraguay con el plantel tras estrechar la mano del presidente, Diego Milito, y acordar de palabra una renovación de contrato hasta 2028 con una sustancial mejora saliarial y un aumento del monto de salida. Pero la firma, que iba a darse en el lugar donde los de Gustavo Costas se preparan para lo que viene, se dilató con el crecimiento del interés Millonario.
De hecho, Salas ya habría hablado con Costas, quien lo tuvo en Palestino y lo pidió para su proyecto en Avellaneda, para manifestarle que la propuesta económica de la Banda Roja era muy importante y que tenía la intención de mudarse a Núñez.

Las próximas horas serían trascendentales para definir el futuro de un elemento que no impresiona por sus números (tiene 13 goles en 76 partidos), pero sí por su aporte de equipo, su despliegue incansable, su constancia y la forma en que potencia al resto, como ocurrió, por ejemplo, con Maravilla Martínez.



































