Boca: Cavani y una recuperación con la calculadora en la mano
El uruguayo no viajó a Brasil por un desgarro que enciende las alarmas de cara a lo que viene.

EDINSON CAVANI es el arma letal de Boca que cada vez que tiene la oportunidad perfora los arcos rivales. La gran contra de la estrella uruguaya es su lucha constante contra los problemas musculares que esta semana tuvo otro capítulo en el que terminó derrotado: sufrió un contratiempo que lo marginó del trascendental partido con Cruzeiro en busca de los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
El parte médico oficial indica una "lesión muscular grado II en el sóleo izquierdo", lo que en buen romance significa que se desgarró y que de movida tendrá 21 días de recuperación como mínimo.
Entonces lo que comienza a sentirse como un peligro palpable es la ausencia del Matador en el clásico ante Racing e incluso en el superclásico con River. Para el primero faltan exactamente 25 días, mientras que para el duelo con el archirrival restan 32.
Por eso el restablecimiento del uruguayo es con la calculadora en la mano y con la sensación de que para saltar al campo contra la Academia los plazos son muy acotados.
Los números de Cavani son impactantes en cuanto a su efectividad en 2024: lleva 17 tantos en 25 partidos. Pero la parte negativa es que Boca disputó 38, con lo cual el artillero se perdió nada menos que 13.

En la lista de faltazos de esta temporada se contabilizan la no convocatoria ante Barracas por la Liga Profesional debido a una sobrecarga, el 4 de agosto, y la ausencia en la ida de octavos de final de la Sudamericana contra Independiente del Valle, en Ecuador, el 17 de julio, por una molestia de la que no se brindó detalles oficiales.
El 2 de junio fue desafectado de la concentración por un problema en la práctica previa al duelo con Platense, del que no participó por una molestia en el tobillo. Tampoco jugó en Brasil en la derrota por 4-2 contra Fortaleza ya que había quedado maltrecho en el superclásico que se le ganó a River por la Copa de la Liga y en la que se hizo presente en la red.
En abril no se lo contó para el compromiso con Newell's en Rosario por una molestia en el isquiotibial izquierdo que antes lo había marginado en pleno duelo con San Lorenzo, en el que también había convertido. Más atrás en el tiempo, en febrero, se quedó afuera ante Tigre por una contractura muscular.
Aunque no afrontara alguna lesión específica, hubo algunos partidos en los que el entrenador Diego Martínez prefirió preservarlo, quizá en busca de priorizar calidad por sobre cantidad en una etapa de su carrera en que a los 37 años debe llevarlo a ser prudente en cuanto al desgaste para evitar problemas que lo detengan por tiempo prolongado.

Cada interludio entre dos partidos despierta fuertes incógnitas entre los hinchas Xeneizes y la ansiedad de saber si podrán contar con su as de espadas. Los entrenamientos diferenciados y los cuidados entre algodones son una constante en la historia de Cavani con la Azul y Oro, más allá de su enorme influencia goleadora que le dio muchas alegrías al equipo.




































