Primera División

De promesa millonaria a Venezuela: la increíble historia del delantero que costaba 100 millones, se fue libre de River y jugará en Táchira

Llegó a Núñez con una cláusula récord y rotulado como una joya, pero se marchó sin debutar en Primera, relegado por Eduardo Coudet y tras haber estado apartado del plantel profesional.

Por Redacción EG ·

25 de agosto de 2026

Los vaivenes del mercado de pases a menudo dejan historias particulares, y el paso de Alexander Woiski por River Plate encaja perfectamente en esa categoría. Con apenas 20 años, nacido en Palma de Mallorca y con recorrido en las divisiones menores de la Selección Argentina, el delantero se sumó al Millonario a mediados de 2025 tras quedar libre del fútbol español. Su arribo generó enorme ilusión: la dirigencia le firmó un vínculo blindado con una cláusula de rescisión fijada en 100 millones de euros, superando incluso el monto establecido en su momento para una joya de la casa como Franco Mastantuono.

Sin embargo, el paso del atacante por la institución de Núñez se cerró sin grises: se marchó sin haber disputado ni un solo minuto oficial con el primer equipo.

Las expectativas se derrumbaron rápidamente tras la asunción de Eduardo Coudet como entrenador. Debido a una profunda reestructuración del plantel, la directiva adoptó una postura tajante y marginó a varios futbolistas. Woiski formó parte de ese grupo de apartados, viéndose obligado a entrenarse en el predio de la Avenida Cantilo, lejos de la dinámica del plantel principal que trabajaba en el River Camp.

Su actividad competitiva quedó relegada exclusivamente a la Reserva. En el torneo de la categoría sumó 18 presencias oficiales, aportando dos goles y dos asistencias, un saldo demasiado exiguo en relación al impacto que se esperaba de su fichaje.

Luego de rescindir su contrato y transitar casi un mes de incertidumbre como agente libre, el futuro deportivo del punta dio un giro radical al confirmarse su desembarco en el Deportivo Táchira de Venezuela.

La institución aurinegra lo anunció con gran entusiasmo, rotulándolo como un "refuerzo de lujo" de cara al Torneo Clausura. El acuerdo estipula un vínculo hasta diciembre de 2027, con una opción de extenderlo hasta finales de 2030. El elenco venezolano, actual líder del campeonato doméstico, apuesta a que la jerarquía del joven aporte la cuota de peso ofensivo necesaria para sostener la punta.

La salida de Woiski se produjo en el marco de una depuración masiva que incluyó la partida de 23 futbolistas de River en el transcurso del mercado. Mientras algunos de los marginados lograron reacomodarse, otros nombres de peso —como Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Giuliano Galoppo y Matías Galarza Fonda— continúan a la espera de definir su porvenir.

Para Woiski, la aventura en el fútbol venezolano representa una inmejorable plataforma para reencauzar su trayectoria y convalidar en el terreno de juego las condiciones que en su momento encandilaron a los dirigentes riverplatenses.

 

Imagen Di Carlo, Gallardo, Woiski y Brito, en la presentación del español.
Di Carlo, Gallardo, Woiski y Brito, en la presentación del español.