A solo 3 días del Mundial, el trono de la eternidad pertenece a la perfección de Pelé y Cafú
La expectativa global se centra en las leyendas que dejaron una huella imborrable en la historia del torneo.
La máxima cita del fútbol está a las puertas de una nueva edición y el planeta entero se prepara para ver rodar la pelota. En la cuenta regresiva, la memoria colectiva evoca las hazañas de la Selección de Brasil, dueña de estadísticas que marcan un antes y un después en el deporte rey. Dos nombres propios sobresalen de manera categórica al hablar de la perfección en los mundiales: Pelé y Cafú, los hombres que transformaron el número tres en un sinónimo de gloria eterna.
Edson Arantes do Nascimento, Pelé, se mantiene firme en la cúspide del fútbol mundial como el único futbolista en la historia capaz de consagrarse tricampeón del mundo. El astro brasileño alcanzó la gloria en las ediciones de Suecia 1958, Chile 1962 y México 1970. Su debut mundialista con apenas 17 años maravilló al planeta en tierras escandinavas, donde anotó seis goles fundamentales para el primer título de la Verdeamarela. Aunque una lesión lo marginó tempranamente en 1962, su regreso triunfal en 1970 liderando a uno de los mejores equipos de todos los tiempos lo coronó definitivamente como 'O Rei', dejando un récord de tres copas que ningún jugador activo podrá siquiera igualar en el torneo que está por comenzar.

Por otra parte, la consistencia y el despliegue físico de Marcos Evangelista de Moraes, Cafú, lo llevaron a registrar una marca complementaria y majestuosa: es el único jugador en disputar tres finales de la Copa del Mundo. El legendario lateral derecho tuvo su primera experiencia decisiva en Estados Unidos 1994, ingresando en la final ante Italia tras la lesión de Jorginho para festejar el tetracampeonato. Cuatro años más tarde, en Francia 1998, sufrió la derrota ante el conjunto anfitrión desde el terreno de juego. Su revancha definitiva llegó en Corea/Japón 2002, donde no solo disputó su tercera final en fila frente a Alemania, sino que tuvo el honor de alzar el trofeo como el capitán del Scratch, inmortalizando su origen con la recordada frase en su camiseta dedicada al Jardim Irene.
A escasas 72 horas de que comience una nueva Copa del Mundo, el legado de las tres coronas de Pelé y las tres finales disputadas por Cafú agigantan la mística de Brasil, recordándole a los nuevos aspirantes al trono lo complejo que es inscribir el nombre en las páginas doradas de la eternidad futbolística.




































