Fuertes bombas de Cristian Fabbiani contra Lucas Bernardi y los grandes ídolos de Newell's
El ex DT del conjunto rosarino y sus duras revelaciones de la experiencia vivida en Rosario.

CRISTIAN FABBIANI vivió un período de muchas emociones fuertes como entrenador de Newell's, donde se fue apenas antes de concretar el objetivo de salvarse del descenso y en medio de una crisis profunda que vive el club rosarino.
Hoy, poco más de un mes después de su salida, afirmó que "me fui de un club muy grande, sin vender humo, está al nivel de River y Boca... Cincuenta mil personas de local, es mi segunda casa", asegura, y sostiene que "fueron momentos muy duros, poner la cara no fue fácil. El objetivo se cumplió, más allá de que uno quiere mejorar".
Al analizar lo ocurrido, el Ogro aseguró que "no sé todavía por qué me fui, fue político para mí. Perdimos contra Argentinos y me llamó el presidente. Me dijo que quería descomprimir y que se hacía cargo de todo".
Sin embargo, en diálogo con ESPN se mostró tranquilo porque "puse la cara cuando nadie la quería poner. La campaña no fue mala porque el club estaba devastado. Se fueron cuatro jugadores, entre ellos Keylor Navas y Mateo Silvetti. Los vendieron y después no pudimos recuperar el juego".
Específicamente sobre el experimentado arquero que defendió a Real Madrid, reveló que "antes del partido con Banfield tuve una charla y me dijo que se quería ir: se me puso a llorar. Si él se me pone a llorar por la situación que estaba pasando el club, imaginate los más chicos. Conmigo fue un señor, tuvimos un montón de charlas, es el día de hoy que le sigo hablando".
Luego evaluó que "estuve nueve meses, siete y medio viviendo en el hotel. El plantel que me tocó fue muy honesto, con gente grande en la que me apoyé. Estuve a muerte con los jugadores porque lo sufrían. Combatimos un montón de cosas en el club que no se pueden decir pero estoy orgulloso de mi cuerpo técnico por lo que hicimos".
EL PALO PARA LOS ÍDOLOS
Después ahondó en su vínculo con quien lo reemplazó, Lucas Bernardi, antes técnico de la Tercera, y fue muy duro: "No tenía relación, era como un club aparte, no tenía diálogo. Tenía cero onda con Bernardi, pero hay que decirlo porque si no, después de un partido se pone a llorar y queda bien él y mal yo, que puse la cara".
Y se explayó: "Cuando llegás a un club y hay ídolos, es muy difícil. Cuando yo me fui, al otro día fueron todos al club... Miren la foto... El único que estuvo antes fue el Gato Formica. Después, los otros, cuando yo pedí ayuda, no apareció ninguno. Obvio que llamé a Maxi (Rodríguez), y nada. A (Ignacio) Scocco no porque es muy serio, no quiere que lo involucren con la política del club. Las cosas se tienen que decir, porque hice mucho más de lo que la gente cree".
Acerca de Bernardi también dijo que "cuando uno no sabe qué quiere en la vida es muy difícil. Me reuní dos veces con él, lo miré a la cara y me dijo que no quería ser el entrenador de Primera. Después del partido con Huracán se puso a llorar".
En cambio, tuvo palabras de elogio hacia Éver Banega, una de la banderas de su equipo pero muy criticado: "Se ponía el equipo al hombro, se infiltraba, jugaba con dolor en la rodilla".







































