Juegos Olímpicos

Medallas de látex: cómo fue el reparto de preservativos para los atletas en los Juegos Olímpicos de Invierno

La comparación con la cantidad que se distribuyeron en los Juegos de París, en 2024.

Por Redacción EG ·

13 de febrero de 2026

LA SUPUESTA CONTRAPOSICIÓN entre la actividad sexual y el rendimiento deportivo de elite es algo del pasado. Los atletas no dejan de lado este tipo de cuestiones más allá de sus obligaciones de competencia y los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026 no son la excepción.

En tal sentido, el reparto de preservativos en la villa olímpica por parte de las autoridades es un tema que se hizo moneda corriente desde 1988, en Seúl, cuando comenzó la distribución como forma de prevenir el HIV.

El registro marca que en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde participaron 10.500 deportistas, la cantidad de condones suministrados fue de 300.000.

Sin embargo, el número es sensiblemente menor en las presentes jornadas en suelo italiano, donde hay seis centros de vivienda y un total de 2.900 atletas que agotaron los 10.000 preservativos disponibles, según el diario italiano La Stampa.

 

Imagen Se agotaron rápidamente entre los atletas de los Juegos Olímpicos de Invierno los 10.000 preservativos disponibles.
Se agotaron rápidamente entre los atletas de los Juegos Olímpicos de Invierno los 10.000 preservativos disponibles.
 

"La salud ante todo: prevención y sentido común" fue el mensaje que se envió a los deportistas en la Villa de Milán durante el reparto y una fuente reveló que a pesar de la expectativa por un nuevo lote de profilácticos, "no nos han dicho cuándo" ocurrirá.

En 2024, en la capital francesa, Susan Tiedke, saltadora alemana de longitud con dos diplomas olimpicos entre 1992 y 2000, explicó que el sexo "es siempre es un tema de conversación en la villa. Los atletas alcanzan su clímax físico en los Juegos Olímpicos. Cuando termina la competición, quieren liberar energía, hay una fiesta tras otra, y luego entra el alcohol. El sexo ocurre, e incluso hay bastantes personas que se esfuerzan por tenerlo".

Además se refirió a la solidaridad que suele haber entre los compañeros de habitación para respetar las citas de cada uno, cambiándose a otra para respetar la intimidad.