Fue el primer debutante de la era Gallardo en River y marcó un histórico triplete en España
Una jornada inolvidable coronó al delantero como gran figura de la goleada de Alavés frente a Osasuna, un hito que reescribe además el mejor arranque liguero en toda la historia de la institución vasca.

Una tarde inolvidable vivió Lucas Boyé en el estadio de Mendizorroza, donde se despachó con tres anotaciones de magnífica factura para estructurar el contundente 5-2 frente a Osasuna en el marco de la cuarta jornada del campeonato español, alcanzando así las diez unidades sobre doce posibles.
El camino del artillero tuvo su bautismo profesional el 27 de julio de 2014, fecha en la que se transformó en el primer futbolista en debutar bajo la dirección técnica de Marcelo Gallardo durante un compromiso de Copa Argentina frente a Ferro Carril Oeste.
Las acciones comenzaron con vértigo puro y constantes aproximaciones en ambas áreas. Pese a que el conjunto pamplonica avisó primero en los pies de Ante Budimir —cuyo mano a mano fue desarticulado con solvencia por Antonio Sivera—, el dueño de casa golpeó con precisión a los 27 minutos, cuando un balón suelto en la puerta del área fue capitalizado por Lucas Boyé, quien sacó un potente disparo para vencer la resistencia de Sergio Herrera.
Minutos más tarde, la escuadra local amplió la diferencia tras aprovechar una desatención defensiva en la salida rival: Mariano Díaz interceptó un control defectuoso, se plantó mano a mano con el guardameta y definió con categoría para estirar la renta, dedicándole la conquista a su compañero lesionado Mikel Rodríguez, presente en las gradas.
El complemento deparó emociones desde el amanecer. Apenas transcurrían veinte segundos de la reanudación, el delantero croata descontó mediante un impecable cabezazo. Sin embargo, la respuesta del ex-River fue monumental al ejecutar un violento misil desde treinta metros que se metió directamente en el ángulo, rubricando una de las grandes perlitas de la temporada.
Pese a que el elenco rojillo volvió a achicar distancias transitoriamente a través de un tiro desde los doce pasos, el protagonismo del atacante sudamericano no encontró freno. Cuatro minutos después, tras una lúcida maniobra individual y un preciso centro de Ángel Pérez, conectó un certero golpe de cabeza picado para firmar su triplete y llevarse el balón a casa.
En el tramo definitivo del encuentro, con la visita volcada totalmente al ataque en busca del milagro, el conjunto babazorro sentenció el marcador definitivo gracias a otra gran incursión ofensiva de Pérez, quien habilitó a Pablo Ibáñez para que este decretara el quinto tanto de cabeza ante su exequipo, coronando una jornada consagratoria. De esta forma, Alavés logró el mejor inicio de su historia en la historia de la Primera División.






































