Betis frenó a Real Madrid y le quitó el invicto en un final con polémica arbitral
Un solitario tanto de Troy Parrott y un penal atajado por Álvaro Valles en el epílogo del encuentro bastaron para que el cuadro verdiblanco se quedara con los tres puntos.
El Real Madrid cedió este viernes su primer tropiezo de la temporada al caer por la mínima ante un ordenado y efectivo Real Betis. Aunque los pupilos de la capital generaron las oportunidades más claras durante el desarrollo del compromiso, la contundencia del delantero irlandés Troy Parrott y la soberbia actuación del guardameta Álvaro Valles —quien contuvo un lanzamiento desde los doce pasos en el final del cotejo— inclinaron la balanza a favor de la escuadra verdiblanca.
El arranque del enfrentamiento mostró a un conjunto madridista volcado en campo rival, sometiendo la portería defendida por Valles. El arquero local se lució temprano al repeler un disparo a quemarropa de Huijsen, mientras que Vinicius Jr. lamentó su falta de puntería al estrellar el esférico contra el poste izquierdo cuando ya se cantaba el tanto inicial.
Con el correr de los minutos, el bloque sevillano equilibró las acciones gracias a una presión asfixiante propiciada por las altas temperaturas y a la conducción de Isco en la medular. El mediapunta encontró socios ideales en Antony, muy participativo por las bandas, y en el colombiano Cucho Hernández, cuyo remate acrobático rozó la madera defendida por Thibaut Courtois antes del descanso.
El momento de mayor tensión en el área local llegó mediante un vertiginoso contragolpe conducido por Arda Güler y Jude Bellingham, culminado por Vinicius con un centro medido para Kylian Mbappé. El astro francés se topó primero con una salvada milagrosa de Natan sobre la línea y, en la continuidad de la jugada, con una despeje providencial de Marc Bartra con el pecho que ahogó el grito de gol visitante.
Durante el complemento, el desgaste físico mermó el ritmo de la medular madrileña. Las modificaciones tácticas dispuestas por Manuel Pellegrini revitalizaron a los locales, encontrando en la movilidad y el juego de espaldas de Troy Parrott un respiro constante ante el asedio defensivo.
La recompensa a la insistencia bética llegó en una jugada a balón parado. Tras un centro preciso desde el córner y un testarazo imponente de Nelson Deossa, el balón suelto en el área chica fue aprovechado con viveza por el ariete irlandés, flamante incorporación estival, quien empujó el esférico al fondo de las mallas para desatar la locura en el Benito Villamarín.
En el tramo de descuento, el dramatismo se adueñó del césped con un gol anulado a Carlos Espí por posición adelantada y, posteriormente, con una pena máxima cometida por Natan sobre Vinicius. Kylian Mbappé asumió la responsabilidad de la ejecución, pero su remate, flojo y anunciado, fue neutralizado con solvencia por Valles, sellando una noche histórica para el arco verdiblanco.
Desde la perspectiva arbitral, los reclamos madridistas sobre una supuesta invasión de Marc Bartra en el penal quedaron desestimados al comprobarse en las imágenes televisivas que el defensor se encontraba volcado sobre su área pero sin haber pisado el césped con su pie derecho al momento del impacto del delantero, ratificando el correcto criterio del juez del encuentro.







































